Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 28 de noviembre de 2021
  • Actualizado 23:39

Masacre de Senkata: en 2 años hay 2 imputados y siguen dudas

El informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) establece algunos hechos en torno a la muerte de 10 personas y al menos 78 heridos en el conflicto de 2019.
Uno de los fallecidos en la Iglesia de Senkata, en 2019. ARCHIVO
Uno de los fallecidos en la Iglesia de Senkata, en 2019. ARCHIVO
Masacre de Senkata: en 2 años hay 2 imputados y siguen dudas

Mañana se cumplen dos años de la masacre de Senkata que dejó 10 muertos y al menos 78 heridos tras que se derribara el muro perimetral de la planta de YPFB.

Hasta hoy continúan las dudas y la controversia en torno a la cantidad exacta de heridos, así como el derribamiento de la pasarela, la “Marcha de Féretros”, disparos desde helicópteros, uso de explosivos y una muerte. Se suma la conflictividad de la investigación por la falta de información proporcionada y la inconsistencia en las versiones.

El informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) establece que, en 2019, hubo dos días conflictivos marcados por la violencia y hasta la fecha solo dos personas imputadas. 

El 19 de noviembre fue por el operativo conjunto entre la Policía y el Ejército para el reabastecimiento de combustible. Un convoy de 47 cisternas y camiones de garrafas de gas salió de la planta, lo que derivó en el derribo de una parte del muro perimetral en siete partes, la quema de cuatro vehículos, el intento de ingresar al lugar y hurto de garrafas de gas. La violencia estalló cuando surgieron rumores de que una persona fue detenida por los militares e ingresada a la planta.

La reacción fue el “uso desproporcionado e injustificado” de la fuerza y 31 personas heridas con proyectil de arma de fuego o elementos contuso perforantes bajo el argumento de que se quería prevenir la ocurrencia de una explosión, lo que no pudo ser confirmado. Uno de los afectados se encontraba a cuatro kilómetros de la planta.

Por los delitos de homicidio y lesiones graves y leves hay dos imputados. Se trata del entonces director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Luis Fernando Valverde, “por arremeter contra la población civil” y el general de Brigada Franko Orlando Suárez, excomandante de la División Mecanizada 1 y CEO Andino por “arremeter con armamento letal de manera desproporcional e irracional en contra de la población civil indefensa”.

LOS HERIDOS

El informe también da cuenta que, de los 78 heridos reportados, solo 41 fueron entrevistados por el GIEI y 22 autorizaron que sus nombres fueran publicados.

Después de una jornada violenta, los heridos reportaron que sufrieron discriminación, racismo y denegación de servicios médicos por ser simpatizantes del Movimiento Al Socialismo (MAS). A su vez, fueron víctimas de persecución por agentes estatales y por temor a ser detenidas, huyeron de los hospitales.

Los familiares denunciaron que la autopsia fue realizada en una Iglesia por desconfianza y en condiciones que revictimizaron a los fallecidos.

Tampoco se pudo contar con informes oficiales que reflejen la realidad de ese día. Las versiones de los testigos y afectados son contradictorias con los reportes de los miembros de las instituciones policiales y militares.

Se suma el hecho de que desde helicópteros se produjeron disparos, sin embargo, existen indicios de que se arrojaron gases lacrimógenos. 

Los testigos, a su vez, informaron de sobrevuelos rasantes de un avión caza de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), lo que avivó los ánimos.

Los enfrentamientos se produjeron por más de seis horas en las que ni la Policía ni el Ejército reconocen el uso de la fuerza. Fue el ministro de Defensa, Fernando López, quien se refirió a “terrorismo vandálico” y aseguró que no salió del Ejército ningún proyectil.

También está el reporte de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de una onceava víctima. Emilio Fernández fue reportado muerto el miércoles 4 de marzo de 2020, pero el GIEI no pudo comprobar esa información.

Por otro lado, está el uso de explosivos para derribar el muro perimetral y la pasarela.

Un día después, el 20 de noviembre, familiares de las víctimas llegaron en protesta hasta el centro de La Paz con los féretros.

Ese día, según el documento de los expertos, la Policía también hizo uso de gases “de manera abusiva”.