Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 01 de octubre de 2022
  • Actualizado 09:44

MAS muestra 2 cabezas y pugnas de poder en torno al narcotráfico

Auguran que el “trama” seguirá. Ven amenaza de fractura, fricciones y desgaste interno. Las hipótesis tras las denuncias de protección apuntan a la DEA y CIA, carteles y más.
El presidente Luis Arce y el líder del MAS Evo Morales en un acto público. ARCHIVO
El presidente Luis Arce y el líder del MAS Evo Morales en un acto público. ARCHIVO
MAS muestra 2 cabezas y pugnas de poder en torno al narcotráfico

El caso de narcoaudios que develó el expresidente y líder del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales, tiene diferentes lecturas en las que se apuntan a la pugna de poder entre “dos cabezas” en el instrumento político. 

Los analistas políticos, que auguran que este “trama” continuará y prometen más sorpresas, consideran que no solo hay una amenaza de fractura, fricciones y desgaste a nivel interno, sino que va más allá. Hacen referencia a una intervención de instituciones de EEUU como la DEA y la CIA, la presencia de carteles de México y Colombia y hasta un intento de golpe institucional.

El exministro de Gobierno Hugo Moldiz, el politólogo y policía del servicio pasivo Waldo Panozo y los analistas políticos Franklin Pareja y Marcelo Arequipa fueron consultados por diferentes medios sobre los efectos de estas denuncias en el Gobierno y en el MAS. 

1 En el caso de Arequipa, explicó que lo que se quiere ver como una división al interior del MAS, solo es un caso muy singular que no se da desde 1982. Y es que hay dos cabezas en el nivel político. 

“Por un lado está el partido del Gobierno (MAS) y del otro está el que administra el Gobierno y pertenece al partido (Luis Arce). Es una posición muy especial. Es un fenómeno singular de choque del partido de gobierno y del gobierno nacional que pertenece al partido. Ambos tienen hoy tensiones en su propia formación política y desajustes en términos de política comunicacional porque es algo nuevo que nunca antes habíamos visto. No es una fractura porque no hay corrientes políticas dentro del MAS”, indicó.

Para Arequipa, hay fricciones con el Gobierno, específicamente por el ministro Eduardo del Castillo, que datan desde la captura de otro jefe antidroga, en enero de 2022. Se refirió al caso del coronel Maximiliano Dávila, quien fue acusado por la DEA de ofrecer “protección armada” a narco vuelos desde Bolivia hacia EEUU y en Bolivia enfrenta un proceso por legitimación de ganancias ilícitas. Dávila, en su traslado a la cárcel de San Pedro, a tiempo de declararse víctima, acusó a Del Castillo de tratar de involucrar a Morales en narcotráfico y lo llamó “pequeño burgués” que “no sabe lo que hace”.

Se suman las tensiones por intereses de todas las organizaciones que componen el instrumento político que, aclaró, no tienen que ver con quién será candidato sino quiénes ocupan más posiciones de poder que van más allá de quienes dirigen el país y Morales.

Según explicó, Morales tiene una acción opositora que antes, cuando era Presidente, no estaba permitido ya que había una formación rígida y vertical, pero hoy con la inclusión de los librepensantes, la situación cambia.

“Evo es un líder con peso político mucho más pesado incluso que de Lucho y David juntos probablemente. Da cuenta de una acción de un líder de oposición política, de uno que quiere empujar a un gobierno de su propio partido político. La palabra renovación no implica necesariamente que entre lo nuevo y desplace a lo anterior”, sostuvo.

Coincidió en que este escándalo de presunta protección al narcotráfico es solo un capítulo más del trama que se tiene con Del Castillo y Morales ve la posibilidad de salir al ataque y dejar de estar a la defensiva, aunque esto signifique que se genere un desgaste y repercusiones al interior del MAS.

2Pareja va más allá y habla de una “declaración de guerra” de Evo a Lucho y una lucha de poder en esta gestión entre quienes un día compartieron en el gabinete, el primero como Presidente y el otro como Ministro de Economía.

Considera que Morales cambió de estrategia política y que con estas denuncias de supuesto encubrimiento al narcotráfico estaría “arrinconando” al Gobierno, además que es un “adicto al poder”.

“Pareciera que el cambio de estrategia del señor Evo Morales es de 180 grados, antes estaba en la defensiva hablando del imperio, de la DEA, ahora pasó al ataque, es una estrategia completamente diferente y lo ha arrinconado al Gobierno porque ha develado un operativo fallido pese a que sí hubo el operativo”, dijo.

Recordó que la relación que tienen es “fría y distante” desde la detención de Dávila y después de las declaraciones del ministro Del Castillo, quien se refirió a que diputados se enriquecen con la producción de coca.

“Ataca al corazón mismo de su organización (Evo). Va con todo al ataque y lo que hace y ha dejado la defensiva con los audios es arrinconar al Ministro de Gobierno, al Viceministro, a los comandantes de la Umopar y la FELCN. Va a ser muy difícil subsanar y poner paños fríos a estas relaciones que están cada vez más deterioradas”, subrayó.

3Moldiz considera que tanto el presidente Luis Arce como el dirigente Evo Morales tienen estilos y campos distintos de decisión. Reconoció que no hay una complementación y relación armoniosa, pero ve que eso no altera sustancialmente la gestión.

También negó que Arce sea un “rehén” o esté “secuestrado” por la presión de Evo y para esto recordó que dio señales muy claras de autonomía cuando había diferentes voces para el cambio de gabinete y decidió darse tiempo para esto porque “el que está gobernando es él”.

“Arce está demostrando personalidad. Estoy seguro que tiene respeto a Evo, pero sabe que le corresponde gobernar por el mandato que le dio la gente”, manifestó.

Para Moldiz, la responsabilidad político institucional está en manos de Arce y del vicepresidente David Choquehuanca, sin embargo, es necesario, internamente, un diálogo directo ya que ellos saben que en esto “todos pierden”.

Dijo también que se está pasando por un momento delicado con amenaza de fractura, pero la misma puede ser reversible pese a las denuncias de supuesta protección al narcotráfico que dijo son parte de una historia que “recién se empieza a escribir”.

Ahora considera que el desafío está en encontrar la forma de gestionar o resolver las contradicciones y tensiones políticas internas que siempre existieron desde el nacimiento del instrumento político por diferentes visiones y paradigmas. Suma la necesidad de gestionar la diferencia que hoy existe sobre el liderazgo histórico.

4Desde la lectura de Panozo, la protección “oficial” al narcotráfico no es reciente y está vinculado a la cúpula de poder. Advierte por la presencia de un caballo de troya y continúa explicando que se puede pensar en un golpe institucional.

“De evidenciarse las denuncias de Terán se debe apuntar a la cadena de mando que empieza en el Presidente, a través del Ministerio de Gobierno y Ministerio de Defensa, siguiendo con el Comandante General de la Policía y el Director Nacional de la FELCN. Todos ellos deberían ir a un proceso y el vicepresidente David Choquehuanca asumiría la presidencia del país, pero buscarán que sea Andrónico Rodríguez”, manifestó.

Otra de sus hipótesis es que para solucionar el “problema” tanto el gobierno con Luis Arce y el MAS con Evo Morales hagan una tregua y el narcotráfico seguiría.

“La lógica muestra que si las fábricas y los megalaboratorios en Valle Sajta que menciona Terán (excomandante de Umopar Chimoré) estaban a cargo de colombianos, ellos trabajan con el Gobierno y los carteles de México estarían con Evo”, agregó.

¿Qué pasó en la Policía Boliviana?

Según el politólogo Franklin Pareja, las instituciones del Estado, entre ellas la fuerza antidroga y sus principales autoridades están perforadas por el narcotráfico. 

“El país está desinstitucionalizado y correido desde adentro”, declaró.

Por su parte, el exministro de Gobierno, Hugo Moldiz, se mostró incrédulo ante las denuncias de supuesta protección al narcotráfico que hizo el expresidente y líder del MAS, Evo Morales. Cree que puede tratarse de una movida desarrollada para producir las reacciones que se dan hoy. 

La exautoridad ve una típica operación de la DEA e incluso de la CIA.

“Es una táctica de desestabilización, en busca de dividir desde adentro. Esto ocurrió antes en otros países para lograr objetivos como el de mostrar que se está frente a un narcogobierno y a un paso de un narcoestado”, indicó.

Justificó el accionar de Morales, quien llamó a una conferencia de prensa para mostrar unos audios de supuesta protección, y dijo que lo ideal hubiera sido que primero se comunique con el presidente Luis Arce y se produzca un diálogo interno. Cree que pudo haberlo hecho por tres motivos: preocupación ante la campaña para involucrarlo en tema de drogas, ansiedad y apresuramiento.

Aseguró que al interior de la FELCN hay una pugna o batalla entre quienes quieren tener mayor y mejor relación con los emisarios del narcotráfico, utilizando mecanismos institucionales y políticos por lo que reiteró su propuesta de reestructuración en la Policía.

A su turno, el policía del servicio pasivo y politólogo Waldo Panoso, en su artículo “De hermanos policías y de policías del pueblo y para el pueblo”, hizo una diferencia entre la “institución policiaria”, que son la mayoría de los “policías patriotas, institucionalistas y honestos” y los ahora denominados “hermanos policías”.

“Nadie, desde hace más de 300 años, discute el principio de que sin seguridad no puede haber paz, ni desarrollo normal en la vida de un individuo, una comunidad o un Estado”, recordó al referirse a la falta de un Estado de derecho y legalidad. 

“No es que algunos caudillos estén en campaña proselitista, sino que peligrosa e irresponsablemente nos encajaron en una guerra entre ¿carteles? ¿entre clanes? Los vínculos entre el crimen y altos funcionarios del gobierno no son la fantasía de los ciudadanos. La Policía de los bolivianos es traicionada, es débil, utilizada politiqueramente y es abandonada. En un país donde los Comandos y las Direcciones policiales es tratada como una de las oficinas para premiar a funcionarios del partido de gobierno utilizados en campañas políticas”, sentenció.

El exuniformado ve que es imprescindible la autonomía de las funciones policiales con dependencia administrativa de los gobiernos de turno para garantizar una descentralización que les dé no solo poder sino también fin al servilismo de los políticos.