Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 26 de septiembre de 2021
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ANDRÓNICO RODRÍGUEZ LEDEZMA

El líder que sostuvo el proceso de cambio tras el exilio de Evo

El joven politólogo qhochala es el tercer hombre más fuerte del país. El sindicalismo lo lleva en los genes, lo heredó de su padre. Sus “hermanos” del MAS destacan su capacidad y lealtad.

El líder que sostuvo el proceso de cambio tras el exilio de Evo

Andrónico Rodríguez Ledezma lleva el sindicalismo y la política en la sangre, en los genes. Tenía apenas seis años cuando tuvo su primera incursión en ese mundo que le abrió las puertas para que, ahora, 26 años después, cumplirá 32 este miércoles 11 de noviembre, se convierta en el Presidente del Senado y el tercer hombre más importante del país, constitucionalmente asumirá la Presidencia de Bolivia cuando se ausenten del país Luis Arce y David Choquehuanca.

Fue su padre, Carlos Rodríguez, quien tal vez sin imaginarlo y de forma indirecta, involucró a ese inquieto niño en el sindicalismo. Andrónico que era muy cercano a su progenitor solía seguirlo a las reuniones que tenía con las bases en San Isidro (Sacaba), donde era dirigente del sector.

“Tenía unos seis años cuando seguía a mi padre a sus reuniones. Es más, a veces eran tan largas que me tenía que quedar sin comer y hasta me dormía en las sillas”, comentó el líder cocalero a OPINIÓN en una entrevista.

Su padre llegó a formar parte de la cúpula de la Federación de Campesinos de Cochabamba, pero no avanzó más en la vida sindicalista, pese a que contaba con el respaldo de los trabajadores del campo.

En alguna publicación, el joven político reconoció que a su progenitor le faltó educación superior para seguir escalando. Tal vez esa experiencia que vio con su padre le motivó e impulsó para perseverar en el estudio y convertirse en licenciado en Ciencias Políticas a los 22 años. 

Si bien sus primeras incursiones en el sindicalismo y la política se dieron en San Isidro, donde su familia tenía tierras de cultivo, siendo apenas un niño, esa vocación se concretó en el Trópico, donde migraron en busca de mejores condiciones de vida.

Con nostalgia, Andrónico recuerda su incursión en la vida sindical en el Trópico. De forma casual se fue adentrando en ese mundo. Comenzó a tener protagonismo en los ampliados de su sindicato Mamoré Bulo Bulo porque era voluntarioso y participativo en las actividades que realizaban. Eso le permitió ser “visible” ante los antiguos dirigentes que miraban con buenos ojos al “muchacho”.

En 2007 fue su madre, Sinforosa Ledezma, quien le entregó legalmente unas tierras que recibió de herencia y lo convirtió en dueño de un “cato de coca”, requisito que le permitió oficialmente participar y hacer vida activa en las organizaciones sindicales de los productores de coca.

El joven politólogo tenía el respaldo legal, pero no la edad para ser dirigente de su sindicato, pese a que los afiliados le pedían que asuma algún cargo, porque “se lo había ganado”. Tuvo que esperar a cumplir 25 años, requisito insalvable, para asumir un cargo en la central sindical. Pese a que pasaron varios años, recuerda con absoluta nitidez el momento en que por primera vez le colocaron una guirnalda. “Las compañeras la hicieron con hojas de coca y todo lo que encontraron a su paso”, comenta con una pícara sonrisa y un aire de orgullo.

Ese día comenzó un camino sin retorno en la vida sindical y se le abrió una puerta en el campo político del país.

EVO, SU MENTOR Muchos, incluso rivales políticos del Movimiento Al Socialismo (MAS), consideran que Andrónico es el sucesor de Evo Morales, tal vez por la cercanía que tienen ambos y porque ven en el joven un potencial líder que con el paso del tiempo va consolidándose.

Pero, la proximidad con el expresidente no es algo que haya emergido a partir de que el Presidente del Senado asumió cargos sindicales en el Trópico, sino que nace de la curiosidad, inicialmente, y admiración, después, que despertó Morales en el pequeño Andrónico, quien solo contaba con ocho años cuando tuvo su primer “contacto” con Evo.

Recuerda que fue a visitar a una tía en San Isidro y vio la foto del Presidente de las Seis Federaciones de Productores de Coca en un afiche. En ese entonces, Morales era diputado nacional, pero se proyectaba como uno de los principales líderes del país. Sonríe al confesar que confundió a Evo con un peón que trabajaba con su papá en el chaco del Trópico.

Obviamente, sus familiares, así como los vecinos y todos en el Chapare hablaban del exmandatario, de todo lo que estaba logrando en el Parlamento y se sentían orgullosos de que alguien de su gremio esté “pisando” fuerte en el país.

Todo eso despertó la curiosidad de Andrónico, quien poco a poco se informaba más sobre esa persona que tanta “fama” tenía en el Trópico. Un día escuchó la voz de Evo en la radio y se le quedó grabada para siempre. Es más, muchas veces cuando habla su timbre de voz tiene un parecido “incomprensible” con el de “su mentor”.

Pasaron más de ocho años desde que el joven guardaba un registro visual y auditivo de quien luego se convertiría en su ejemplo a seguir. Pero, recién en 2005, cuando el entonces candidato presidencial participaba en una concentración para cerrar su campaña en el Chapare, el adolescente (tenía 15 años) vio de cerca a su líder.

En esos momentos, no imaginó que años después, para ser más exactos, desde el 27 de octubre de 2018, estaría a la cabeza de 931 sindicatos que tienen más de 50 mil cocaleros afiliados en el Trópico de Cochabamba, pues se convirtió en el  segundo hombre más fuerte de las Seis Federaciones de Productores de Coca del Trópico (el primero es Evo Morales desde hace más de 31 años), y se codearía con esa persona que lo motivó a abrazar el sindicalismo y la política.

UN SUEÑO HECHO REALIDAD En 2012, el senador era dirigente de las juventudes de las Seis Federaciones y esa condición le abrió las puertas a una reunión de la Coordinadora Departamental por el Cambio (Codecam). Fue la entonces presidenta Leonilda Zurita quien lo dejó entrar. Su sueño estaba a punto de cumplirse.

Fue el último en la lista de oradores, casi de relleno fue elegido por Morales para hablar en el ampliado. 

Ese ansiado, planificado y esperado encuentro terminó con un jalón de orejas, porque fue interpelado y cuestionado por el hombre que tanto admira y con quien, luego compartiría la testera en las concentraciones y ampliados de los cocaleros y de otras organizaciones.

Ese incomodo, pero a la vez reflexivo momento le sirvió para “aterrizar” y darse cuenta que su camino en la vida sindical apenas comenzaba y que tendría que volver a las bases para trabajar y prepararse aún más si es que quería emular a su “ídolo”. No bastaba con terminar los estudios universitarios, sino que le faltaba lo más importante: involucrarse con los cocaleros, estar en sus chacos, recoger sus vivencias, sus necesidades, escuchar sus inquietudes, y eso fue lo que hizo. El 27 de octubre de 2018, hace poco más de dos años, fue elegido como el segundo hombre más fuerte de las Seis Federaciones de Productores de Coca del Trópico de Cochabamba y emergió con paso firme en el sindicalismo, en el MAS y en la vida política boliviana.

REUNIONES CLANDESTINA Andrónico era candidato a segundo senador en las elecciones generales de 2019 que fueron anuladas y que derivaron en una convulsión social que dejó más de una treintena de muertos, decenas de heridos e incalculables pérdidas económicas. Pero no solo eso, para los masistas fue un “golpe” muy duro, ya que su líder máximo y Presidente de Bolivia se vio obligado a renunciar, su mandato concluía el 22 de enero de 2020, y tuvo que abandonar el país de la noche a la mañana para refugiarse, primero en México y luego en Argentina, donde se encuentra.

Frente a ese panorama, alguien tenía que asumir la responsabilidad de llevar adelante el proceso de cambio por el que tanto pelearon y que le costó “sangre, sudor y lágrimas” al MAS. No había otro más que se haga cargo. Fue Andrónico quien asumió ese rol, el momento histórico lo obligó a hacerlo.

La exsenadora Carola Arraya aún recuerda los momentos difíciles que les tocó vivir, pero pondera el valor y la responsabilidad que tuvo el ahora Presidente del Senado para enfrentar esos duros momentos.

“Nos reuníamos en la clandestinidad. Familiares cercanos nos permitían concentrarnos en sus viviendas, pese al peligro que corrían”, dice la exparlamentaria, quien solloza al recordar esos días.

No fue una tarea fácil para el joven, porque no solo tenía que hacer frente a las arremetidas del gobierno de transición, sino que también estaba obligado a lidiar con algunos dirigentes de su propia organización política que tienen una formación más radical y no miraban con buenos ojos la idea de buscar acciones que permitieran pacificar el país que estaba viviendo una espiral de violencia.

“Fueron momentos muy complicados, pero la paciencia, tolerancia y su don de conciliador (de Andrónico) nos permitió avanzar en esas interminables reuniones”, sostiene.

Al final, el MAS en el Parlamento reflejó esa voluntad de pacificar el país, ya que con sus dos tercios viabilizó varias normativas que le pusieron fin a más de 20 días de protestas en el país y respaldó la sucesión constitucional que le permitió a la expresidenta Jeanine Áñez asumir el mando de Bolivia, desde el 12 de noviembre de 2019.

CONCILIADOR Y LEAL Reza un refrán que para muestra basta un botón. El miércoles, en su primera conferencia de prensa, el flamante Presidente del Senado puso de manifiesto su espíritu conciliador al dejar abierta la posibilidad de revisar el tema de los dos tercios que fueron anulados del reglamento interno de las cámaras Alta y Baja por los exparlamentarios del MAS, quienes tenían mayoría en el Parlamento.

Aseguró que convocará a las bancadas opositoras, Creemos y Comunidad Ciudadana, para tratar ese tema.

Esos criterios corroboraron el concepto que tienen del joven líder sus amigos, sus “hermanos” del MAS y las bases cocaleras que lo vieron nacer y crecer como sindicalista y que ahora con su voto lo llevaron a ocupar uno de los tres cargos más importantes de Bolivia.

El electo diputado y exalcalde de Omereque Héctor Arce describe a Andrónico como un “ joven que surgió muy rápido a la vida política”. 

Añade que tras el golpe de estado el MAS quedó huérfano y es precisamente el electo senador quien asumió el liderazgo para encaminar a esa organización política.

Arce destaca el carácter conciliador del líder sindical que se confiesa seguidor de Ernesto Che Guevara, pero también pondera la predisposición que tiene para seguir aprendiendo.

Por su lado, la exsenadora cochabambina coincide en señalar que el dirigente cocalero tiene un carácter conciliador, pero, además resalta la lealtad como otra de sus cualidades. Y de hecho, no está en tela de juicio ese valor, lo demostró infinidad de veces con Evo Morales, con los productores de coca y con el proceso de cambio que implementó el MAS entre el 2006 y 2019.

Arraya también destaca la humildad y las ganas que tiene el senador para seguir preparándose en diversos campos. 

La humildad quedó plasmada, por ejemplo, cuando aceptó ir como segundo senador por Cochabamba, pese a que muchas organizaciones afines al MAS, incluso, lo arroparon y le expresaron su total apoyo para que sea candidato a la Presidencia, tras la salida de Morales del país.

La historia de este joven líder recién empieza. Le toca ser parte del gobierno que tendrá que enfrentar grandes desafíos para superar la crisis económica, social y hasta política que está “asfixiando” a Bolivia.

Lealtad

Líderes del Movimiento Al Socialismo (MAS) destacan la lealtad como uno de los valores más importantes que tiene el joven que está a la cabeza del Senado.