Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 26 de septiembre de 2022
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Desigualdad entre mujeres y varones persiste en el salario, trabajo doméstico y trabajo informal

En el país, las mujeres se hacen responsables de las tareas del hogar cerca de 7 horas diarias más que los hombres, lo que limita su acceso a la educación, salud y al empleo decente.
Una mujer cultiva rosas en un vivero de Tiquipaya. DICO SOLÍS
Una mujer cultiva rosas en un vivero de Tiquipaya. DICO SOLÍS
Desigualdad entre mujeres y varones persiste en el salario, trabajo doméstico y trabajo informal

Distante, así se encuentra la igualdad salarial entre mujeres y varones pese a que la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia, en su artículo 48 indica que el Estado debe promover la incorporación de mujeres al trabajo y garantizar la misma remuneración económica que un hombre por un mismo trabajo, en el ámbito público y privado. 

De acuerdo a una encuesta de Hogares realizada por el Instituto Nacional de Estadística en 2019, esta brecha salarial en el país alcanzó el 26.5%.

“Históricamente hemos tomado conocimiento que estudios e informes revelan que la brecha salarial entre mujeres y hombres es de alrededor del 23%, lo que significa que las mujeres ganan en promedio 77 centavos por cada dólar, euro o boliviano que gana un hombre. Esta brecha se vuelve incluso mayor para mujeres indígenas, afrobolivianas, migrantes, o cuando tienen hijas e hijos”, asevera la jefa de la oficina de ONU Mujeres en Bolivia, Nidya Pesántez. 

Pesántez explica que las mujeres en Bolivia se hacen responsables de los cuidados y tareas del hogar cerca de 7 horas diarias más que los hombres en Bolivia, lo que limita su acceso a la educación, salud y al empleo decente. 

“En Bolivia, las mujeres trabajan 43,5 horas semanales para generar ingresos, frente a 50,7 horas de los hombres. Esta diferencia encuentra su razón en la desigual repartición del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado entre mujeres y hombres, así como en la falta de servicios adecuados a estas necesidades”, aclara.

Asimismo, datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) indican que Bolivia es el país de la región con mayores índices de empleo informal. La tasa de informalidad del empleo de las mujeres alcanza el 75,6%, en cambio para los hombres es del 71,3%.  

De acuerdo a otra encuesta de Hogares del INE realizada en 2020, las mujeres del sector informal ganan en promedio 2.267 bolivianos mensuales en cambio las mujeres del sector formal en Bolivia ganan 3.430 .

Pesántez concluye que esta situación tiene su origen en “el mandato social de las mujeres como cuidadoras y la necesidad de conciliar vida profesional y responsabilidades de cuidado, también lleva a muchas a optar por un trabajo en el sector informal”.

¿Soluciones? Para cerrar esta brecha, la Jefa de la oficina de ONU Mujeres en Bolivia plantea: incentivar a las empresas para que publiquen los salarios, asumir de forma igualitaria los cuidados y tareas del hogar, fomentar la educación en ciencia, tecnología y matemáticas a niñas y niños en igualdad de condiciones, velar por el cumplimiento de políticas estatales de igual remuneración por igual trabajo y ser parte de la masa crítica poblacional que desmonta estereotipos de género.