Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 28 de octubre de 2021
  • Actualizado 13:11

Empresarios: un aumento salarial arriesga las pocas fuentes de empleo digno que se sostienen

Los empresarios, en su comunicado, también rechazaron el hecho de que ellos no formen parte de las mesas de análisis del incremento salarial para este 2021.
Empresarios- un aumento salarial arriesga las pocas fuentes de empleo digno que se sostienen. BRUJULA DIGITAL
Empresarios: un aumento salarial arriesga las pocas fuentes de empleo digno que se sostienen. BRUJULA DIGITAL
Empresarios: un aumento salarial arriesga las pocas fuentes de empleo digno que se sostienen

En momentos en que la Central Obrera Bolivia y el Gobierno debaten el incremento salarial para este 2021, la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) advirtió que un alza en los salarios pone en riesgo las pocas fuentes de “empleo digno” que aún se sostienen tras el golpe de la pandemia del coronavirus en la economía.

“La atención a un pedido de incremento salarial no sólo desconoce la realidad devastadora que atraviesa el sector productivo, sino lo que es más preocupante aún, arriesga de manera irresponsable las pocas fuentes de empleo digno que, aún se pueden sostener, en detrimento de aquellos trabajadores que todavía tienen la oportunidad de acceder a un empleo formal y protegido”, señaló la CEPB a través de un comunicado.

En marzo, la COB hizo conocer su pliego petitorio en el que planteó un incremento salarial de 5% al haber básico y 5% de alza al salario mínimo vital, luego de que en 2020 no hubo ningún aumento por el golpe del coronavirus que paralizó la economía no sólo en el país, sino en el mundo.

Los empresarios, en su comunicado, también rechazaron el hecho de que ellos no formen parte de las mesas de análisis del incremento salarial para este 2021.

La CEPB fundamentó también su rechazo al alza salarial por el hecho de que los datos económicos del país muestran una realidad que dista de una reactivación económica. “Estamos atravesando por un proceso de grave crisis y contracción que, a fines de 2020, marcó una caída del PIB del -11.1%. Esas cifras son las más críticas de la historia moderna del país, aún mayores a las registradas en la hiperinflación de 1982 (-6.5%) y comparables con la de 1954 (-9,5%)”, señaló.

Agregó que el Gobierno, pese a permanentes solicitudes de diálogo, no adoptó medidas suficientes destinadas a la reactivación y protección del sector productivo y el empleo, por lo que el país aún deberá esperar definiciones orientadas al establecimiento de un programa sostenible y viable, que permita recuperar la cotidianeidad, en condiciones de mediana normalidad.

“Pese a este difícil momento, el sector productivo boliviano ha continuado prestando servicios y produciendo bienes, aún a riesgo de su propia supervivencia, pretendiendo, en todo momento, resguardar las fuentes de empleo formal. Adicionalmente, debe destacarse la indiscutible solidaridad demostrada entre los empleadores y trabajadores, como también a toda la población, durante la imprevista cuarentena rígida”, agregó la CEPB.

Al margen del riesgo que significaría un incremento salarial a los pocos “empleos dignos”, la CEPB señala que para las MYPES (Micro y Pequeña Empresa) traería el cese de su relación laboral y el ingreso a la informalidad, la precarización y el subempleo.

“Si las empresas no pueden cubrir un aumento salarial para sus propios trabajadores, menos aún (las MYPES), podrán considerar la posibilidad de dar empleo al extenso número de desocupados (407.000) o a la cantidad de jóvenes que este año, entrarán en el mercado de trabajo (150.000), lo que obviamente, también se extiende hacia la imposibilidad de que el sector público absorba esta masa laboral, en condiciones de protección total”, advirtió la CEPB en su comunicado.