Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 31 de enero de 2023
  • Actualizado 12:08

Feministas bolivianas ven a Argentina como punta de lanza; cargan contra el "patriarcado"

Colectivos locales aplauden la legalización del aborto en la nación limítrofe y piden trabajo conjunto entre la Asamblea y las entidades públicas para avanzar.

Colectivos feministas de Bolivia a favor del aborto legal. Articulación Feminista Wañuchun Machocracia
Colectivos feministas de Bolivia también piden que el aborto sea legal. Articulación Feminista Wañuchun Machocracia
Feministas bolivianas ven a Argentina como punta de lanza; cargan contra el "patriarcado"

A estas horas, las feministas argentinas saborean aún la resaca de los festejos, luego de que el Senado de ese país aprobara el proyecto de ley (con 38 votos a favor, 29 en contra y una abstención) que permite la interrupción voluntaria del embarazo en las primeras 14 semanas de gestación y, en consecuencia, insta al aparato sanitario a acompañar la decisión de la mujer mediante la ejecución del aborto.

También los colectivos locales que embanderan los derechos de la mujer, se oponen al colonialismo y al sistema patriarcal hacen suyas las celebraciones, bajo el entendido de que el paso dado en el marco normativo y, sobre todo, lo que conciben como producto de la “lucha de las calles”, se presentan como una suerte de “disparador”, ejemplo o impulso hacia la mayor apertura del debate en la región sudamericana y, claro está, en Bolivia.

Pero aunque comprenden que la conquista de las argentinas significa un avance fundamental en el sentido de la “autonomía del cuerpo”, también advierten que “no queda ahí”, que todo ello debe ir junto a políticas públicas y que el logro no refleja haber vencido al “sistema patriarcal”, que es el fin último.

Así lo explica la vocera de la agrupación Feminismo Comunitario Abya Yala, América Maceda, quien se concentra en la situación de Bolivia con respecto a la problemática. “El aborto es una decisión que se toma producto de las falencias de políticas públicas que los estados no asumen como responsabilidades. Si bien (la normativa en Argentina) es un paso para la autonomía del cuerpo de las mujeres, no acaba con el sistema patriarcal. Es un paso, pero debe venir acompañado por otro tipo de políticas ¿Por qué se producen embarazos no deseados? Muchas veces, por relaciones de violencia, como violaciones o relaciones de poder en parejas, en las que somos objetos de deseo y no tenemos posibilidades de decidir si usaremos algún tipo de anticoncepción o no. Ha sido fundamental este paso porque va a abrir el debate”.

La también activista Casilda Herrera, integrante de la Articulación Feminista Wañuchun Machocracia, celebra el hecho, sobre todo por la posibilidad de que el tema se replique y visibilice en redes sociales y otras plataformas. “Es un paso, aunque aquí estamos estancadas. Si bien la ley plantea que es legal en caso de violación, de peligro de la madre, etcétera, no se cumple. Creemos que entre compañeras y colectivos nos damos fuerzas”.

Con respecto a la temática de la despenalización del aborto, diferenciando el término del de legalización, Maceda explica que Bolivia ya tiene antecedentes al respecto, considerando que el país puso sobre la mesa la problemática en tres ocasiones. “En eso sí avanzamos. Se planteó que es inconstitucional la penalización, y ese proceso se truncó por posiciones radicales y conservadoras de derecha. Otro momento fue cuando se propuso hacer una ley de derechos sexuales y reproductivos, donde se estaba incluyendo la despenalización del aborto, aunque también fue truncado. El último se dio hace tres años, con el nuevo Código Penal, en el que se abría la posibilidad de la legalización del aborto en ciertos casos específicos. También se vio truncado por grupos conservadores, los médicos”, describe Macedo, entendiendo que el rubro sanitario exhibe “doble moral”, puesto que se opone a la interrupción del embarazo, pero lo lleva delante de forma clandestina, lo que “genera un negocio redondo”.

La activista ve necesario que la nueva Asamblea Legislativa accione en consecuencia, y actúe de forma coordinada con el Viceministerio de Igualdad de Oportunidades, y el Servicio Plurinacional de la Mujer y de la Despatriarcalización (Sepmud).

Por su lado, Herrera no observa una gran apertura para el debate en el país, excepto en el seno de las agrupaciones. Considera que la participación de las mujeres en los espacios de toma de decisiones no significa necesariamente que estas tiendan a generar políticas en favor del sector. Sin embargo, aporta una cuota de esperanza.

“Ahora todo se centra en elecciones y pegas. No están enfocados ni en la salud. Ningún partido lo plantea como parte de su programa en ningún nivel, ni nacional ni departamental ni municipal. Al haber representantes mujeres, existe la chance de que se pueda instalar este debate. Sin embargo, sabemos que no es una garantía”.

 Herrera brinda un dato alarmante: “Si antes era complicado, durante la pandemia fue el triple de complicado. La violencia obstétrica se ha disparado. Hay muchas mujeres que han terminado pariendo en la puerta del hospital o la plaza porque no las dejaban ingresar. No tenemos la posibilidad de decidir sobre nuestros cuerpos”.

Por su parte, la ajedrecista y psicóloga Daniela Cordero expresa que el paso dado por Argentina abre el debate y piensa que la ley del aborto es necesaria por dos elementos: la interrupción del embarazo, legal o no, es un hecho. Segundo, porque “muchos niños están destinados a una familia que no los deseó e injustamente terminan cargando una historia de rechazo”.

No obstante, Cordero destaca que la norma debe ir asociada con un proyecto de educación sexual. “Si bien el aborto legal es una medida inmediata, lo ideal sería que de aquí a unos años no sea necesario más que para casos extremos”.