Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 22 de mayo de 2024
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FECHA

Gualberti pide a la Virgen del Carmen ayuda para construir una patria más justa y solidaria

Manifestó que seguir a la Virgen del Carmen implica asumir el compromiso de construir un mundo nuevo, en base a los cimientos de la verdad, libertad, justicia y paz y no sobre los ídolos del poder, el tener y la celebridad.

Sergio Gualberti en su homilía en la Basílica San Lorenzo Mártir.
Sergio Gualberti en su homilía en la Basílica San Lorenzo Mártir.
Gualberti pide a la Virgen del Carmen ayuda para construir una patria más justa y solidaria

El arzobispo Emérito de Santa Cruz, monseñor Sergio Gualberti, pidió ayuda a la Virgen del Carmen, patrona de las Fuerzas Armadas y en cuya devoción este domingo 16 de julio se celebran varias fiestas populares, para construir una patria más justa y solidaria con la participación de todos los bolivianos sin exclusiones y confrontaciones.  

“Basta de estos hechos que nos dividen, para que podamos vivir como hermanos, todos en serenidad y paz”, dijo durante su homilía dominical dedica a la Virgen del Carmen, a quien pidió “nos acompañe en esta aventura de seguir a Cristo día a día, tanto en los momentos tristes y felices con la seguridad de que no estamos solos”.

Manifestó que seguir a la Virgen del Carmen implica asumir el compromiso de construir un mundo nuevo, en base a los cimientos de la verdad, libertad, justicia y paz y no sobre los ídolos del poder, el tener y la celebridad.

Gualberti afirmó que ser devotos de la Virgen del Carmen significa también dejar de lado los baales (a los falsos dioses), es decir, los ídolos modernos de las ideologías del relativismo y del individualismo.

Sostuvo que estos falsos dioses pregonan un mundo diferente a lo religioso, indiferente a Dios, donde el hombre pretende ser dueño absoluto de su vida y donde todos se erigen en base a sus propios justos, criterios e intereses, dejando de lado a Dios, a Jesucristo y al Evangelio.

“En definitiva, tener a la Virgen del Carmen como patrona es vivir nuestra fe en el único, verdadero y auténtico Dios. Muchas veces los católicos creemos en Dios, pero no participamos en la vida de nuestra Iglesia”, afirmó el prelado a tiempo de recordar que ser devotos de la Virgen es asumir el compromiso de imitarla y seguir su ejemplo de interceder por el bien en distintas circunstancias de la vida.