Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 06 de agosto de 2020
  • Actualizado 21:24

MIGRANTES

Mariano, el beniano que ayuda a bolivianos a legalizar sus papeles en Alicante

Verdugo fue el principal promotor de una organización que surgió para restarles “invisibilidad y temor” a los compatriotas sin papeles en el país europeo. Se trasladó a Europa en 2000 y su primera incursión radial en España se dio en FM Milenium.
El periodista Mariano Verdugo, en su espacio radial. Crédito - Gentileza Mariano Verdugo
El periodista Mariano Verdugo, en su espacio radial. Crédito - Gentileza Mariano Verdugo
Mariano, el beniano que ayuda a bolivianos a legalizar sus papeles en Alicante
Mariano Verdugo llegó a Europa en 2000, tras el sueño compartido de muchos, de un presente y un futuro mejor. No tanto por él, sino por sus hijos, que en aquel entonces asomaban ya en el ciclo educativo medio y comenzaban a demandar más recursos financieros del bolsillo del beniano. Ese fue el principal motivo que ocasionó el traslado del periodista boliviano al Viejo Continente. La “puerta de entrada” accesible para él fue Italia, país en el que desembarcó mediante una invitación por parte de unos amigos.
El destino final fue la ciudad española de Alicante. “De aquí, ya no me moví más”, cuenta el comunicador, de 56 años, padre de dos varones y dos mujeres; y orgulloso de que su vocación social le haya dejado grandes satisfacciones personales como el hecho de haber sido una pieza clave en la visibilidad que cobraron compatriotas indocumentados.
Ningún inicio suele ser pan comido para los que comienzan la aventura de ser migrantes. Y la historia de Mariano no se incluye, precisamente, en el archivo de aquellas que son perfectas, aunque también es cierto que él contó con elementos del azar que hicieron más llevadero todo.
En 2001, ya instalado en Alicante, comenzó a buscar dinero. “Llegué y me dijeron que había instituciones tales como comisiones obreras y Caritas para trabajar. También había oficinas de empleo donde anunciaban el requerimiento de trabajadores. En algunos casos, decían que no importaba si las personas carecían de documentación. Empecé a movilizarme con esa gente”.
Y se animó, también, a aplicar para insertarse en el mundo de la comunicación, aquel para el que se formó profesionalmente en Bolivia. Su primera radio fue FM Milenium. Allí fue parte de un programa con contenido para migrantes latinos.
Luego, en un golpe de suerte, quizás, el beniano dio con una madre religiosa que fue esencial en su paso por una revista llamada “Proyecto Cultura y Solidaridad”, misma que consistió en un programa de ayuda que funcionaba también en Bolivia. “Esa religiosa conocía a mi hermana, que también era monja. A través de ella, en 2002, empecé a ser colaborador en la revista. Me acerqué más, estuve como colaborador. Ellos me hacían dar trabajo con la gente que conocían. Yo decía siempre sí a todo. Una de las cosas importantes fue mi actitud. Cuando me pedían poner apliques, entraba a Youtube y miraba cómo se hacían las cosas”.
Esta misma organización le propuso ingresar a la Universidad de Alicante para realizar el curso de Mediación Cultural. Esto, a sabiendas de que Mariano aún no contaba con papeles que volvieran legal su estadía en España. Él aceptó gustoso.
Y así se fue moviendo entre las organizaciones culturales. Se empapó cada día más hasta que logró asentarse progresivamente y quiso desarrollar su vocación social sin mezquindades. Notó que muchos bolivianos que no contaban con papeles para certificar su legalidad se encontraban diezmados, “invisibilizados” y sin la colaboración activa para gestionar su documentación. Decidió impulsar la creación de una entidad que pensara en sus compatriotas instalados en la ciudad alicantina. “Era imposible que grupos de migrantes fueran visibles. Así, creamos la primera Asociación de Bolivianos aquí en mi ciudad, en la que estuve al frente hasta hace unos seis años. Logramos la personería jurídica en 2003. Con la organización bien legal ante la comunidad, empezamos a hacer actividades folclóricas y deportivas. Antes era complicado que el boliviano pudiera disfrutar de ello porque la Policía siempre estaba detrás. Cuando obtuvimos la personería fue interesante, nos sentimos respaldados. Y también sin miedo porque contábamos con mesa directiva, con legalidad.
Según Verdugo, la organización fue importante para los compatriotas sin documentos porque les facilitaba un certificado que posibilitaba su proceso de legalidad. “Extendíamos certificados que los acreditaba dentro de un grupo cultural”.
La función que cumplió la Asociación fue elemental hasta aproximadamente 2008. De acuerdo con el periodista, después de ese año, los bolivianos se fueron distanciando paulatinamente de las entidades. Varios accedieron a la doble nacionalidad, por ejemplo.
Antes de radicar en España, el nacido en Riberalta trabajó como colaborador en medios como La Palabra y Presencia; además de ser uno de los fundadores de una red de comunicadores amazónicos. Ya instalado en sueño europeo, fue parte del staff de Radio Fides (era corresponsal). En 2016 incursionó en FM Latina, en un programa con contenido 100% boliviano.
Con la declaración de la pandemia, Mariano sintió la necesidad de convertirse en el puente de información en la comunidad boliviana. Por ello, se concentró en las redes sociales y la actualización constante de los datos de compatriotas infectados. De hecho, colaboró con medios como El Deber y OPINIÓN mediante reportes y testimonios importantes.