Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 25 de septiembre de 2021
  • Actualizado 06:26

Ivermectina: Hay 80 mil dosis en Trinidad y soldados solidarios la regalan casa por casa

La Alcaldía de Trinidad, la Gobernación del Beni, el Gobierno central y un grupo de voluntarios trabajan conjuntamente en este proyecto que tiene por objetivo intentar frenar el avance de la COVID-19.
 
Ivermectina: Hay 80 mil dosis en Trinidad y soldados solidarios la regalan casa por casa

“Estamos en guerra contra el coronavirus y en una guerra hay que fortalecer a los soldados, sobre todo a quienes más lo necesitan”, dice el abogado Alfredo Figueroa, a tiempo de animar a los 90 voluntarios que ese día –el pasado domingo– comenzarían a recorrer, una por una, las casas del distrito 4 de Trinidad para obsequiar dosis individuales de ivermectina a cada miembro de las familias, como una medida preventiva y, en algunos casos, curativa de la COVID-19.

Lo que nació como una idea solitaria del jurista, poco a poco –ante el azote del virus en la capital beniana que se ha llevado, hasta hoy, la vida de 41 trinitarios– fue tomando fuerza hasta lograr que la Alcaldía, Gobernación y Gobierno Central cierren filas en torno a la campaña “Ivermectina gratis para la gente” y trabajen al unísono con el objetivo de evitar una mayor escalada de contagios y muertes.

La crisis sanitaria que vive Trinidad a causa de la pandemia ha sacado a relucir las deficiencias del sistema de salud. Situación que se ha visto agravada por el déficit de personal médico, técnicos y enfermeras, ya que cerca de una centena están en cuarentena por estar contagiados de COVID-19, y se tiene el reporte de la muerte de dos galenos a causa de la misma enfermedad.

El último reporte del Servicio Departamental de Salud (SEDES), indica que 581 personas dieron positivo a la prueba de PCR. No obstante, esto no reflejaría lo que realmente está pasando en Trinidad, ya que muchas personas y familias que están con los síntomas han optado por quedarse en sus casas y someterse a tratamientos caseros o automedicarse.

Ante esta triste realidad, el inminente crecimiento del contagio comunitario y el temor a una mayor cantidad de muertes, el abogado Alfredo Figueroa y algunas personas voluntarias decidieron impulsar una campaña casa por casa para llevar el medicamento ivermectina (desparasitante) de manera gratuita para el consumo de todas las familias.

“En Australia se ha demostrado en un estudio in vitro que este medicamento inhibe la reproducción del virus a las 48 horas. En Trinidad hace más de 40 años que se lo utiliza para desparasitar a los animales y a las personas. Tenemos la verificación empírica que no hace daño si se consume la medida exacta”, explica.  

Lo que parecía un proyecto ciudadano, después de que el Ministerio de Salud diera luz verde a la ivermectina como una alternativa de tratamiento para COVID-19, se tornó en una campaña de unidad. Alcaldía, Gobernación y representantes del Gobierno central se alinearon a la campaña y realizan apoyo un logístico para lograr que llegue a todos los trinitarios durante mayo.

Por su parte, Figueroa se encarga de conseguir el medicamento que está siendo distribuido por 30 brigadas conformadas cada una por tres “soldados voluntarios”, como los han llamado, dado que consideran que están en una guerra contra el coronavirus y ponen en riesgo sus vidas.  

Gracias al aporte de personas voluntarias, se logró comprar casi 300 frascos de 500 ml líquido de ivermectina al 1% de uso veterinario, que alcanza para unas 80 mil dosis, aunque el objetivo es llegar a las 350 mil para cubrir todo Trinidad.

Hoy, los 21 centros de salud de esa ciudad entran en acción y también darán las dosis gratuitas a toda la población en general.

Las brigadas acuden a las casas, donde cada una de las personas –adultos y niños- esperan con sus vasos vacíos para que les proporcionen la dosis (1 ml por cada 50 kilos de peso) con leche, ya que es el medicamento que se utiliza para inyectar a los animales.

“Puede que en Occidente crean que es una barbaridad que estemos ingiriendo el remedio de esta manera, pero nosotros lo hacemos así hace décadas para desparasitarnos y no nos pasa nada. En este momento, no hay la ivermectina en comprimidos y no podemos esperar”, aclara Figueroa.  

Hasta el día de ayer, se realizó la cobertura del 60% del distrito 4, el más grande de Trinidad y la zona roja en cuanto a la presencia del coronavirus. No obstante, faltan los otros siete, que tiene previsto cubrir hasta fines de mayo.

Figueroa destacó el trabajo las 30 brigadas y de los médicos: Marco Aponte, ginecólogo, quien a pesar de estar en recuperación del COVID-19 realiza el monitoreo de todo el recorrido, vía WhatsApp; Franz Risco, veterinario, el principal argumentador para el uso de la ivermectina; Raúl Rojas, presidente del Colegio de Veterinarios de Trinidad, y Enrico Dávalos, psicólogo, quien realiza la contención psicológica en las plataformas virtuales.