Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 07 de febrero de 2023
  • Actualizado 20:27

Evo admite "algunos problemas normales" con Arce; no descarta ni confirma volver a candidatear

El exmandatario, en entrevista con el diario argentino Página 12, deslizó que familiares de Jeanine Áñez habrían llevado "millones de dólares" a Brasil, a fin de abrir cuentas bancarias. No obstante, dijo que es "información no confirmada".

Evo Morales (i) y el presidente Luis Arce. ARCHIVO
Evo Morales (i) y el presidente Luis Arce. ARCHIVO
Evo admite "algunos problemas normales" con Arce; no descarta ni confirma volver a candidatear

El líder del Movimiento al Socialismo (MAS), Evo Morales, aprovechó su visita a la Argentina para brindarle una entrevista al diario Página 12. En dicho encuentro, entre otras cosas, habló de su relación con el presidente Luis Arce. Dejó en claro que tiene “buenas relaciones” con el Dignatario y que se comunican “de vez en cuando”. Eso sí, admitió que “no faltan algunos problemas” a los que calificó como “normales”.

“A Lucho le corresponde la administración del Estado y a mí me corresponde dirigir el movimiento político. Juntos debatimos temas y, por supuesto, no faltan algunos problemas, es normal eso. El MAS es una gran familia. Hemos demostrado que Bolivia tiene mucho futuro”, afirmó.

Morales también habló de la condena que recibió Jeanine Áñez y especificó que aún no fue juzgada por las masacres ocurridas durante su gestión.

“(…) recién después viene el proceso por el genocidio o por delitos de lesa humanidad, que son 30 años de cárcel, y todos quieren que se haga justicia para que nunca más vuelva el golpe de Estado, no solamente en Bolivia sino en toda América latina. Ese es el deseo que tenemos”.

También habló brevemente del diputado del MAS Rolando Cuéllar, quien acusó al masismo de recibir "narcoaportes" para su campaña electoral del 2014.

Expresó que ese tipo de acusaciones "falsas" no es una novedad y calificó al legislador de “traidor”.

Finalmente, Evo fue consultado respecto a si buscará ser candidato a la Presidencia nuevamente y afirmó que, por ahora, su responsabilidad “está en cómo fortalecer al MAS, cuidar la revolución democrática cultural y defender a Lucho presidente”.

“Ya dijimos, la dirección nacional del MAS-IPSP faltando un año hará un ampliado nacional. Ahí vamos a sentar las bases con las que se va a elegir a diputados, senadores, candidatos a presidente y vicepresidente. Así, democráticamente, elegimos”, dijo

EXTRACTO EXTENSO DE LA ENTREVISTA CON PÁGINA 12

-¿Qué significa este regreso a la Argentina?

-Es como volver a casa, tengo tantos recuerdos y tanto cariño del pueblo argentino. En el año 94 o 95 estaba empezando como dirigente sindical y me invitaron a dar una charla sobre coca y soberanía. Cuando entré empezaron a gritar: "Olé, olé, olé, olé, Evo, Evo". ¡Yo me asusté, me puse nervioso! Va pasando el tiempo y ese grito me gusta. Mi primera escuela fue en Calilegua, en Jujuy, y regresé ya como dirigente, diputado, presidente y finalmente como asilado político. Somos una gran familia. Países vecinos, con la misma historia de liberación, de fundación de las repúblicas. Aquí en Argentina es más reconocida Juana Azurduy y en Bolivia poco, lamentablemente, pero es nuestra heroína. Toda esa lucha nos une. Después de que regresé a Bolivia esto es un encuentro con amigos, hermanos y compañeros.

-¿Cómo está su relación con el presidente Luis Arce?

-Tenemos buenas relaciones, de vez en cuando nos comunicamos. Cuando la derecha el año pasado nuevamente intentó hacer un nuevo golpe de Estado, por ejemplo, en febrero, Luis Fernando Camacho dijo "Lucho (Arce), cuidado con juntarte con Evo". Entre mayo y abril él dijo desde el comité cívico de Santa Cruz: "Alisten el avión a México". (N.d.la R: en alusión a la salida de Morales en 2019). Pero antes de la toma de posesión de Lucho Arce, el ocho de noviembre de 2020, creímos que sería el último round. Yo organicé la Marcha por la Patria, me junté con la Central Obrera Boliviana, con la Confederación Sindical de Campesinos, una marcha de días para defender a Lucho presidente y a nuestro proceso. Llevamos a casi un millón y medio de personas. Lucho vino a la inauguración con el vicepresidente David Choquehuanca pese a la lluvia. Lamentablemente la prensa de derecha trata de mostrarnos divididos. A Lucho le corresponde la administración del Estado y a mí me corresponde dirigir el movimiento político. Juntos debatimos temas y, por supuesto, no faltan algunos problemas, es normal eso. El MAS es una gran familia: hemos demostrado que Bolivia tiene mucho futuro.

-Usted dice que Washington estuvo detrás del golpe en Bolivia. Pero también está condenado y preso el exministro de Interior, Arturo Murillo, en Estados Unidos...

-Por temas de corrupción. Nada que ver con el golpe. Me ha sorprendido que ya en su primer viaje había ido a hacer la apertura de cuentas bancarias en Los Ángeles, y giraron plata ilegalmente. Está ahí encarcelado por temas de corrupción y lavado. Otro es el tema político, y eso no lo están tocando.

-Por su parte la expresidenta Jeanine Áñez fue condenada a 10 años de cárcel por el caso "Golpe II".

-Por la ruptura del orden constitucional, por las resoluciones contrarias a las normas jurídicas. Recién después viene el proceso por el genocidio o por delitos de lesa humanidad, que son 30 años de cárcel, y todos quieren que se haga justicia para que nunca más vuelva el golpe de Estado no solamente en Bolivia sino en toda América latina. Ese es el deseo que tenemos.

 -¿Y cuál cree que fue el rol del presidente de Brasil, Jaír Bolsonaro? Teniendo en cuenta que ya en dos oportunidades dijo abiertamente que se encontró con Áñez.

-Aquí en Argentina algunos hermanos militares, cuando yo estaba en 2020, me dijeron que Áñez viajó a Brasil reservadamente. Ahora Bolsonaro lo ha dicho, hubo viajes clandestinos. No está confirmado, pero me dijeron que se llevaron millones de dólares a Brasil para abrir sus cuentas bancarias.

-¿Quiénes se llevaron esos millones?

 -Familiares de Áñez. Información no confirmada, me lo dijeron los mismos militares. Habría que cruzar datos, yo no quisiera hablar, pero cuando Bolsonaro habla, Bolsonaro está confirmando. A mí me sorprende eso, y yo comparto el mensaje del expresidente Correa cuando dijo que estábamos viendo un segundo Plan Cóndor. La participación de presidentes de Argentina, Ecuador, Brasil, por el tema del litio con Estados Unidos a la cabeza.

-Y en relación con este nuevo Plan Cóndor en la región, se acaba de cumplir un año de la denuncia presentada contra el gobierno de Mauricio Macri por presunto contrabando de armas a Bolivia. ¿Está avanzando la causa en su país?

-Es interesante la historia, ¿no? Algunos presidentes nos mandan armamento, pero Alberto Fernández durante la pandemia nos manda medicamentos. Está todo en la justicia y quedará en la justicia acelerar la investigación correspondiente, pero está totalmente confirmada la misma versión por la policía y las fuerzas armadas de que el presidente Macri mandó armamento. Ojalá la justicia pueda acelerar esas investigaciones para el bien de la democracia de América latina.

-Hace unos días el diputado del MAS Rolando Cuéllar denunció el aporte ilegal al partido en 2014 de parte del narcotraficante argentino José Miguel Farfán. ¿Qué opina de la denuncia? ¿Cree que debe investigarse?

 -Quiero que se investigue pero ya hablé con el vicepresidente del MAS, Gerardo García, y él nunca ha firmado ninguna carta. A esos como Cuéllar les digo traidores, oportunistas. Tratar de vincularnos al narcotráfico ha sido siempre el mensaje de la derecha. En el 2002 a mí me expulsaron de la Cámara de Diputados acusándome de narcotraficante y de asesino, de terrorista. Querían procesarme, sentenciarme e inhabilitarme como candidato a presidente por instrucción de Estados Unidos. Cuando estaba acá en el 2020, algunos funcionarios del Palacio Quemado me decían que el ministro Murillo daba instrucciones de implicarme en corrupción y narcotráfico. ¿Qué podían montar? Y Murillo les decía: si no es a él, por lo menos impliquen a sus amiguitos. No podían imputarnos nada. La DEA nos investiga. Si yo estuviera implicado, ¿creen que la DEA me va a perdonar? ¿Estados Unidos me va perdonar? Algunos hermanos se prestan a ese juego. Cuéllar es un agente del imperio con sus difamaciones. Y la derecha acusa y pide que se anule la sigla del MAS. En cualquier partido esa clase de infiltrados es expulsado. Ahora estamos empezando con el registro de nuevos militantes. El MAS-IPSP tiene registrados legalmente a más de un millón, y el segundo partido, los demócratas, 260 mil militantes. Otros partidos tienen menos de cien mil. El MAS-IPSP es el movimiento político más grande en la historia de Bolivia. Y es algo único en el mundo: este movimiento viene de quechuas, de aymaras, de guaraníes. Los amenazados con el exterminio, los más despreciados y discriminados. Desde la década del 80, un grupo de dirigentes campesinos nos preguntamos por qué nosotros mismos no nos gobernamos. Nosotros también tenemos derechos políticos. Y en 500 años pasamos de la resistencia a la toma de poder. En 1995 fundamos nuestro instrumento político. Los primeros años quechuas y aymaras no querían que entren profesionales a este movimiento político, menos si eran abogados. Los dirigentes indígenas somos expertos para hacer votos resolutivos de protesta, somos expertos para hacer pliegos únicos de reivindicación, pero no sabemos hacer decretos. No sabemos hacer leyes. Así incorporé a los profesionales, con dolor porque algunos profesionales nos hicieron mucho daño. A mí me acusaban permanentemente de narcotraficante, terrorista, asesino, en mi primera candidatura en 2002 el embajador de Estados Unidos, Manuel Rocha, dijo que Evo era "el Bin Laden andino". Decía que si Evo es presidente no va a haber inversión ni cooperación. Yo en vez de molestarme dije que mi mejor jefe de campaña era el embajador de Estados Unidos. Al escuchar ese mensaje dirigentes sindicales, militantes comunistas y socialistas estaban convencidos de votar por Evo. Entonces esa acusación no es ninguna novedad, permanentemente nos han acusado. Estas denuncias son para tratar de desprestigiar, quitarle imagen pero el pueblo se da cuenta.

 -¿No descarta volver a ser candidato a presidente?

-Si, voy a ser presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (risas). Yo creo que ser la autoridad principal del país requiere mucha fuerza, mucha energía y mucha valentía. Cuando yo decidí nacionalizar había ministros que no querían nacionalizar, tenían mucho miedo. Me decían que si nacionalizaba empresas, nos iban a mandar al Ciadi, al Banco Mundial. Les dije: si quieren demandar que nos demanden en nuestro territorio. Redactamos una carta retirándonos del Ciadi. Para eso necesitas valentía. No solamente tienes que garantizar la liberación política, también la liberación económica. Eso hice, por eso aguantamos tanto tiempo. Por eso también recuperamos la democracia. Por ahora mi responsabilidad está en cómo fortalecer al MAS, cuidar la revolución democrática cultural, defender a Lucho presidente. Ya dijimos, la dirección nacional del MAS-IPSP faltando un año hará un ampliado nacional. Ahí vamos a sentar las bases con las que se va a elegir a diputados, senadores, candidatos a presidente y vicepresidente. Así, democráticamente, elegimos.