Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 06 de octubre de 2022
  • Actualizado 22:21

VÍCTIMAS DE VIOLENCIA Y UNIONES TEMPRANAS

Embarazos y maternidad forzada condenan vida de menores bolivianas

Las agresiones por medios digitales también constituyen un riesgo para el futuro de las nuevas generaciones.

Una adolescente cargando a sus dos bebés, en la zona cordillera de Tiquipaya.        CIUDADANÍA
Una adolescente cargando a sus dos bebés, en la zona cordillera de Tiquipaya. CIUDADANÍA
Embarazos y maternidad forzada condenan vida de menores bolivianas

La violencia sexual, los embarazos, maternidad temprana y matrimonios forzados en niñas y adolescentes constituyen un riesgo para el bienestar y futuro de las menores bolivianas, que al pasar por estas situaciones abandonan la escuela o colegio y pierden incluso el acceso a servicios de salud, al convertirse en jefas de hogar a temprana edad.

El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) alertó a las autoridades y sociedad boliviana acerca de cinco amenazas para el bienestar de las niñas adolescentes bolivianas, a las cuales se suma además la violencia digital.

Dichas amenazas ponen en peligro la vida, el desarrollo y la salud de las menores.

Se considera que la agenda que gira en torno a la igualdad de género, tanto en el país como en la región, no puede avanzar si no se lucha contra los factores que ponen en riesgo el bienestar de las mujeres más jóvenes.

El responsable de Salud Materna de UNFPA Bolivia, Gustavo Tapia, indica que la desigualdad de género marca una de las causas más fuertes para los embarazos adolescentes en el país, además de la falta de acceso a servicios de salud sexual y reproductiva.

VIOLENCIA SEXUAL

Es una de las violaciones a los derechos humanos más recurrentes.

En 2021, la Fiscalía General del Estado registró 2.007 casos de violación de infante, niño, niña o adolescente. Cifra que se traduce en 167 hechos por mes y cinco por día.

La pandemia de la COVID-19 demostró que las niñas y adolescentes corren riesgo mayor incluso dentro de sus propios hogares, porque los perpetradores son, en su mayoría, familiares o personas cercanas al entorno familiar. 

EMBARAZO FORZADO

Basado en datos del Ministerio de Salud, el UNFPA reporta que en 2021 se registró un total de 38 mil embarazos en niñas y adolescentes, lo que equivale a un promedio de 105 por día.

En menores de 15 años, hubo 2.329 gestaciones, un promedio de 6 por día, la mayoría de estos casos fue por violencia sexual.

Los embarazos a edades tempranas ponen en riesgo la vida y la salud de las niñas, con consecuencias que afectan su desarrollo a lo largo de su vida. Además, por lo general resultan complicados e incluso suelen ser la causa de mortandad materna, como consecuencia letal. 

UNIONES FORZADAS

Muchas menores ven interrumpida su infancia (o adolescencia) por una unión o matrimonio forzado, generalmente con una pareja adulta. Situación que se da en lugar de estudiar, construir proyectos de vida y soñar en un futuro mejor para ellas. 

Según la investigadora del UNFPA, Vivian Schwarz, no tiene sentido y hasta parece "irracional" tener que explicar a la población el por qué no debería ser normal ver a una niña o adolescente embarazada e incluso haciéndose cargo de un hogar a tan corta edad.

Schwarz explica que muchas uniones tempranas se dan a causa del embarazo, debido a que aún existe repudio hacia las madres solteras y para estas comunidades es muy importante que los pequeños crezcan en un seno familiar. 

El miedo y la vergüenza son barreras para acceder a información acerca de métodos anticonceptivos, la menstruación y la sexualidad, además que en algunas comunidades los valores tradicionales promueven que las mujeres estén casadas o unidas, sin importar su edad o las consecuencias limitantes que esto podría conllevar.

Según la "Investigación sobre uniones tempranas en menores de 16 años en la zona de la Cordillera de los Municipios de Tiquipaya y Sacaba", la mayoría de los matrimonios forzados derivan en el abandono o deserción escolar de la niña o adolescente y riesgos para su salud durante el embarazo y el parto, además las coloca en una situación de desigualdad, desprotección y vulnerabilidad.