Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 18 de noviembre de 2019
  • Actualizado 16:04

DE FRENTE

Tensiones y distracciones

Tensiones y distracciones
El ambiente social y político en Bolivia se halla enfrascado en un clima de tensión generado por la pretensión expresa del binomio Evo MoralesÁlvaro García Linera de mantenerse indefinidamente en el poder, no obstante de haber recibido la respuesta negativa del pueblo en el referéndum organizado conforme prevé la Constitución Política del Estado.

La reacción de la población, que es absolutamente previsible, porque pone en duda la seriedad de las promesas y los actos del Presidente, aparentemente no fue tomada en cuenta por los interesados, sin embargo, existe la sospecha de que es una más de las estrategias para distraer la atención de la opinión pública ante acontecimientos que se van sucediendo y decisiones que se van adoptando paralelamente.

Sin negar el grado de conflictivad que va a generar la decisión del Tribunal Constitucional, no se puede perder de vista que en los otros órganos del Estado se van tratando temas muy importantes, por ejemplo, en el Órgano Legislativo, la aprobación del Código del Sistema Penal en el que se han incorporado institutos muy interesantes, pero, mimetizados se encuentran nuevos tipos penales que resultan atentatorios a los derechos y garantías contenidos en la Constitución Política del Estado y los tratados y convenciones de Derechos Humanos, tal como alertaron los periodistas y los medios de comunicación.

La atención del contenido del proyecto hasta ahora ha sido muy parcial, cada sector se ha concentrado en lo que considera lo suyo, y así temas como el aborto, la libertad de expresión, la negligencia médica (luego modificada a negligencia profesional), han sido las propuestas que han generado debate, pero no existe un análisis integral de todo el cuerpo legal que se halla en consideración, como la redacción de tipos penales abiertos en los que prevalece el criterio del juez o jueza que, en una sociedad altamente punitiva y de tendencia judicialista como la que vivimos, podrían generar mayores problemas, antes que contribuir a la seguridad y la paz social. De igual manera, en el Órgano Ejecutivo se van acelerando acuerdos y contratos millonarios para ejecutar proyectos de interés de los países acreedores antes que el nuestro, contratos de los que se conoce solo sus títulos y el monto, no así las condiciones. Se denuncian estafas millonarias en entidades bancarias, instituciones y empresas del Estado cometidas a vista y paciencia de las autoridades, sin que provoquen mayor indignación en la población como si fuera poca cosa que, además de estas pérdidas, se derroche los recursos del Estado en viajes absurdos mientras se niega la asignación de items e insumos para el área de salud. El Gobierno se halla relativamente satisfecho porque hasta ahora va surtiendo el efecto deseado el tensionamiento distractivo.