Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 07 de julio de 2022
  • Actualizado 13:15

Analistas ven errores estratégicos y victimización de Evo rumbo a comicios

Los bloqueos y denuncias en su contra por estupro afectaron la imagen del expresidente y de su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS), pero también la del país en el ámbito mundial.

Analistas ven errores estratégicos y victimización de Evo rumbo a comicios

Analistas políticos del país consideran que el Movimiento Al Socialismo (MAS) y su líder político, el expresidente Evo Morales, cometieron errores estratégicos y un intento de victimizarse rumbo a las elecciones generales del 18 de octubre.

Se refirieron a diferentes acciones que asumieron a lo largo de la gestión, en medio de la pandemia por el coronavirus COVID-19. Están los bloqueos en rechazo a la postergación de los comicios y las denuncias de estupro contra Morales por una supuesta relación amorosa con una menor de edad y de abuso sexual que habría derivado en que tenga un hijo también con una adolescente.

Para Verónica Rocha, hay un intento de generar réditos políticos con temas delicados como en este último caso.

Marcelo Silva va más allá y asegura que todo forma parte de una estrategia para derrotar a un “enemigo electoral”.

Fernando Salazar coincide con esta aseveración y también ve un intento de victimización en el partido azul.

VULNERABILIDAD Según Silva, el MAS está “pagando factura” y se volvió vulnerable tras los errores estratégicos cometidos. Se refirió a las protestas y bloqueos en el país, sumado el caso de supuesto estupro.

“Fue el error capital (medidas de presión). El MAS expuso que no juega al ámbito de la democracia y sus acciones incluso afectaron la dotación de oxígeno que ha caído mal a la opinión pública. Alas radicales pedían elección y contradictoriamente desestabilizaban al país al pedir la renuncia de la presidenta (Jeanine Áñez), pero sobre todas las cosas ha expuesto que no tiene el brazo y poderío de antes”, manifestó.

El analista considera que el partido se fracturó en el MAS democrático, el parlamentario, el sindical, el corporativo y el de Argentina y terminó de “estampillarse” con el escándalo ya mundial que involucra a menores de edad con Morales.

“El error estratégico del MAS fue mostrar vulnerabilidad y completa descoordinación con la visión y lectura de coyuntura con movilizaciones y bloqueos. Los bloqueos más el escándalo actual han provocando que las brechas entre candidaturas se achiquen”, agregó.

Aseguró que todo esto aleja al partido azul del voto urbano y periurbano y si el expresidente sigue en la jefatura de campaña podría perjudicar su campaña electoral y el desempeño de todos los candidatos.

“Creo que el efecto en su voto duro no va a ser el esperado. El MAS mantendrá el voto indígena originario y campesino. Lamentablemente no le alcanzará para ganar”, sostuvo.

CONSPIRACIÓN Salazar aseguró que el hecho de que el MAS se vea como víctima es una autoidentificación o autoinmolación, pero no un complot o una conspiración como se denuncia desde diferentes grupos afines al partido del expresidente.

“Son legítimos los procesos por observaciones o acusaciones de delitos. La teoría de conspiración es fantasiosa. Recordemos que Carlos Mesa vivió en medio de procesos y para salir de ellos asumió su defensa legal, algo que tiene que hacer Morales, de lo contrario habrá mayor desprestigio no solo para él, sino para el país entero”, indicó.

Aclaró que las denuncias están lejos de ser privadas porque los presuntos delitos se cometieron en actos públicos, por lo que recomendó su renuncia a la jefatura de campaña.

“Las denuncias llegaron a un nivel tan grande de desprestigio que no solo afectaron a Evo, sino al partido, la campaña y a todos. Si antes nos veían como narcotraficantes ahora será como acosadores o hasta pedófilos”, dijo.

Finalmente explicó que la consigna debe ser proteger a las menores de edad y dejar de dañar la democracia. Recordó al gobierno de la presidenta y candidata de Juntos, Jeanine Áñez, que su misión solo fue llevar adelante el proceso electoral, pero ahora tiene una candidatura de desgaste por su mala gestión.

Concluyó que el país está pasando una situación difícil, en medio de la pandemia, por una crisis política aguda y peligrosa.

“Más allá de la oferta de programas que debería ser lo lógico, hacen argucias y uso de recursos habidos y por haber de propaganda, pero sobre todo se van por el ataque, el debilitamiento del otro y la guerra sucia. Esta situación es normal en el caso boliviano y el aditamiento es que cada uno trata de victimizarse. Es parte del discurso y de su estrategia de campaña”.

“Se quiere réditos políticos con los temas delicados”

Sobre las denuncias de estupro, hay acciones de hecho que son de conocimiento de la ciudadanía y permiten entender de mejor manera cómo se lleva a cabo el tratamiento mediático y político. Estas denuncias no se dan usualmente de esta manera, hay una estructura de medios.

Lo otro (vulneración de la Ley Electoral por la difusión de encuestas) es una situación real. Una buena parte de la ciudadanía quiere proscribir al MAS de la contienda electoral. Esto se ha señalado en los cabildos digitales y las organizaciones cívicas, en busca de que se le pueda quitar de la papeleta electoral.

Se demanda mucho resultados prontos sobre el tema judicial del fraude electoral y ahora este tema de las encuestas y la denuncia por presunto estupro.

Hay una secuencia de actos en los cuáles el MAS y su jefe de campaña están involucrados, orientados a dejarlos sin presencia electoral.

También hay suficientes elementos que dan cuenta que gran parte está en desacuerdo con que el partido vaya a ser parte de la contienda electoral.

Es un escenario en el que se trata de generar réditos políticos con temas delicados e importantes. El tema estupro es muy complejo y hay que manejarlo con mucho cuidado.

Se ha llegado a tener cobertura internacional, que generó un impacto y una relevancia.

De manera general los sucesos electorales, entre relevantes o polémicos o distractivos, que tienen el ingrediente de ser despampanantes, se introducen en la opinión pública. Esto sucede frecuentemente en campaña y tiene por objetivo modificar las sensaciones y percepciones.

Todo esto es parte del suceso electoral y es posible que esté destinado a generar cambios.