Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 01 de junio de 2020
  • Actualizado 11:41

MESA VE INCAPACIDAD DEL GOBIERNO Y PIDE PRESUPUESTO TRANSPARENTE

Crisis: Beni es zona de desastre sanitario y busca ayuda en Brasil para frenar contagios

En el departamento hay falta de medicamentos y colapso en hospitales. El SEDES dice que se trabaja con 50% menos de médicos y 300% más de pacientes. Riberalta va al encapsulamiento por siete días y aisla a 12 médicos y enfermeras. Mueren en las calles y decenas de cruces en cementerio muestran esta realidad.

 

Uno de los centros médicos de Beni. APG
Uno de los centros médicos de Beni. APG
Crisis: Beni es zona de desastre sanitario y busca ayuda en Brasil para frenar contagios

La compleja situación de la región amazónica del Beni derivó en la declaración de desastre sanitario departamental y en la búsqueda de cooperación para obtener insumos y recursos humanos con autoridades de un estado de Brasil para afrontar la pandemia del coronavirus COVID-19.

Testigos alertan que muertes en la calle, en domicilios y decenas de nuevas cruces en el cementerio. Asimismo, el colapso de los centros médicos y falta de medicamentos.

El gobernador de Beni, Fanor Amapo, declaró "desastre sanitario departamental" debido a los "efectos causados por la propagación del COVID-19 que pone en riesgo la salud y la vida de esta población", al ser "rebasada la capacidad técnica y económica para atender la pandemia".

El decreto señala que la Gobernación de Beni debe gestionar recursos humanos de salud, equipamiento técnico, económico y logísticos con la asistencia del Gobierno de Jeanine Áñez para tareas de "prevención, atención, mitigación y recuperación".
"Se ha hecho un análisis rotundo de la situación sanitaria a nivel departamental debido a que tenemos presencia del virus en siete de ocho provincias y no hay los elementos necesarios para enfrentar una situación de epidemia", dijo a EFE el secretario de Desarrollo Humano de la Gobernación de Beni, Erick Vallejos.

Representantes departamentales de Beni se reunieron con delegados de la asamblea del vecino estado de Rondonia, en el norte de Brasil, para expresarles la situación de ese departamento y lograr una cooperación, contó Vallejos.
"La primera reunión informativa se realizó para que ellos puedan hacer una análisis de la situación en el Beni y que nos puedan cooperar con recursos que necesitamos", manifestó.

Aún no hay fecha de una nueva reunión para saber si será posible esta cooperación.

LA SITUACIÓN Entre los mayores problemas que tiene esa región boliviana es la falta de personal sanitario para atender la cantidad de casos, ya que solo el 35% del personal médico está atendiendo, "redoblando turnos", ya que los demás se contagiaron, esperan sus resultados o murieron, señaló Vallejos.

Faltan insumos médicos y de bioseguridad, medicamentos para tratar el COVID-19 que ya no hay en farmacias e incluso oxígeno para tratar a los pacientes más críticos.

En el Beni utilizan tanques de oxígeno, se necesita cargar por lo menos 200 de éstos y solo se tiene la capacidad para 70, indicó el funcionario.
La presidenta del Colegio Médico de Beni, María del Carmen Guayacuma, contó que la situación "ha colapsado" y que faltan camas, respiradores, medicamentos e insumos de bioseguridad, pero lo más urgente es tener recursos humanos.

La pasada semana un contingente de médicos voluntarios de La Paz viajó hasta Beni para reforzar la atención.

Beni fue el último en reportar casos positivos de coronavirus en el país, luego de más de un mes de tener el primer caso en Bolivia en marzo, pero ahora el aumento de los contagios está colapsando a los hospitales de ese departamento.

De acuerdo a datos del Ministerio de Salud, en el Beni hay 1.015 casos confirmados, 66 muertes y cuatro recuperados, por lo que es el segundo departamento más golpeado por la pandemia en Bolivia y el propio gobernador aún se recupera del coronavirus.

El director del Servicio Departamental de Salud (SEDES), Jorge Gómez, informó que el sector salud de ese departamento se está "partiendo el lomo" en la atención de pacientes con COVID-19 solamente con el 50% de su personal médico y el 300% más de enfermos.
"Tenemos el 50% de los médicos menos, tenemos el 40% de las enfermeras menos y estamos atendiendo 300% más de pacientes. El epicentro de la pandemia es la capital trinitaria (donde tenemos) 88 médicos enfermos con COVID, prácticamente (más del 50%) de todo el sector público (y eso) nos ha dejado completamente diezmados para poder hacer la atención", lamentó.

UN PEDIDO El líder de Comunidad Ciudadana y candidato a la presidencia, Carlos Mesa, citado por ERBOL, manifestó su indignación al ver que la corrupción es más rápida que la eficiencia en el Gobierno, mientras que el departamento del Beni está gravemente afectado por la pandemia.

“Bolivia le está pidiendo ayuda a Brasil que es uno de los tres o cuatro países del mundo con mayor número de casos y mayor número de fallecimientos: ¡cómo puede ser posible!”, protestó. 

También exteriorizó “su solidaridad y afecto por las familias que están sufriendo momentos indecibles en los que no hay respuesta, en que no hay cómo enterrar a los muertos”.

En el caso beniano el candidato fue tajante en relación a la actuación del Gobierno.

 “El primer paso que había que dar era, por supuesto, cambiar al Delegado Presidencial para el departamento, que mostró incapacidad para llevar adelante esta acción; en segundo lugar, establecer un presupuesto transparente y claro para dar un impulso y apoyo inmediato para laboratorio, reactivos y la posibilidad, todavía debe hacerse, de unidades de terapia intensiva”, agregó.

Asimismo, recordó que ya el 13 de mayo, Comunidad Ciudadana propuso que se estableciera un Comité de Emergencia para resolver los temas que en esa fecha ya eran muy graves en el departamento del Beni.  

TRINIDAD Y LOS CONTAGIOS El alcalde de Trinidad, Mario Suárez, afirmó, según Urgente.bo, que los profesionales de salud propagaron el virus porque, sin saber que fueron contagiados por COVID-19,  atendieron a varios pacientes de ese municipio, que por ley es zona de desastre.

La autoridad edil mencionó que en el lugar la situación es realmente crítica porque falta medicamentos en hospitales y farmacias.

Según el burgomaestre, el paciente cero es un médico que junto a su hijo viajó a Montero, Santa Cruz, para vender su producción de arroz. El galeno contrajo el virus en ese municipio cruceño y al volver a Trinidad enfermó y recibió atención médica como cualquier paciente porque padecía de diabetes.

Suárez contó que el segundo paciente con coronavirus es un sujeto que trabajaba con los camiones que llegaban desde Santa Cruz. Cuando el individuo enfermó se lo llevó al hospital Germán Busch para recibir atención porque presentaban problemas con sus pulmones, sin embargo, ese nosocomio aún no contaba con los equipos y medidas de bioseguridad para atender casos de COVID-19, por lo que el paciente contagió a los galenos.

De acuerdo con el burgomaestre, el tercer caso es de una mujer embarazada que fue atendida en el hospital Obrero de ese municipio, cuando ese centro de salud tampoco estaba equipado y preparado para atender pacientes infectados.

Esos primeros tres casos de coronavirus contagiaron a los profesionales en salud, quienes sin saber que son portadores, atendieron con normalidad a otros pacientes y los contagiaron, reiteró el alcalde a tiempo de enfatizar que otra falencia que ocasionó un explosión de contagios en ese municipio fue que inicialmente no se realizó la suficiente cantidad de pruebas.

Entre tanto, la directora municipal de Salud, Melva Patricia Alipaz, citada por ABI, informó que 12 médicos y enfermeras se encuentran aislados en Riberalta como medida de  prevención para evitar la expansión del coronavirus.
Pese a las bajas, el director del Centro COVID-19, Ronald Gutiérrez, aseguró que continúan atendiendo “porque la gente necesita esperanza para vivir".

A nombre del Gobierno, el ministro de Energías y delegado presidencial para Beni, Rodrigo Guzmán, entregó ayer equipos e insumos al Hospital Presidente Germán Busch, de Trinidad, para fortalecer la atención. El lote consiste en equipos de terapia respiratoria, colchones, sondas, tensiómetros, desinfectantes, tres camillas de transporte para emergencia, dos camas hospitalarias, entre otros.