Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 24 de mayo de 2022
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Álvaro revela que en 2019 desearon "ver el cadáver de Evo en la calle" y que él quiere actuar como presidente

"Querían ver su cadáver arrastrado por las calles", dijo el exvicepresidente, en entrevista con Perfil, de Argentina. También se refirió a las "asperezas" que observa entre el líder del MAS y Luis Arce.
Evo Morales y Álvaro García Linera, cuando eran presidente y vicepresidente de Bolivia. ARCHIVO
Evo Morales y Álvaro García Linera, cuando eran presidente y vicepresidente de Bolivia. ARCHIVO
Álvaro revela que en 2019 desearon "ver el cadáver de Evo en la calle" y que él quiere actuar como presidente

El exvicepresidente Álvaro García Linera, el hombre que acompañó a Evo Morales en sus distintas gestiones como mandatario de Bolivia, explicó las asperezas que surgieron en la relación entre Luis Arce como actual presidente del Estado y Morales, como líder del Movimiento Al Socialismo (MAS).

Señaló que mientras Evo piensa que aún pueda actuar como dignatario, Arce toma decisiones sin consultar; sin embargo, García Linera señaló que esas asperezas ya han encontrado un cauce de coordinación.

“No ha sido fácil encontrar una convivencia entre estas fuerzas. Fue complicado y por prueba y error. A veces, desencuentros, a veces, Evo piensa que todavía puede actuar como presidente cuando ya no lo es. A veces, el presidente Luis, tomando ciertas decisiones sin haber acordado o consultado previamente con el líder de las organizaciones sociales. Pero esas asperezas necesarias, normales en un proceso tan rico, tan potente como el boliviano, encontraron un cauce”, dijo, en entrevista con el diario Perfil de Argentina.

Según García Linera, ahora existe un momento de regularidad, en que Arce toma “decisiones efectivas y gubernamentales con total autonomía”, mientras que el líder del MAS se reúne en momentos específicos con el Mandatario.

“Se va creando una relación de jerarquía y de coordinación. Uno es el poder político gubernamental y otro es el poder social. Y entre ambos no hay una competencia, como a veces sucedió, al principio, sino que hay una coordinación más o menos regulada cada 15 días, cada mes”, reveló.

Dijo que en su caso, mantiene una relación con Evo regularmente en torno a ciertos temas de formación política, mientras que con Arce tiene “breves encuentros o mensajes sobre algún tipo de tema que pudiera ayudar a la gestión”. 

“No estamos siguiendo un modelo, no tenemos a quién copiar sobre cómo coexistir”, acotó.

Afirmó que actualmente la principal preocupación de Evo hoy es que no se divida internamente el MAS.

GOBERNADA POR INDÍGENAS

El expresidente también expresó su concepto sobre la necesidad de que Bolivia sea gobernada por indígenas. "En lo personal, como Álvaro García que acompaña a Evo, la convicción firme que arrastro desde hace cuarenta años es que Bolivia tiene que ser gobernada por indígenas, que son la mayoría de mi patria, el núcleo de la nación, la fuerza más vital de regeneración moral, política y organizativa de la sociedad boliviana", dijo.

Confirmó, también, que nunca escondió su vena marxista. "ui vicepresidente y jamás he abjurado de mi apego al marxismo. Fue lo que me permitió entender y articular lo indígena con lo obrero, algo muy singular de Bolivia".

MACRI "SE MANCHÓ LAS MANOS"

García Linera no olvidó referirse a lo acontecido en 2019, cuando los conflictos sociales derivaron en la renuncia de Morales. Entonces, el expresidente argentino Mauricio Macri fue vinculado con el envío de material bélico a Bolivia.

"Por muy conservador que uno sea, no debe involucrarse en las masacres de un pueblo. La gestión de Macri se manchó las manos. Esas cosas no sucedían desde tiempos de Augusto Pinochet, de Jorge Rafael Videla, de Hugo Banzer Suárez. Eran tiempos de la dictadura. Ahora un gobierno hermano se mancha con sangre de humildes, por una decisión ideológica obtusa y reaccionaria".

"MATAR A EVO"

El expresidente agradeció la actuación de Alberto Fernández, presidente de Argentina, en el proceso de exilio de Morales. García Linera considera que "los golpistas" quisieron verlo muerto. "El objetivo de los golpistas era matar a Evo. Tanto era el odio al indio que había estado en el poder, que había roto el orden moral del mundo de las élites racistas de Bolivia, que querían descuartizarlo. Querían ver su cadáver arrastrado por las calles"