Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 29 de noviembre de 2020
  • Actualizado 09:03

Familiares de policía muerto lamentan olvido de autoridades

Un sargento de la Policía perdieron la vida en los conflictos de octubre y noviembre de 2019. Hasta ahora no se identificó y proceso a los culpables de esos hechos.
Familiares y policías recuerdan al extiento comandante de la UTOP de La Paz coronel Heybert Antelo Alarcón.  Una vista del nicho del sargento Juan José Alcón Parra. PETER LUNA
Familiares y policías recuerdan al extiento comandante de la UTOP de La Paz coronel Heybert Antelo Alarcón. Una vista del nicho del sargento Juan José Alcón Parra. PETER LUNA
Familiares de policía muerto lamentan olvido de autoridades

Hace más de un año en Senkata de El Alto, Sacaba en Cochabamba y otras regiones, se vivían jornadas de pánico tras la revuelta popular en contra de un presunto fraude atribuido al partido de gobierno de ese entonces, el Movimiento Al Socialismo (MAS), hecho que generó la renuncia del expresidente Evo Morales.

Días antes de la dimisión de Morales, en la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) de la ciudad de Cochabamba un grupo de uniformados se había declarado en motín ante la demanda del cambio del comandante departamental de esa región quien aparentemente estaba alineado al partido de gobierno. En cuestión de horas, otras unidades a nivel nacional tomaron el mismo camino, esta vez, por estar en desacuerdo con las políticas del gobierno.

Aquella situación agravó más la coyuntura ante el inicio de medidas de presión en diferentes regiones del país ejecutadas por gente que exigía la anulación de las elecciones de ese año por  presuntas irregularidades en los comicios.

Para la militancia del MAS todo había comenzado con el motín policial y no con las medidas de los ahora denominados “pititas” que salieron a las calles días antes para exigir la renuncia de Morales. Entonces tras la dimisión del mandatario, la militancia azul descargó su furia con las unidades policiales en varias regiones del país.

Una de las ciudades donde más daño se causó a la infraestructura policial fue El Alto, considerado bastión político del MAS. Ahí, al menos 13 unidades fueron atacadas, las más afectadas fueron la FELCV, FELCC, Transito, EPI 8, Radio Patrullas 110, el Comando Policial, entre otras.

LUTO EN LA FAMILIA POLICIAL

Las turbas que atacaron las unidades policiales, se encargaron de quemar todo lo existente en esas oficinas: documentos, evidencias de casos en investigación, antecedentes, mobiliario y todo lo que encontraban a su paso. Muchos efectivos que fueron identificados por los grupos recibieron fuertes golpizas, uno de ellos fue el sargento Juan José Alcon Parra quien junto a otros dos de sus camaradas fueron agredidos salvajemente en dependencias del comando policial, aquel 11 de noviembre.

En esa jornada, la turba había ingresado a la unidad para causar destrozos y llevarse una gran cantidad de víveres que debía ser entregado a las familias de los uniformados, no contentos con eso, también se llevaron gases lacrimógenos, escudos, garrotes y otros elementos, Parra junto a sus camaradas intentaron evitar aquello, pero fueron rebasados.

Al día siguiente del ataque el uniformado fue evacuado hasta el Hospital Obrero en La Paz donde los galenos diagnosticaron que presentaba múltiples lesiones y fracturas, el 18 de noviembre por la gravedad de las heridas, murió.

El comando policial como homenaje póstumo lo ascendió al grado de suboficial. Hoy la unidad donde fue atacado mortalmente lleva su nombre.

La hermana del fallecido Helen Alcon cuenta que siente impotencia al recordar aquel episodio cuando vio a su hermano mayor, gravemente herido y luego dentro de un cajón mortuorio, señaló a OPINIÓN que desde el día de su muerte personalmente se encargó de buscar testigos, imágenes u otros elementos que puedan ayudar a la investigación que quedó solo en el inicio, sin ningún avance por lo burocrático del sistema judicial.

La hermana del fallecido cuenta que producto del deceso de su familiar, tres hijos quedaron en la orfandad, días antes, él le había encargado el cuidado de ellos y que haga lo posible para que sean profesionales. La Policía agilizó los trámites para que los hijos del uniformado reciban beneficios sociales

Otra de las víctimas de los disturbios de noviembre de 2019 fue el comandante de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) de La Paz coronel Heybert Antelo Alarcón conocido por sus camaradas como “Chichi”. El oficial la noche del domingo 10 de noviembre, cuando ya se conocía la renuncia de Evo Morales y se registraban disturbios, junto a un grupo de su unidad se dirigía hacia El Alto para ayudar a controlar la situación, sin embargo, al esquivar disparos de petardos, chocó su motocicleta con otro vehículo.

El 12 de noviembre, según sus camaradas, su organismo no pudo aguantar las graves lesiones y perdió la vida, dejando en la orfandad a dos hijas. El comando policial en memoria del uniformado bautizó esa unidad con su nombre, el pasado viernes 13 de noviembre con una misa sus camaradas y familiares lo recordaron.

En el primer caso, del sargento Juan José Alcón Parra, su hermana lamentó el olvido de las autoridades de gobierno, organismos de defensa de derechos humanos y la Defensoría del Pueblo, sin embargo, si coadyuvaron en otros casos emergentes de la revuelta popular de 2019 originada por un presunto fraude electoral. “ A otros les han hecho homenajes y los han declarado héroes, pero de mi hermano nadie se acuerda, él estaba defendiendo una propiedad pública”, lamentó.