Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 31 de octubre de 2020
  • Actualizado 04:19

En medio de dudas por eficiencia y precio, Gobierno dice que pagó $us 27 mil por cada respirador

La sociedad de intensivistas aseguró que los ventiladores no son aptos ni siquiera para el traslado de personas. Los emergenciólogos dijeron que puede empeorar la lesión pulmorar. Por su parte, el MAS cuestionó el precio de las máquinas.

 

La presidente Jeanine Áñez junto al lote de ventiladores que compró de la empresa española Respira. ABI
La presidente Jeanine Áñez junto al lote de ventiladores que compró de la empresa española Respira. ABI
En medio de dudas por eficiencia y precio, Gobierno dice que pagó $us 27 mil por cada respirador

Después de la llegada de 170 respiradores a Bolivia, las críticas comenzaron a surgir rápidamente en relación a la eficiencia y el precio de los equipos ofertados por empresas nacionales.

Ayer, la presidenta Jeanine Áñez continuó con la distribución de esos equipos, en Tarija. 

La Sociedad Boliviana de Medicina Crítica y Terapia Intensiva se declaró en emergencia y aseguró que estos aparatos no sirven para atender complicaciones por COVID-19. Por el otro, parlamentarios del Movimiento Al Socialismo (MÁS) cuestionaron el precio de cada ventilador. Mientras tanto, Gobierno emitió un comunicado anoche en el que asegura que pagó 27 mil dólares por cada uno de los 170 equipos médicos.

Comparó las compras que realizaron otros países, por unidad.  El Ministerio de Salud informó, a través de un comunicado, que el precio unitario de los 170 respiradores españoles es de 27.683 dólares y que las gestiones se realizaron a través del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cumpliendo los procedimientos de evaluación y adjudicación directa para la atención de la emergencia sanitaria.

Afirmó que esa compra se enmarcó en el DS 4274 que autoriza la compra directa de equipos y añade que el organismo internacional emitió la no objeción al corroborar la calidad del producto y la transparencia en todo el proceso de adquisición de respiradores marca RESPIRA.

En el documento emitido desde el Ministerio de Salud, aclararon que “el Gobierno boliviano realizó las gestiones para la adquisición de los 170 ventiladores, bajo la condición de entrega inmediata, por un costo de USD 27.683, a través del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cumpliendo los procedimientos de evaluación y adjudicación directa, enmarcados en el Decreto Supremo 4274, del 4 de marzo de 2020, que autoriza la compra directa de equipos para la atención de la emergencia sanitaria”.

Además, afirmaron que estos aparatos pueden ser utilizados en un segmento importante de la población y salvar la vida de los pacientes al ser trasladados a un hospital de tercer nivel. Sin embargo, a nivel nacional, el personal de salud manifestó su rechazo a estos respiradores por su efectividad y requieren conocer el precio.

MÉDICOS EN ALERTA “Estos no son ventiladores, es una bolsa autoinflable más conocida como AMBU, que se puede encontrar en cualquier servicio de emergencia. De ninguna manera se los puede comparar”, indicó el presidente de la Sociedad Boliviana de Medicina Crítica y Terapia Intensiva, Adrián Ávila.

La primera medida que tomaron fue declararse en estado de emergencia y aclarar que ellos no se responsabilizarán de las consecuencias secundarias que pudiera generar este equipo.

Según el especialista, lo único que esta máquina ofrece es una ambulación de aire programada, ya no de forma manual. “Es un dispositivo para proporcionar ventilación con presión positiva, pero de forma temporal. La ventilación mecánica tiene otro concepto, son dispositivos que tienen la capacidad de realizar un soporte respiratorio en pacientes con capacidad ventilatoria limitada o nula”, indicó.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) brinda los requerimientos mínimos para adquirir este tipo de equipos, ya sea para terapia intermedia o para transporte de pacientes. Ávila indicó que, de los 16 puntos que pide la OMS, los ventiladores adquiridos por el Gobierno apenas cumplen con dos para el uso en el traslado de enfermos.

“Ni batería tienen (los equipos). Cómo puede transportar a un paciente si no tienen ni batería. Por eso, la sociedad pide a las autoridades que se nos convoque para que podamos plantear nuestras sugerencias. El problema es que no nos toman en cuenta y lo que pasa ahora es una prueba clara de eso”, enfatizó.

Además, otra de las críticas que hace es la falta de camas de terapia intensiva. Ávila indicó que, hasta el momento, solo cuentan con 490 camas de las 1.160 que deberían tener. Incluso, aclaró que lo ideal sería contar con, al menos, 500 intensivistas, pero solo hay 200 en toda Bolivia.

“El Ministro dice que ahí estará (el enfermo) hasta que haya una Unidad de Terapia Intensiva, pero si nunca las hay. Qué vamos a hacer en esa situación si estos equipos tan básicos, en vez de ayudar a un paciente, pueden desencadenar en otro tipo de complicaciones”, advirtió.

A raíz de esto, la Sociedad Boliviana de Emergenciología también se manifestó y aseguró que los respiradores que llegaron al país “no cumplen con el criterio para manejo de pacientes con COVID-19 ya que puede llegar a empeorar la lesión pulmonar y llevar a un desenlace fatal en el paciente”.

Al igual que sus colegas, afirmaron que no se harán responsables de los resultados que estos equipos tengan en el sistema de salud nacional, ya mermado con máquinas precarias y obsoletas.  

En una entrevista con OPINIÓN, el exviceministro de Salud, Erwin Viruez, —quien trabajó con el entonces ministro de Salud Aníbal Cruz— aseguró: “En nuestra gestión no se pidieron esos respiradores”.

Indicó que ellos trabajaron con varias organizaciones médicas para obtener un dato preciso de los equipos que se necesitaban frente a la pandemia del coronavirus COVID-19. “Hay que saber por qué se compraron esos automatizadores de ventilación, porque no son respiradores. Nosotros hicimos los requerimientos en base a especificaciones técnicas que nos asesoró la Sociedad de Terapia Intensiva. Se trabajó con los médicos”, aseveró Viruez.

Aclaró que los equipos en cuestión funcionan para atender otro tipo de patologías, pero no cumple con las especificaciones para combatir el coronavirus.

Ayer, circuló mediante redes sociales un contrato de compra provisional a nombre de la empresa Levon Portugal Bolivia por 176 respiradores  chinos. Este medio se comunicó con el representante de la empresa quien aclaró que Levon no dotó de ningún respirador al Gobierno boliviano. “Hicimos el intento de traer 176 ventiladores. El modelo es el UVG70 uno de los más deseados en el mundo y lo teníamos que haber llevado el 14 de mayo, pero la semana anterior por disposiciones del Gobierno chino bloqueó todas la producción de ese equipo para quien ellos hayan designado. Dejó sin respiradores a Bolivia, Brasil y otros países, prácticamente duplicando su costo. No pudimos cumplir, teníamos todo y cuando fuimos a buscar los equipos nos dijeron que no habían. Nos hemos enterado que han comprado (el Gobierno) desde España un equipo que no es un respirador como el que nosotros ofrecíamos, pero no sabemos nada de esa dotación”.

OBSERVACIÓN DE LOS COSTOS Y SILENCIO DE AUTORIDADES

Desde la compra de los 170 ventiladores, surgieron muchas dudas respecto a su precio. Debido a esta situación, el Movimiento Al Socialismo levantó dudas sobre el precio que canceló el Gobierno y anunció que, desde la Asamblea Legislativa, enviarán una carta a la empresa Respira (que vendió los equipos) para conocer el costo de cada unidad y descartar un sobreprecio.

Sobre la denuncia que realizó el diputado del MAS, Édgar Montaño, quien aseveró que los mismos respiradores se vendieron a Brasil a un costo de 8.000 dólares y aquí costaron 10.000, el Ministerio de Salud aclaró que eran especulaciones y que no hay registro de la venta de los dispositivos Respira a ese país. 

Ante el cuestionamiento sobre los detalles del proceso de adjudicación, este medio de comunicación intentó comunicarse con varias autoridades del Gobierno, sin obtener ninguna respuesta. El embajador de Ciencia, Tecnología e Innovación, Mohammed Mostajo-Radji, indicó que no tenía esos datos y que solo se encarga de supervisar el traslado de los equipos a través de la Aduana Nacional. “Yo no tengo la más mínima idea de las compras o las licitaciones, no me corresponde. El caso de estos 170 respiradores se hace la compra a través de la AISEM del Ministerio de Salud. La licitación se realiza mediante la página Bolivia Segura, se considera las ofertas que llegan en ese tiempo y se manda a la entidad financiadora, en este caso el BID, ellos tienen que emitir una papeleta de no objeción”, indicó.

Posteriormente, se consultó al jefe de la Unidad de Epidemiología del Ministerio de Salud, Virgilio Prieto, si tenía algún conocimiento sobre la procedencia de los respiradores y la respuesta también fue negativa.

Finalmente, el equipo de OPINIÓN preguntó sobre la licitación de los equipos a la viceministra de Promoción y Salud, Heidi Roca, y la información tampoco llegó hasta el cierre de esta edición.

Ante la ola de críticas que surgió después de la entrega de los 170 respiradores, el Gobierno manifestó que las Unidades de Terapia Intensiva estaban en camino y llegarían los próximos días.

Sobre ese tema, Mohammed Mostajo indicó que hay 100 respiradores de alta gama que están entre la aduana de China y Miami, y otros 50 más permanecen en China.

El precio de cada equipo oscila entre 40.000 y 50.000 dólares y llegarán al país la próxima semana, según afirmó la viceministra Roca al diario El Deber.

OFERTA BOLIVIANA El proyecto Mechatronic Ambulatory Medical Breathing Unit (MAMBU), conformado por estudiantes y docentes  de la Universidad Católica Boliviana de La Paz y apoyado por la empresa cochabambina Quantum, aseguró que hace más de un mes presentaron prototipos de respiradores a un costo de 500 dólares y con similares características a los que el Gobierno de la presidente Jeanine Áñez importó desde España.

Desde que comenzó la cuarententa, varias organizaciones comenzaron a presentar prototipos de respiradores para estar listos ante una posible saturación de hospitales.

El 21 de marzo, la UCB de La Paz empezó a fabricar sus ventiladores y, días después, Quantum se unió a ellos, ya que su proyecto estaba más avanzado y la idea era tener los equipos lo antes posible.

Desde que nació el proyecto MAMBU, comenzaron rápidamente las pruebas en clínicas, mediante simulares, analizadores de gases y pulmones artificiales. Posterior a ello, los integrantes del equipo aseguran que se presentó el prototipo a las autoridades de diferentes instituciones de La Paz y no obtuvieron la aprobación.

Este respirador también fue probado en pacientes y obtuvieron un reconocimiento internacional por la eficiencia del equipo. Al ver que los casos positivos de coronavirus aumentaban incesantemente en el país, todas las personas que estaban desarrollando ventiladores hicieron una reunión en línea para unirse y apoyar al proyecto que esté más avanzando; MAMBU fue elegido.

El proyecto MAMBU indicó que ya tienen el material para 300 respiradores y solo necesitan el avale de una organización de salud, como el SEDES, el Ministerio de Salud o el Gobierno central para poder ponerlos en funcionamiento.