Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 03 de agosto de 2021
  • Actualizado 17:37

Colapsan hospitales en 3 urbes; Copa pide a alteños usar barbijo

Como ocurrió en las primeras olas de la pandemia del coronavirus, las redes sociales se han vuelto a llenar de campañas solidarias, pedidos de medicamentos y obituarios.
Una persona espera para cargar su tanque de oxígeno. EFE
Una persona espera para cargar su tanque de oxígeno. EFE
Colapsan hospitales en 3 urbes; Copa pide a alteños usar barbijo

La insuficiencia de oxígeno medicinal, la saturación de las unidades de terapia intensiva (UTI) y la falta de medicamentos han comenzado a asfixiar a las ciudades de Santa Cruz, Cochabamba y El Alto, las más afectadas por la tercera ola de la COVID-19 que azota al país.

En la ciudad de El Alto, la alcaldesa Eva Copa exhortó a los alteños a usar el barbijo y cumplir las medidas de bioseguridad para enfrentar la pandemia, tras una reunión que sostuvo con el sector sanitario, reportó la red Erbol.

Recordó que existe una ley municipal que dispone el uso obligatorio del barbijo bajo sanción de trabajo comunitario, pero la intención se desvirtuó con el comunicado del Ministerio de Gobierno, el cual estableció que la Policía no participará de medidas de sanción.

Copa manifestó que se requiere del concurso de las fuerzas del orden para hacer cumplir las medidas de bioseguridad, sin embargo, señaló que, de lo contrario, se reforzará el control con guardias municipales.     

En la ciudad de Cochabamba, a unos 55 kilómetros de la capital, en la localidad de Arbieto se encuentra la planta Oxígeno del Valle, que opera las 24 horas del día y hace "maravillas" para intentar abastecer la creciente demanda, explicó a EFE su jefe de planta, Amílcar Huanca.

Esa industria tiene capacidad para recargar 10 cilindros por hora, con un total de 240 diarios.

SIN MEDICAMENTOS

La situación es similar en Santa Cruz, la ciudad más golpeada por la pandemia, donde a las filas infinitas en pos de oxígeno se suman la escasez de medicamentos y la saturación de las UTI.

Es el caso del Hospital Japonés, cuya UTI ha quedado rebasada por esta tercera ola que está dejando "más estresado" al personal de salud, sobre todo porque están llegando más jóvenes que en los dos picos anteriores, comentó a EFE la enfermera Sandra Ríos.

"No pensábamos tener tanta gente joven en terapia intensiva", sostuvo Ríos, quien también lamentó el "colapso del servicio" y el cansancio que acecha a los trabajadores.

Otro problema es la escasez de medicamentos, sobre todo de sedantes como el fentanil, midazolam y atracurio, que difícilmente se encuentran en farmacias o se venden de forma privada a precios muy elevados.

Estos medicamentos son "indispensables" para manejar a los pacientes con COVID-19 "porque tienen que estar sedados" para poder "recuperar la parte pulmonar", explicó Ríos.

Como ocurrió en los primeros picos de la pandemia, las redes sociales se han vuelto a llenar de campañas solidarias, pedidos de medicamentos y obituarios en varias regiones del país.

En ciudades como La Paz y El Alto, las UTI están llenas y hay gente en lista de espera, pero aún no se ven los episodios dramáticos que viven Santa Cruz y Cochabamba.