Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 15 de agosto de 2020
  • Actualizado 04:00

Comité Científico local y OMS dicen que dióxido de cloro es nocivo; crece uso del producto y SEDES analiza incluirlo

El inmunólogo Roger Carvajal, que asesora al Ministerio de Salud, sostiene que la sustancia es dañina. La doctora Patricia Callisperis la emplea en pacientes con coronavirus y asegura que el producto acaba con el virus por "oxidación".
Comité Científico local y OMS dicen que dióxido de cloro es nocivo; crece uso del producto y SEDES analiza incluirlo

Mientras que el Ministerio de Salud no permite el uso el dióxido de cloro para el consumo humano, pues. según él, "no existe evidencia científica" que certifique que el producto es efectivo para combatir el coronavirus, aumentan las voces de médicos bolivianos que dan fe de que la sustancia muestra resultados alentadores en infectados.

El dióxido de cloro es un  gas (ClO2) de color amarillento conformado por un átomo de cloro y dos de oxígeno. Combinado con el agua, el producto es utilizado para el consumo humano por una corriente de galenos nacionales que sigue los protocolos del biofísico alemán Andreas Kalcker, principal impulsor del químico.

En las últimas semanas se ha pronunciado la brecha entre aquellos que insisten en que el dióxido de cloro es nocivo para el organismo y los que manifiestan que el elemento es efectivo no solo para tratar el coronavirus, sino también otras dolencias.

La postura oficial del Gobierno se apoya en el despacho de Salud. Este último no autoriza su implementación, al considerar que ocasiona riesgos. "Tanto el clorito de sodio como el dióxido de cloro son productos químicos utilizados como ingredientes activos para desinfectantes y otros usos industriales, pero no existe evidencia científica que respalde su uso contra la Covid-19", rezó el comunicado emitido por esa cartera.

Dicho Ministerio es asesorado por el Comité Científico COVID-19, entidad que, pese a la curiosidad instalada en la población con respecto a las supuestas bondades del CIO2, no pretende dirigir ninguna averiguación. El inmunólogo Roger Carvajal, miembro de ese Comité, le indicó a OPINIÓN: "Está la gente pidiendo la gente que el Comité Científico haga la investigación. Eso no ocurre. Es el interesado el que la hace y luego muestra sus resultados. No veo por dónde el Comité pueda realizar la investigación".

Mientras tanto, doctores como Patricia Callisperis y Fernando Liendo apuestan por su uso para personas enfermas con COVID-19. Callisperis, quien encabeza una comisión de especialistas que recorre Bolivia para tratar a los infectados, asegura que no nos encontramos ante alguna suerte de experimentos. "Es importante entender que el dióxido no es un experimento, no estamos intentando experimentar con un remedio pa ver cómo nos va. Es una sustancia utilizada hace varios años. En ningún momento llega a ser tóxico. Mata al virus por oxidación".

Liendo, por su parte, quien preside el grupo Alcos, afirma que el producto se ajusta a las necesidades sanitarias de Bolivia, considerando la emergencia. Por otro lado,  la Universidad Técnica de Oruro (UTO) anticipó que producirá el dióxido de cloro para que los médicos evalúen el procedimiento.

El doctor epidemiólogo Juan José Villena, del Servicio Departamental de Salud (SEDES) de Tarija, reconoció "buenos resultados" en cinco pacientes con coronavirus, quienes luego de haber consumido el CIO2 dieron "negativo".

En las últimas horas, El SEDES de Cochabamba también dio noticias. Un comité técnico de dicha entidad evalúa la posibilidad de utilizarlo para combatir el virus como un medicamento.

También aumentan los testimonios que dan cuenta de aparente mejora tras el empleo del dióxido de cloro. El DT Julio César Baldivieso y el sensei Eddy Beltrán afirmaron haber incorporado la sustancia en sus vidas.

Por su parte, según Página Siete, la Red de Médicos Bolivianos en Línea advirtió que el producto no solo no cura el virus, sino que podría ser dañino para la salud. "El dióxido de cloro no tiene base científica ni evidencia clínica para uso medicinal por vía oral u otra vía, no cura el coronavirus y su uso en estas dosis podría ser dañino a la salud incluso puede llevar a una intoxicación grave con serias consecuencias como anemia hemolítica, lesiones pulmonares, problemas cardiovasculares como arritmias e hipotensión, deshidratación, daños hepáticos entre otros".