Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 27 de octubre de 2021
  • Actualizado 21:50

Cerveza boliviana, industria azotada por el contrabando y la pandemia

Esta actividad clandestina representa hasta un 15%  del tamaño total del mercado de bebidas en el país, dejando una lata de 330 mililitros (ml) hasta en Bs 4.
La Intendencia Municipal procede al decomiso de cerveza de contrabando en Cochabamba. GAMC
La Intendencia Municipal procede al decomiso de cerveza de contrabando en Cochabamba. GAMC
Cerveza boliviana, industria azotada por el contrabando y la pandemia

“De a dos cajitas”, así fue como Álvaro comenzó con el negocio de la venta de cerveza traída desde Argentina hace un año. Hoy, recibe al menos ocho marcas que logra internar en el doble fondo de un pequeño camión hasta la ciudad de Cochabamba. La recepción inicial del producto la realiza en Yacuiba, de un joven bagayero especialista en “hacer pasar” todo tipo de bebidas alcohólicas al menos una vez por semana, para luego hacer entregas a vendedores mayoristas y cuando tiene tiempo a propietarios de licorerías.

Son miles las personas que forman parte de la cadena del contrabando en el país que, si bien buscan el sustento para sus familias ofreciendo productos a precios accesibles, merman la continuidad de numerosos emprendimientos nacionales y azotan a otras grandes industrias.

La industria cervecera compite con precios considerados “irreales” que dejan una lata de 330 mililitros (ml) hasta en 4 bolivianos.

PÉRDIDAS ALARMANTES

El avance del contrabando cervecero representa hasta un 15% del total del mercado de bebidas en Bolivia, una cifra nunca antes alcanzada.

El último estudio realizado por la consultora Euromonitor muestra que el contrabando de cerveza creció al menos un 39% en los últimos tres años, entre 2016 y 2019. Sin embargo, se cree que en los últimos meses la cifra es aún más alarmante.

El presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI) y director de Asuntos Corporativos de la Cervecería Boliviana Nacional (CBN), Ibo Blazicevic, detalla que en 2013 se registraron 21.326.900 litros de cerveza de contrabando ingresados al país; en 2016 creció en 24.230.800 litros y se estima un incremento de alrededor de un 40% para 2020, después de haber reportado 33.728.300 litros calculados hasta 2019. “Cifras absolutamente alarmantes”, dice.

Blazicevic indica que el valor total del contrabando de bebidas en Bolivia es de alrededor de 93.174.000 dólares, de los cuales casi 72.620.000 corresponden a fermentados como la cerveza y el vino, y los Sus 20.554.000 restantes corresponden a destilados como el fernet, whisky, vodka y ron, entre otros.

Los departamentos más afectados por el contrabando cervecero son Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando y Cochabamba.

FRONTERAS VULNERABLES

Los puntos fronterizos con los países de Argentina y Brasil son los más vulnerables al contrabando, sobre todo de bebidas.

Blazicevic detalla que hay al menos una treintena de pasos ilegales al sur del país (en el límite con Argentina) y otros 30 más al norte (en el límite con Brasil), a pesar de tener que atravesar ríos caudalosos, terrenos accidentados y climas inhóspitos.

En el límite con Argentina, se considera que los puntos más vulnerables son Bermejo, Villazón y Yacuiba, a través de los cuales se traslada cerveza, vino y fernet. En la frontera con Brasil, hay mayor movimiento son Puerto Guijarro, Puerto Aguirre y Puerto Suárez (en el departamento de Santa Cruz), Guayaramerín (en Beni) y Cobija (en Pando).Y en el occidente es Desaguadero (en La Paz).

Las marcas de cerveza de contrabando más populares son Conti, Brahma, Skol, Káiser, Samba, Itaipava, Quilmes, Heineken y Schneider.

MODALIDADES

Son tres. Una de ellas es la “organizada” con camiones, “cuando los mayoristas bolivianos, con contactos dentro del país, usan documentación falsa en los pasos fronterizos y luego hacen una distribución mayorista formal e informal”.

El “camuflaje de carga” se produce cuando los mayoristas, fuera de Bolivia, hacen acuerdos de preventa con importadores locales y los camiones declaran parte de la carga con documentación incompleta o códigos arancelarios incorrectos y ahí camuflan la carga. Usualmente, cuando traen cervezas les ponen arriba verduras u otras cosas.

El “contrabando hormiga”es cuando el comerciante, fuera de Bolivia, trae ventas a baja escala y hay un flujo permanente de bagayeros y contrabandistas minoristas. El comerciante de baja escala contrata bagayeros o compra directamente de los contrabandistas hormiga.

En un sondeo realizado por OPINIÓN, con propietarios de licorerías de la zona central y norte de Cochabamba, se pudo constatar que 10 de cada 15 cervezas comercializadas son de contrabando. Otra consulta realizada en las avenidas Barrientos, República y Punata, con compradores de bebidas en puestos de venta de la zona, indicó que 8 de cada 10 de ellos compran cervezas de contrabando por los precios bajos y 2 de cada 10 porque la calidad les parece superior a comparación de las marcas nacionales.

A través de una búsqueda en la sección de ventas Marketplace de Facebook también se pudo constatar las ofertas de cajas de cerveza Quilmes o Schneider por 100 bolivianos, mostrando fotografías de depósitos abarrotados de estos productos, sin dirección. La entrega se realiza bajo coordinación previa vía WhatsApp.

ARTESANALES

El presidente de la Asociación de Cerveceros Artesanales de Cochabamba (Acerart), Willams Arandia, informa que al menos el 25% de estas pequeñas empresas cerraron o paralizaron su producción el último año.

Antes de la pandemia, había 34 marcas de cerveza artesanal registradas en Acerart y se estima que eran 20 las no asociadas, en total más de 50 marcas en la Llajta. Se calcula la existencia de más de 200 empresas en todo el país.

LEY DEFECTUOSA

El presidente de la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Cochabamba (ICAM), Ramón Daza, explica que la legislación no es “dura” en la lucha contra el contrabando porque solo ejerce medidas punitivas sobre cantidades muy altas de mercadería.

“Para que el contrabando sea considerado un delito, tienen que valorar tu camión con una omisión (de impuestos) por 200 mil UFV. 200 mil UFV multiplicado por Bs 2.24 son casi 500 mil bolivianos de omisión. Significa que tu camión debería tener un valor de más o menos un millón de bolivianos. Eso no va a pasar, a menos que lo tengas lleno de televisores o un convoy”, señala.

PROPUESTA

Daza indica que una de las principales propuestas de lucha contra el contrabando, “que debe convertirse en una guerra”, es la modificación de la Ley 2492 de Código Tributario. 

“Proponemos que se declare un delito a partir de las 10 mil UFV, en lugar de las 200 mil. Hoy la ley dice que no está permitido, pero tampoco es un delito debajo de las 200 mil UFV. No es un delito, es un pecadillo”, explica.

 “El país necesita generar de 500 mil a un millón de fuentes de empleo, como punto de partida, para acabar con este ilícito”, concluye.