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  • Diario Digital | domingo, 19 de mayo de 2024
  • Actualizado 01:12

Empresarios de la Llajta rechazan incremento; responsabilizan al Gobierno y COB de consecuencias

“Hacemos un llamado a todos los bolivianos a defender el principio de igualdad ante la ley y desafiamos al Gobierno nacional a aplicar el incremento a sus funcionarios públicos en los términos que imponen al empresariado privado”, señaló Luis Laredo, presidente de la FEPC.

Luis Laredo presidente de empresarios privados de Cochabamba. FEPC
Luis Laredo presidente de empresarios privados de Cochabamba. FEPC
Empresarios de la Llajta rechazan incremento; responsabilizan al Gobierno y COB de consecuencias

Fue contundente. La Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC) rechazó el incremento salarial acordado entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB).

La postura surge tras que la tarde de este martes y luego de una serie de mesas de trabajo instaladas por ambos entes, el presidente Luis Arce anunció que el incremento al haber básico fue del 3%; mientras que el salario mínimo nacional del 5.85%.

Así, con la nueva disposición, el salario mínimo nacional será de 2.500 bolivianos; es decir, 138 bolivianos más que el anterior, cuando fue de 2.362.

“La Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba rechazan y responsabilizan al Gobierno nacional y a la COB por las severas e irreversibles consecuencias que provocará un incremento salarial del 5.85% al salario mínimo nacional y un 3% al haber básico”, señaló Laredo.

Tras ello, detalló que las consecuencias “repercutirán” en la economía departamental, al igual que en las familias que habitan el valle de Cochabamba.

 Laredo también lamentó que a pesar de intentar instalar un diálogo “tripartito” entre Gobierno, COB y empresarios, se encontraron con un “trato discriminatorio” y de “no inclusión”. Para el sector, ello es un “irrespeto” a la institucionalidad.

EFECTOS EN NÚMEROS

La cabeza del sector empresarial fue contundente y señaló que, a partir de este momento, la COB y el Gobierno “son responsables” del estancamiento formal de la economía, además de la caída de la productividad y competitividad frente a los países vecinos y los mercados internacionales, del 63% al 58%.

A ello se suma a que el coeficiente de industrialización pasará del 16.27% a un 13.75%, lo cual impactará directamente en la producción de alimentos y bebidas. El sector empresarial también prevé el incremento de la inflación, en 1% por cada punto porcentual del incremento salarial.

De igual manera, Laredo alertó del estancamiento del emprendimiento, la pérdida del 1% al aporte del PIB, de la competitividad y la caída de la inversión privada en torno a mil millones por cada 5% de incremento salarial.  

El riesgo del cierre de empresas, la pérdida del 10% del poder adquisitivo y 750.000 fuentes de empleo, también figuran en dichas consecuencias.

El incremento al mínimo y básico nacional demandarán un aporte de 658 millones de bolivianos, sin contar con las cargas sociales. En Cochabamba, este monto ascendería a 197 millones de bolivianos.

EMPRESARIOS DESAFÍAN

Laredo llamó a los bolivianos a defender el principio de “igualdad ante la ley” y desafió al Gobierno a aplicar el incremento a los funcionarios públicos, en las mismas condiciones que a ellos.

“Hacemos un llamado a todos los bolivianos a defender el principio de igualad ante la ley y desafiamos al Gobierno nacional a aplicar el incremento a sus funcionarios públicos en los términos que imponen al empresariado privado. Demandamos seguridad jurídica y responsabilidad en las declaraciones de los dirigentes de los trabajadores”, enfatizó Laredo.

Para la dirigencia de la pequeña y mediana empresa, el incremento cayó como “un balde de agua fría”.