Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 23 de enero de 2022
  • Actualizado 14:51

PROMETÍAN UN TRATAMIENTO PODEROSO

Falsos especialistas en la curación del COVID-19 en El Alto admitieron el delito de ejercicio ilegal de la profesión

También están los malos comerciantes que en la temporada alta de la pandemia lucraron con la necesidad de la gente que buscaba fármacos y remedios para combatir la enfermedad, sin embargo, eran engañados con falsificaciones.
Artículos encontrados por la Policía a los falsos especialistas que ofrecían curar el COVID-19 en El Alto.
Artículos encontrados por la Policía a los falsos especialistas que ofrecían curar el COVID-19 en El Alto.
Falsos especialistas en la curación del COVID-19 en El Alto admitieron el delito de ejercicio ilegal de la profesión

La Policía de la ciudad de El Alto el 30 de noviembre atendió una denuncia sobre el funcionamiento de un consultorio clandestino en la calle 15 de la zona Rosas Pampa. Una vez que los uniformados de la fuerza anticrimen se trasladaron al lugar evidenciaron que en el inmueble denunciado funcionaba un consultorio que carecía de las más mínimas condiciones de salubridad, informó el subdirector de la FELCC de El Alto, coronel Limberth Coca.

Señaló que en el lugar se encontraban dos personas de sexo masculino de 41 y 71 años, quienes fungían como especialistas en el tratamiento de “quiropraxia y biomagnetismo” por lo que cobraban entre 700 y 1.400 bolivianos al margen de la consulta que era de 100; ellos prometían eliminar la enfermedad del COVID-19 con sus técnicas.

En el consultorio precario, la Policía evidenció que no contaban con ningún tipo de autorización municipal ni del Ministerio de salud, en lugar de una camilla estas personas utilizaban un colchón de paja sobre un catre de madera. Se encontró  gran cantidad de imanes envueltos en fundas de cuero que eran utilizados para el supuesto tratamiento de biomagnetismo, también utilizaban clavos con puntas afiladas cubiertas con cinta adhesiva con lo que hacían una especie de acupuntura que solo causaba lesiones a los ocasionales pacientes.

Luego de evidenciar que ambas personas no respaldaban con ningún documento su actividad, fueron remitidos a la FELCC de El Alto donde se les abrió un caso por el delito de ejercicio indebido de la profesión, tipificado en el artículo 164 del Código Penal que establece una pena privativa de uno a dos años de cárcel.

El pasado miércoles en audiencia cautelar, ambas personas se acogieron a juicio abreviado lo que significa que admitieron su responsabilidad. La autoridad jurisdiccional amparada en el artículo 369 del Código de Procedimiento Penal (CPP) les otorgó el perdón judicial por tratarse de un primer delito cometido por ambas personas.

Según el jefe policial, este es el primer caso en la ciudad de El Alto donde quienes cometieron el delito de ejercicio indebido de la profesión reciben sentencia, aunque se beneficiaron con el perdón judicial, empero, es el primer caso durante el periodo de la pandemia por COVID-19.

La autoridad agregó que desde la vigencia de la emergencia sanitaria al menos 10 casos fueron denunciados en esa unidad, entre ellos por adulteración de marcas, venta de medicamentos con fecha de vencimiento expirada además de denuncias de insalubridad en algunos centros médicos.

La FELCC de La Paz también atendió denuncias relacionadas a la venta de fármacos con sobreprecio especialmente en la temporada alta de la pandemia. Uno de los casos más relevantes fue el de un negocio de limpieza en la zona Villa Fátima donde se ofrecía Azitromicina a más de 100 bolivianos la unidad, el propietario del negocio fue arrestado en aquella ocasión.

Lucro con remedios caseros

En los meses de mayor contagio de la pandemia del COVID-19 los medicamentos en las farmacias eran escasos por lo que mucha gente optó por los remedios caseros, cuenta Graciela Pillco quien es propietaria de un negocio de chifleria en plena Ceja de El Alto.

La comerciante señaló que el remedio para la enfermedad del K’ari K’ari era bastante requerido por sus propiedades curativas también para el COVID-19.

Ese remedio está hecho en base a jengibre, limón, ajo, canela y un ingrediente secreto, por lo que llegó a costar por encima de 100 bolivianos la botella de medio litro. El preparado lo hacen en la población de Achacachi y “era el más buscado”, contó Pillco.

La comerciante relató que la alta demanda del preparado llamó la atención de malos comerciantes quienes aprovechando la necesidad de la gente ofrecían un producto parecido, sin embargo, en la mayoría de los casos, era simplemente limonada con algún colorante lo que no tenía ninguna propiedad curativa, el precio bajo en el que era comercializado “convencía a la gente”.

Especialistas en salud temen que a raíz de que la gente bajó la guardia frente a la pandemia, en los primeros meses de 2021 se tenga un rebrote de la enfermedad, por lo que aconsejan mantener las medidas de bioseguridad.

Por su lado, los organismos internacionales de salud informan que la vacuna contra la pandemia está en la fase final de prueba por lo que al momento es la única arma efectiva para prevenir el mal.