Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 04 de diciembre de 2020
  • Actualizado 16:12

Analistas ven que el debate visibilizó debilidades de candidatos; creen que ausencia de Arce y Camacho les puede costar votos

Consideran que candidato del MAS no asistió para cuidar voto "duro". Ven a Tuto y a Mesa como mejores exponentes.

Los cinco candidatos que participaron del debate presidencial. ABI
Los cinco candidatos que participaron del debate presidencial. ABI
Analistas ven que el debate visibilizó debilidades de candidatos; creen que ausencia de Arce y Camacho les puede costar votos

Analistas políticos coinciden en que el debate presidencial que se realizó ayer visibilizó las debilidades de algunos candidatos y potenció a otros. Además, consideran que la ausencia de Luis Arce, del Movimiento Al Socialismo, y Luis Fernando Camacho, de Creemos, les puede costar votos de indecisos.

La socióloga María Teresa Zegada destacó el evento porque considera que es la mejor plataforma democrática para que el ciudadano pueda contrastar ideas y planes de Gobierno. Por lo mismo, reprochó que Arce y Camacho no hayan asistido. “La ausencia me parece que es bastante inadecuada con lo que estamos queriendo hacer que es fortalecer la democracia de Bolivia”, dijo.

Por su parte, el sociólogo Fernando Salazar aseguró que sí hubo una buena estructura del programa, pero que la falta de dos postulantes no permitió que sea equitativo. “Se notó la ausencia de los dos candidatos que tienen preferencia electoral importante: el MAS, que es primero, y Creemos, que está tercero. Marcó una notoria falta de nivel de debate. Había un segmento de la población que necesitaba escucharlos a todos. Fue una limitante muy importante”, señaló.

Además, cuestionó la temporalidad del foro por la cercanía a las elecciones nacionales. “Este debate debería haberse dado a principios de la campaña para que haya mayor equidad entre candidatos. Hacer un debate a 14 días de la elección es a destiempo, la población no necesita elementos generales”, añadió y afirmó que el Tribunal Electoral debería asumir esa responsabilidad de ahora en adelante.

Sin embargo, la analista Zegada considera que el panorama electoral no cambiará el voto del ciudadano que ya tomó una decisión, pero sí puede influir en el nicho de indecisos que se mantenía arriba del 15%.

“Pienso que las tendencias ya están señaladas, pero, quizás, donde sí se puede afectar es a ese nicho de indecisos que hasta la última encuesta no había decido por quién votar, a ese nivel sí puede haber una modificación”, afirmó.

Ambos especialistas coinciden en que Creemos puede ser uno de los más perjudicados porque desaprovechó una palestra importante. “Camacho perdió un escenario para exponer sus propuestas, de ponerse al mismo nivel de los candidatos que asistieron con voluntad democrática a participar. Además, no tenía ninguna justificación para no asistir. Pienso que esto va a jugar en contra de él respecto a quienes conforman el nicho indeciso”, dijo Zegada.

Sobre el punto, Salazar aseguró que Camacho no asistió porque tiene “límites como orador y en su programa de Gobierno” que no quiso evidenciar frente a los demás contrincantes.

Luego del final de la intervención, se evaluó la participación de todos los candidatos. Zegada y Salazar concuerdan en que Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana, y Tuto Quiroga, de Libre 21, son los que mejor expusieron sus propuestas y planes para la futura gestión.

Sin embargo, Salazar hizo hincapié en que Mesa puede ser el “menos favorecido” porque debatió con otros candidatos que no tienen “posibilidad” de ganar las elecciones. Pero, cumplió con el compromiso del foro.

Asimismo, dijo que los más favorecidos serán los frentes con menos intención de voto porque tuvieron una vitrina para mostrar sus propuestas, aunque considera que muchas no son viables.

En el caso de Luis Arce, Salazar y Zegada explicaron que el candidato del MAS cuida su voto “duro” y por eso prefirió no exponerse, pero que puede quitarle algunos votos de personas que no tomaron la decisión final.

Este evento se realizó después de 14 años, aproximadamente, lo que despertó expectativa de la población y generó un sin número de reacciones.

“Los debates son para afianzar un sentido más crítico a la democracia. Es decir, que no restrinja al ciudadano porque confía en un candidato o siente simpatía, sino porque pueda contrastar sus propuestas, su capacidad y calidad”, aseveró Zegada.