Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 03 de julio de 2020
  • Actualizado 10:42

Análisis: Perú exporta más que Bolivia sin transgénicos en igual superficie cultivable

Cuadros de la organización de Producción Biosfera Medio Ambiente (Probioma)
Cuadros de la organización de Producción Biosfera Medio Ambiente (Probioma)
Análisis: Perú exporta más que Bolivia sin transgénicos en igual superficie cultivable

La organización no gubernamental Productividad Biosfera Medio Ambiente (Probioma) difundió este sábado un análisis comparativo que muestra que el año pasado Bolivia exportó productos agrícolas por un valor de 1.204 millones de dólares, mientras que Perú por 7 mil millones de dólares sin transgénicos y casi en la misma superficie cultivable.

Destaca como interesante que el año 2018, Perú tenía una superficie cultivada de 3,4 millones de hectáreas, mientras que Bolivia de 3,8 millones de hectáreas.

Según los cálculos de Probioma, Perú genera 2.036 dólares en exportaciones agrícolas por cada hectárea y Bolivia genera apenas 322 dólares y con subvenciones en diésel y mercados preferentes de la Comunidad Andina de Naciones.

Indica que en la pasada gestión Bolivia vendió soya transgénica, nueces, quinua, alcohol etílico, girasol, azúcar, bananas, chía, frijoles y otros de menor importancia.

Perú, según datos oficiales de la Superintendencia Nacional de Adunas y Administración Tributaria, exportó uva, arándanos, palta, café, espárragos, mangos, bananas, cacao, quinua, nueces, naranjas, mandarinas, cebollas, alcachofas, paprika, papas, productos de caña de azúcar, algodón y otros, todos productos libres de transgénicos.

Con la información difundida, Probioma intenta demostrar que no es necesario deforestar ni introducir cultivos transgénicos más tóxicos, para generar ingresos por exportaciones agrícolas, sino tomar en cuenta el modelo productivo peruano que aplicó cultivos intensivos en frutas y hortalizas que además generan mayor cantidad de fuentes de trabajo.

Advierten que el reto para Bolivia, si desea llegar a la ansiada seguridad y soberanía alimentaria y con exportaciones adicionales con valor agregado, es dejar abandonar el modelo del monocultivo transgénico que Perú ha logrado en menos de diez años.