Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 26 de octubre de 2021
  • Actualizado 22:59

2019: Historias de tres hombres que no protestaban y terminaron muertos

El GIEI recuerda que Percy Conde iba a tomar el bus para ver a su madre y cayó por un proyectil. El equipo calificó los hechos como “represión”. 

Familiares de las víctimas de Huayllani, en Sacaba. OPINIÓN
Familiares de las víctimas de Huayllani, en Sacaba. OPINIÓN
2019: Historias de tres hombres que no protestaban y terminaron muertos

Percy Conde, Juan Pérez y Beltrán Condori, víctimas de la denominada “represión policial” en El Pedregal, La Paz, en noviembre, perdieron la vida por herida de bala. Ninguno, según los datos del informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), era parte de las protestas que se suscitaban desde el 11 de noviembre de 2019.

Conde se dirigía a tomar el bus para visitar a su madre, a las 10:00. Ello señalaron sus familiares. De pronto, se originó lo que el GIEI denomina como “represión policial”. Entonces, fue impactado con “seis perdigones metálicos”. Falleció tras sufrir un shock hipovolémico, laceración cardíaca pulmonar y traumatismo torácico-abdominal.

Pérez perdió la vida el 14 de noviembre. Recibió un impacto de bala en la cabeza. Estaba con amigos, en una cancha de fútbol, cuando sucedió el desastre. “Su hermano manifestó que corrió cuando apareció una multitud que marchaba y un grupo de policías. Los policías comenzaron a disparar y Pérez fue víctima de uno de estos disparos”, recuerdan los expertos internacionales, sobre uno de los testimonios.

Un grupo de vecinos lo auxilió y lo llevó al centro de salud Los Rosales, pero no había atención. Luego fue trasladado a otro nosocomio, pero tampoco lo asistieron. Lo intervinieron quirúrgicamente en el Hospital de Clínicas. Lo desahuciaron. Su familia decidió regresar con él a su domicilio y allí falleció.

Condori, el 11 de noviembre, estaba en su vivienda cuando, en su afán de proteger sus ventanas, salió y fue interceptado por el proyectil de un arma de fuego. Adentro se encontraba su esposa, cargando su bebé, de acuerdo con lo descrito por el GIEI. Perdió la vida  tras padecer “shock hipovolémico, laceración pulmonar y hepática, y traumatismo torácico y abdominal abierto”, en consonancia con el trabajo de los especialistas en derechos humanos.

OTRAS VERSIONES

Dos versiones de la Resistencia Juvenil Cochala (RJC) fueron refutadas por el GIEI. La Resistencia sostiene que Limbert Guzmán, joven de 20 años muerto el 6 de noviembre de 2019, perdió la vida en manos de masistas, en Huayculi. 

El GIEI entiende “que la muerte de Guzmán no se produjo por agresiones o golpes en su contra, sino que fue resultado de un “accidente” por el uso de una bazuca artesanal, que explotó mientras la manipulaba sobre su hombro o cuando se cruzó en la línea de fuego de sus compañeros que manipulaban una bazuca cerca de él”.

El GIEI también contradijo a la RJC acerca de Juan José Mamani, movilizado de la zona sur fallecido poco después de intentar asistir a un cabildo, el 12 de noviembre de 2019. Quiso participar de la concentración, pero, de acuerdo con el trabajo investigativo, hubo represión policial. La Resistencia habría dicho que Juan José era parte de esa organización. El GIEI citó. “Toda la evidencia recabada por el GIEI indica que Mamani Larico jamás integró dicha organización y que su muerte está relacionada con el uso abusivo de la fuerza represiva por parte de la Policía y del Ejército. Hay elementos para apuntar que miembros de la RJC se aprovecharon de la situación para sustentar en la sociedad cochabambina que tenían otra víctima fatal (…)”.