Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 03 de julio de 2020
  • Actualizado 23:20

Familias benianas infectadas prefieren quedarse en casa; creen que morirán si van a hospitales

Ante el descontrol, falta de medicamentos y centros de salud preparados para atender los casos COVID-19, la gente se automedica en base a consejos de médicos amigos.
Un grupo de personal médico y enfermeras realizan una marcha reclamando más equipos e insumos médicos.APG
Un grupo de personal médico y enfermeras realizan una marcha reclamando más equipos e insumos médicos.APG
Familias benianas infectadas prefieren quedarse en casa; creen que morirán si van a hospitales

Del pánico a la resignación. Las familias parecen haber tomado una triste decisión, sienten que todo está descontrolado, que no hay espacios y que los hospitales están más infectados que sus casas. Se resisten a la asistencia médica hospitalaria y toman medicamentos recomendados por médicos amigos.

En uno de los barrios de Trinidad están tres familias infectadas. Son 10 miembros. La madre y padre; una de sus hijas, su esposo y dos hijos de 3 y 14 años; otro hijo con sus hijos mayores de 21 años.  

No se sabe cómo fue el contagio. Se presume que la madre se infectó cuidando a los nietos. 

Cada familia vive en distinta casa y están separadas por apenas unas dos cuadras, pero sus realidades son similares.

El hermano mayor es el que atiende a la familia. Un pariente muy cercano cuenta que el hijo de la mujer, de 47 años, es el más delicado porque tiene hipertensión y sobrepeso lo que le dificulta movilizarse y respirar. Tiene sus hijos mayores de 21 años. “A él le dieron mate de jengibre, eucalipto, jugo de limón con aspirina. Me cansé de pedirle a la familia que le lleven al hospital, pero no quieren escucharme. Dicen que prefieren morir en la casa, rodeada de la familia que solos en un frío hospital y sin que nadie pueda acompañarlos. Creen que saldrán del hospital dentro de bolsas, sin siquiera merecer un digno entierro”.

El caso de la hija, su marido y sus dos hijos de 3 y 14 años piensan lo mismo, pero además dijeron que “deben quedarse a cuidar a los hijos”.

También creen que los hospitales no están en condiciones que atender a los enfermos de COVID-19, ya todo está rebasado y hay más virus en el hospital que en la propia casa.

Prefieren seguir protocolos médicos en los domicilios en base a consejos de médicos amigos  otorgados en grupos de WhatsApp. 

La población del departamento, según la proyección del INE, sigue creciendo, hoy alcanzaría a 462.080 habitantes y en 2020 se prevé que llegará a 480.310. Se calcula que Trinidad, la capital del Beni, el número de pobladores alcance a 123.000.

 “Somos una población pequeña, nos conocemos todos. Es un pueblo tan chico y con pocos médicos. Han hecho circular por WhatsApp los nombres de los médicos y de los amigos, a ellos apelamos para que nos sugieran un tratamiento en casa”. 

La primera semana no fue complicada, los síntomas se sintieron muy poco y hasta grabaron un video comunicando que todos estaban bien, pero a partir de la segunda semana la dificultad para respirar se ahondó igual que la fiebre y la tos porque la carga viral era muy alta. El médico recomendó sueros a la mamá de los chicos, además de vitamina C y complejo B para subir defensas, incluso tienen oxígeno en casa, hacen todo para no ir al hospital porque dicen que allá los entubarán y que eso es signo de muerte. “El hospital nos mata. Pero creen que se sanarán y solo cuando están en la etapa tres (síntomas muy fuertes) es que deciden ir a un centro médico sin darse cuenta que ya es muy tarde. Hasta en los grupos de redes sociales comparten fotos de la gente que está en los patios casi sin vida”. 

También advierte que tras la tragedia, mucha gente se ha entregado a la oración y su fe en Dios ha crecido. También realizan oraciones a través de video llamadas.

Aseguran que también en el SEDES hubo problemas políticos. Habían dos autoridades. Una de ellas, Jorge G. hizo desaparecer las denominadas Brigadas de Respuesta Rápida que se dedicaban a la atención y búsqueda de enfermeros. “Eso funcionaba bien. Cuando este Jorge G. ha hecho desaparecer las brigadas la gente no tenía donde llamar y si lo hacían nadie contestaba. Ahora las víctimas aparecen muertas en las casas”. 

También la cantidad de enfermos es culpa de la población que se ha automedicado. “Apenas les pica la garganta, ellos toman la primera dosis de tratamiento causándose daño renal y otros. Consumen medicamentos que les hace mal. Toman tres aspirinas con té”.

Cuenta que una dentista beniana vivía en Santa Cruz y enfermó junto a su hija, se sanaron y fueron a Beni para enseñar “la revelación de su tratamiento”. Regaló bolsitas con remedios. “Recetó un cóctel de antiinflamatarios, corticoides. Creo que hubo muchos casos de intoxicaciones”. 

Ayer, la ministra de Salud, Eidy Roca, que llegó hasta Beni junto con una alta comisión formada por médicos y representantes de instituciones informó que se contratará más médicos para recorrer las calles de Trinidad y otras ciudades del departamento del Beni con el propósito de detectar "casa por casa" a las personas sospechosas de COVID-19, para su atención y aislamiento hospitalario, según informó ABI.

Volverán las "brigadas de vigilancia comunitaria" frente al incremento de contagios de coronavirus en esa región del país.

A la fecha en el Beni se registraron 1.097 contagios de coronavirus y 67 fallecidos.