Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 17 de septiembre de 2021
  • Actualizado 21:34

Dos analistas creen que Quintana podría profundizar división del MAS

Tras la reaparición del exministro, politólogos piensan que el escenario está abierto. Para Arequipa, el partido tendría más problemas “si gente cercana a Evo con ese perfil recobrara centralidad”.
Juan Ramón Quintana, en conferencia. ARCHIVO
Juan Ramón Quintana, en conferencia. ARCHIVO
Dos analistas creen que Quintana podría profundizar división del MAS

Juan Ramón Quintana, aquel que fue considerado como uno de los hombres más fuertes del gobierno de Evo Morales, reingresó en la escena política. Lo hizo el domingo, durante el ampliado departamental que sostuvo el Movimiento Al Socialismo (MAS) en el Trópico. Con un discurso cargado de efervescencia y un conjunto de mensajes que reivindicó la “lucha ideológica”, el exministro de la Presidencia apareció junto al exmandatario, en una imagen que rápidamente fue compartida en las redes sociales.

Se lo vio detrás de la testera y adueñándose de la palabra, como no sucedía desde octubre de 2019, cuando Bolivia vivió 21 días de crisis postelectoral. “No deben pelearse entre ustedes. Sean capaces de enfrentar a la derecha, a ese imperio caduco, a ese cadáver político que cada día pierde poder y prestigio”, arengó Quintana.

Su presentación en el más reciente ampliado del partido azul no pasó inadvertida. Al respecto, dos politólogos concluyen que el escenario se encuentra “abierto” en cuanto a la figura del exministro. El docente Marcelo Arequipa reflexiona que todas las discusiones políticas se han concentrado en torno al MAS dentro de la coyuntura actual y que, por ello, las declaraciones de Quintana han merecido “mucho más interés que los mensajes de la oposición”.

El analista y catedrático Fernando Salazar, por su parte, entiende que la exautoridad recobró visibilidad porque “sus funciones, en la coyuntura electoral subnacional, son la organización del partido, dotar de línea ideológica y formar una estructura sólida alrededor de Morales”.

Ambos coinciden en que Quintana, en caso de insertarse al interior del Gobierno no solo generaría la desaprobación por parte de la opinión pública, sino que también profundizaría las discrepancias al interior del partido y ello, en consecuencia, sería contraproducente para el Gobierno.

“No hay que descartar nada. El MAS está en un proceso de rearticulación interna muy profundo. No desecharía el escenario de que la vieja dirigencia, con Evo y su círculo cercano, retome posiciones en el gabinete, o en el mismo Gobierno. Tampoco descartaría que quedaran relegados ellos y, más bien, fueran las organizaciones las que estuvieran ahí. Lo que hace ahora el MAS es intentar resolver sus dilemas. Otra cosa es el efecto que genere eso ante la opinión pública. Eso realmente es otro asunto. Tener un Juan Ramón de ministro, especulando claro, sería contraproducente. Una cosa es la política y cómo discurre, y otra es el posible efecto que pueda tener eso en la opinión pública”, analiza Arequipa.

Para el catedrático, las cartas están claras. “Hoy, en Bolivia, la política discurre a través del MAS. Es decir, mediante el bloque masista, no del antimasista. Las discusiones de fondo se llevan adelante en esa agrupación, ya sea en su dirigencia más alta, en el círculo evista o en las organizaciones sociales. Por eso es que las declaraciones de Juan Ramón han concitado mucho mayor interés que los mensajes de la oposición”.

Salazar concluye que “el hombre fuerte durante el ciclo de 14 años del gobierno de Morales” tiene la función, “en la coyuntura electoral subnacional, de organizar al partido, dotar de línea ideológica y formar una estructura sólida en torno a Morales”.

“Tras las subnacionales, queda abierta la posibilidad de un retorno al gabinete, con respaldo de la estructura política nacional, que ya lanzó una campaña por redes y, por supuesto, con apoyo del jefe del partido, Morales”, anticipa Salazar.

Arequipa sostiene que tanto Quintana como Carlos Romero son los ministros “históricos” del anterior mandatario y con mayor visibilidad, por lo que “cargan con la responsabilidad de la derrota. “Creo que el MAS tendría más dilemas y problemas si gente cercana a Morales con ese perfil recobra centralidad política. La factura sería grande”.