Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 21 de junio de 2021
  • Actualizado 16:09

Activista Mónica Novillo pide más recursos y coordinación para luchar contra la violencia

La Directora de la Coordinadora de la Mujer evaluó el incremento de casos de violencia y solicitó un trabajo coordinado con autoridades judiciales, municipales, departamentales y nacionales.
Mónica Novillo, directora de la Coordinadora por la Mujer, en Buena Noche.
Mónica Novillo, directora de la Coordinadora de la Mujer, en Buena Noche.
Activista Mónica Novillo pide más recursos y coordinación para luchar contra la violencia

Mónica Novillo, directora de la Coordinadora de la Mujer, mostró alarma por el incremento del número de feminicidios y el grado de violencia en Bolivia. Llamó a cortar de raíz las agresiones y muertes y pidió voluntad política de autoridades nacionales, departamentales y municipales.

Aseguró que se ha avanzado en normativas y leyes, pero que existen muchos vacíos que aún dejan en indefensión a las mujeres del país. Bolivia tiene hasta la fecha 38 casos de crímenes contra mujeres, cifra alarmante en lo que va de 2021. “Los casos son cada vez más crueles y con mayor saña”.

En el programa Buena Noche de OPINIÓN recordó los hechos de violencia ocurridos este mes, como el sucedido en puertas de un supermercado en Santa Cruz hasta donde llegó un hombre y atacó por la espalda a su pareja degollándola a plena luz del día y frente a una 'audiencia'; también la muerte de una adolescente embarazada en manos de su pareja de 19 años quien dijo que la muchacha quiso suicidarse y que al no conseguir su objetivo, él la ayudó; también el caso del hombre que acabó con la vida de su esposa a martillazos, dejó una carta lavándose las manos, echando la culpa al feminismo y recordando con nostalgia tiempos pasados en los que la mujer solo obedecía al hombre.

A juicio de Novillo, los feminicidios ocurren porque hay reacción violenta de los varones frente a los cambios que se están produciendo en la sociedad y considerando que los espacios que ahora ocupan las mujeres han removido la estructura machista.

Novillo cuestionó la actuación de los gobiernos municipales, departamentales y nacionales que “no hacen lo suficiente para parar la violencia”.

Dijo que durante este tiempo, las organizaciones que trabajan con la defensa de la mujer e instancias gubernamentales consiguieron que se reconozca la violencia contra las mujeres como una problemática social que deja huérfanos sin protección, con fracturas y muchas consecuencias en los procesos judiciales muchas veces imposible de sostener considerando que son juicios que se extienden incluso por más de siete años.

En base a normativas, como la Ley 348 de protección a la mujer para que viva una vida libre de violencia, se crearon brigadas de lucha contra la violencia, se reconoce como delito penal, sin embargo surgen dificultades y vacíos en las implementaciones.

Novillo identificó a la Justicia como un cuello de botella porque los procesos son largos y costosos. Surgió la Ley 1173 con la que los feminicidas salieron de prisión utilizando el argumento de detención preventiva a su favor y hubo un uso arbitrario de la liberación y los jueces han confundido su rol.

También observó que la Ley 348 se aprobó sin recursos. Por ejemplo, la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia no está integrada e incluso tiene sus archivos manuales; el Instituto de Investigaciones Forenses, IDIF, solo existen en Cochabamba y La Paz siendo que deberían tener presencia en todos los departamentos; tampoco hay suficientes juzgados y fiscalías especializadas para tratar los temas con pleno conocimiento de las leyes específicas y con perspectiva de género.

Novillo convocó a construir poco a poco una cultura de paz, pero con la participación de la sociedad, de autoridades municipales, departamentales y nacionales.