Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 26 de febrero de 2024
  • Actualizado 20:33

Más de 50 conjuntos folclóricos y autóctonos desafiaron al clima en el Jisk'a Anata en La Paz

Pese a la lluvia y el frío en la ciudad, los danzarines presentaron un espectáculo para la población paceña.
Bailarines participan del Jisk’a Anata, en La Paz. APG
Bailarines participan del Jisk’a Anata, en La Paz. APG
Más de 50 conjuntos folclóricos y autóctonos desafiaron al clima en el Jisk'a Anata en La Paz

Saltos, trotes y zapateadas ejecutadas por bailarines de más de 50 conjuntos folclóricos y autóctonos desafiaron ayer a la lluvia en la ciudad de La Paz durante el Jisk’a Anata, en el segundo día del Carnaval paceño, al ritmo de las melodías de instrumentos de bronce, guitarras y hasta amplificación.

Antes del mediodía de ayer, lunes, tras el ingreso de autoridades de la Alcaldía de La Paz, que lo hicieron al ritmo de huayños, la algarabía llenó las avenidas Montes, Mariscal Santa Cruz, Camacho y Simón Bolívar, por donde pasan los bailarines demostrando los bailes de las diferentes regiones del país.

Al son de la Banda Municipal Eduardo Caba, los ch’utas choleros y sus lindas cholitas alegraron a los espectadores que se apostaron a lo largo de la ruta, mientras los pepinos hacían corretear a los que se atravesaron por su camino.

Delegaciones del área rural se hicieron presente con danzas autóctonas, mientras que la ciudad de La Paz estuvo representada por instituciones como del Instituto de la Ceguera, Los Olvidados, escuelas de ballet, agrupaciones folclóricas de jóvenes y de adultos mayores, entre otras.

Con la llegada de la tarde, aumentó la algarabía entre danzarines y público en el centro de la ciudad de La Paz, los primeros más animados a realizar coreografías y los segundos no dejaban de aplaudir y pedir que avancen.

En los barrios alejados la alegría del Carnaval se manifestó en entradas zonales, el caso de Villa Armonía donde, al son de la Anata, hijos y residentes de los centros mineros estatales rememoraron el festejo. De la misma manera sucedió en Chasquipampa, allí los ch’utas fueron las estrellas de la fiesta.

El alcalde Iván Arias lideró el inicio del Jisk’a Anata. Animó a los danzarines a mostrar la autenticidad del Carnaval paceño, en el palco oficial instalado en la avenida Camacho, por donde los conjuntos realizan sus últimos pasos antes de concluir su participación.