Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 20 de junio de 2021
  • Actualizado 08:54

IDIF levantó más de 3.000 fallecidos por COVID-19 en el país entre abril y julio

El Instituto de Investigaciones Forenses dijo que la mayoría de los muertos por el virus vivían en Santa Cruz (1.023), luego en Cochabamba (230) y Potosí (194). 
IDIF levantó más de 3.000 fallecidos por COVID-19 en el país entre abril y julio

El número de fallecidos con coronavirus va en aumento en el país. Según los datos del Sistema Informático Metis del IDIF, de los 3.016 levantamientos de cadáveres extrahospitalarios, 1.338 corresponden al departamento de Santa Cruz; 1.023 a Cochabamba; 230 a Potosí; 194 a Chuquisaca; 82 a La Paz; 73 a Tarija; 45 a Oruro; 27 a Beni y 4 a Pando.

Cifras que dejan alarmadas a las autoridades nacionales, departamentales y municipales por la saturación de muertos en los cementerios y, en algunos casos, ya buscan lugares alternos para dar cristiana sepultara a las víctimas del virus. 

El director del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), Andrés Flores, informó que, del 1 de abril al 19 de julio del presente año, se realizó el levantamiento legal de 3.016 cadáveres sospechosos y confirmados de ser portadores del COVID-19 a nivel nacional. Santa Cruz es el departamento con mayor cantidad de decesos, seguido por Cochabamba, informa el portal digital Urgente.bo.

Por su parte, la secretaria municipal de Desarrollo Económico de El Alto, Ana María Saavedra, dijo que antes de la pandemia los cementerios a diario “sepultaban entre 6 a 8 fallecidos y ahora son entre 30 y 35”.

En los cementerios de Cochabamba y El Alto “existe saturación” por la gran cantidad de cadáveres. En la Llajta incluso el horno crematorio quedó exigido a su máxima capacidad y en la urbe alteña la situación no es diferente, pero carecen de un crematorio. Asimismo, ven como alternativa ampliar el campo santo o buscar otros espacios que permitan sepultar a los fallecidos.

“Antes de la pandemia eran de 6-8 decesos, ahora son de 30-35 cuerpos cuya despedida debe ser reprogramada. Ya el Alcalde paceño nos informó que no deberíamos llevar los cadáveres a esa ciudad, sin embargo, se procede a los entierros a través de un cronograma de reprogramación para descongestionar”, dijo Saavedra.

Las autoridades ediles buscan la forma de sepultar a los muertos con COVID-19 en espacios que son habilitados para ese efecto, sin embargo, los espacios son insuficientes por la cantidad de personas que pierden la vida con el mortal virus.