Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 05 de diciembre de 2020
  • Actualizado 03:58

Ocho jóvenes ingresarán a la ALP; el promedio de edad de los nuevos asambleístas es 44 años

Una imagen referencial de la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Una imagen referencial de la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Ocho jóvenes ingresarán a la ALP; el promedio de edad de los nuevos asambleístas es 44 años

Fernando, Daniel, María, Laura, Aleiza, Sara, Tacni y Darlen son los ocho asambleístas más jóvenes recientemente electos que formarán parte del ente legislativo en la gestión 2020-2025. De los 175 miembros de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), incluyendo a representantes ante organismos supraestatales, sólo el 4,57% tiene menos de 28 años y, siguiendo el mismo patrón de las últimas cuatro décadas, el promedio de edad de los parlamentarios electos es de 44 años. 

Se trata de dos varones y seis mujeres de entre 22 y 27 años que hasta noviembre próximo asumirán como diputados y representantes supraestatales de la nueva legislatura; ningún joven resultó electo en senadurías. Ellos compartirán curules con 152 (86,8%) adultos y 15 (8,5%) adultos mayores (tabla 1) que conformarán las dos cámaras del Órgano Legislativo. 

La Ley N° 342 Ley de la Juventud define a este segmento de la población como aquel grupo comprendido entre los 16 y 28 años de edad; sin embargo, la definición constitucional para el ejercicio de la ciudadanía política en Bolivia considera 18 años. En esa línea, en el presente reporte informativo, se entiende como población joven a aquella cuya edad está comprendida entre los 18 y 28 años; adulta, entre 29 y 59 años; y adulta mayor, 60 años o más.
 
El más joven de todos los parlamentarios electos es Fernando Llapiz, que a la edad de 21 años ingresó en las listas de candidaturas de CREEMOS y ahora, a los 22, se convierte en diputado uninominal por la Circunscripción 58 de Beni. El exlíder cívico alcanzó protagonismo durante los conflictos de noviembre de 2019. 

Por tipo de cargo, las diputaciones plurinominales convocaron más a jóvenes, pues, tres de los ocho electos llevarán esas credenciales, mientras que dos serán diputados uninominales, dos diputados indígenas o especiales y dos, representantes supraestatales. Cabe recordar que estos últimos cumplen actividades distintas a la legislativa dentro del Parlamento. 

En tanto, ningún menor de 28 años ingresará al Senado, a diferencia de la gestión 2014-2019, que incluyó a dos jóvenes y la de 2009-2014, a uno. De hecho, estos dos periodos legislativos fueron los únicos en la historia democrática —desde 1979 hasta el presente—que acogieron a las juventudes en la Cámara Alta (tabla 3), debido al cambio en la edad mínima de elegibilidad de 35 a 18 años desde 2009. 

Así, el Legislativo nacional abrirá sus puertas a mujeres y hombres de entre 22 y 71 años de edad, en representación de las tres fuerzas políticas con presencia en el Parlamento: Movimiento Al Socialismo - Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP), Comunidad Ciudadana (CC) y CREEMOS. En términos generales, el promedio de edad de los nuevos parlamentarios es 44 años, el mismo que ha predominado en las diez anteriores legislaturas, de acuerdo con el análisis histórico realizado por la campaña #Protagonistas: Paridad-Poder-Juventudes. 

Según dicho análisis, a pesar de que en 2009 la edad mínima para competir y eventualmente acceder a cargos de diputaciones y senadurías bajó de 25 y 35 años, respectivamente, a 18 años en ambos casos, ello no modificó significativamente los promedios de edad tendenciales durante las últimas cuatro décadas, que estuvieron en el rango de 38 a 52 años. 

Históricamente, la Cámara de Diputados se abrió más a la inclusión de las juventudes bolivianas. Como se puede observar en la tabla 3, de las 10 legislaturas entre 1979 y 2019, sólo en cuatro no hubo jóvenes. En la nueva gestión, el 4,62% tiene hasta 28 años; el 7,69% hasta 30 años y el 20,7% hasta 35 años. 

 

En criterio de Yerko Rodríguez, coordinador del programa de Juventudes de IDEA Internacional, la necesidad de renovación del sistema político boliviano coincide con un momento de mayor demanda de participación por parte de las nuevas generaciones. “El hecho de que el 20% de las nuevas autoridades electas sean menores de 35 años puede constituirse en una oportunidad para que los actores de la política nacional encuentren y desarrollen, en términos generacionales, mejores caminos de relacionamiento con el resto de la sociedad civil, particularmente las juventudes”. 

A pesar de que en el discurso las organizaciones políticas apostaban por el recambio generacional, los resultados de los comicios nacionales 2020 dan cuenta de que las juventudes bolivianas no han sido incorporadas como se esperaba en los espacios de decisión que reivindican para sí, más en la última década. Una referencia de ello es que de las 1288 candidatas y candidatos que llegaron a las urnas el 18 de octubre, sólo 118 (9%) eran menores de 28 años. De ellos, sólo ocho tendrán la posibilidad de participar en la toma de decisiones que harán los destinos del país. 

IDEA Internacional y la Coordinadora de la Mujer impulsan la campaña #Protagonistas: Paridad-Poder-Juventudes, con el apoyo de la Embajada de Suecia. Esta iniciativa sigue de cerca la participación política de las mujeres y las juventudes en el actual proceso electoral.