Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 01 de diciembre de 2020
  • Actualizado 11:55

Analistas: estrategia de la "unidad" fue errónea, "voto oculto" fue decisivo y Camacho "dio el triunfo al MAS"

Verónica Rocha concluye que el voto secreto y que la desazón con el Gobierno actual influyeron. Marcelo Arequipa considera que la "negación" del otro fue equivocada.
Luis Arce Catacora levanta su brazo en señal de triunfo. APG
Luis Arce Catacora levanta su brazo en señal de triunfo. APG
Analistas: estrategia de la "unidad" fue errónea, "voto oculto" fue decisivo y Camacho "dio el triunfo al MAS"

Tres analistas desmenuzaron el escenario, luego de que el conteo rápido de Ciesmori reflejara como candidato electo a Luis Arce Catacora, del Movimiento Al Socialismo (MAS), con un abrumador 52.4% a nivel nacional. Desde sus miradas, establecieron que el discurso de "unidad antimasista" para hacer fuerza al partido político socialista no fue en la dirección correcta, que el voto secreto resultó ser un factor elemental en el curso de las elecciones; y que Luis Fernando Camacho, de Creemos, desempeñó un papel determinante.

La comunicadora y politóloga Verónica Rocha le dio valor a la figura que tomó el llamado voto oculto, el de la "vergüenza". No sin mencionar que este elemento se combinó, probablemente, con la desazón que generó el Gobierno actual, liderado por la mandataria transitoria Jeanine Áñez; y con el apoyo rural.

"En las últimas semanas de campaña se habló mucho del voto oculto, aunque es un resultado demasiado sorprendente. Había un voto miedo que se fue, en gran parte, al MAS. También sabíamos que en las encuestas de opinión faltaba el del extranjero, donde este partido siempre aumenta. El bloque antimasista ha caminado mucho trecho entre peleas y desaciertos. Por el contrario, el MAS ha trabajado de forma unida. Resolvió sus problemas y pudo avanzar sólidamente a este resultado. La desazón con este Gobierno es una de las razones que llevaron a esto".

Marcelo Arequipa, por su lado, observó que la estrategia utilizada por las fuerzas contrarias al Movimiento Al Socialismo no identificó correctamente el blanco; y que la "negación" del otro fue un error. "Al final del día, lo que estamos viendo es que el miedo no es un movilizador contundente y que la negación al otro, tampoco. El bloque antimasista perdió una oportunidad importante de reconducir un proyecto político con una mirada nueva".

Con relación a la importancia que tomó el candidato Camacho, Arequipa concluyó que este no es "culpable" de la derrota sufrida por el arco opositor al MAS. "No tiene nada que ver. Incluso, si sumas el dato de Carlos Mesa (31.5%) con el de Camacho (14.1%), aún así no pasan del 50%. Creo que hay que matizar la lectura de seguir pensando que la unión de candidaturas era la que tenía que efectivizarse para que Mesa ganara la elección. No era esa la estrategia".

El analista Fernando Salazar propuso una visión distinta con relación a la figura del excívico cruceño. Dijo que este le dio la victoria a Arce, y que Santa Cruz viabilizó el curso de su ventaja holgada. "Prácticamente, Camacho le dio el triunfo al no haber hecho una buena lectura con respecto a la unificación. Había esperanzas y oportunidades que se perdieron. Ninguno de los candidatos cedió. Todos se dividieron".