Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 18 de febrero de 2020
  • Actualizado 15:56

OJO DEL PUEBLO

Tareas duras del Gobierno

Tareas duras del Gobierno

Entre diciembre de este año y mayo del 2020, el Gobierno de la presidente Jeanine Áñez tiene tareas difíciles que resolver: impulsar unas elecciones sin fraude, reorganizar el Poder Judicial, el Poder Electoral, y que las entidades y empresas estatales logren sus metas.

Así mostrará que se puede gobernar respetando las normas, pero también con una fiscalización muy detallada de todas las inversiones que están en marcha con recursos propios y con financiamiento externo, porque son montos que oscilan entre 70 y 450 millones de dólares, y —lo más delicado— se iniciaron sin un proyecto y diseños de ingeniería.

Otro reto es la evaluación de la eficiencia y la transparencia, en su  administración, de las empresas más importantes donde se hicieron grandes inversiones como YPFB, ABC, Corporación ENDE y sus sus empresas (Corani, Valle Hermoso, Guaracachi, Transportadora de Electricidad, Obras, Ende Andina y Centro de Despacho de Carga), ENTEL, Planta de Urea – Empresa Boliviana de Industrialización de Hidrocarburos, que fácilmente alcanzan a 10.000 millones de dólares. Será necesario que un equipo de expertos elabore un informe, ya que —en los últimos días de noviembre— movieron dineros en proyectos y obras que no debían.

Algo increíble, ENDE compró turbinas en Alemania por mil millones de dólares, dicen que para optimizar la capacidad de las plantas térmicas, para luego exportar energía a la Argentina y Brasil, que nunca fueron comprometidos, fue justificativo para un negocio y nos quedamos con instalaciones hídricas y térmicas “ociosas”.

En Cochabamba, deberá agilizar las obras para transportar el agua de Misicuni a Sacaba, Quillacollo y hacia la zona Sud. Eso significa movilizar a los siete municipios y el Ministerio de Medio Ambiente y Agua para esperar con las redes de agua y alcantarillado; además, construir plantas de tratamiento de aguas negras, estos elementos significan 3 años y 250 millones de dólares.

Misicuni, el elefante azul, que solo opera en un 18% de su capacidad instalada, con una inversión de 450 millones de dólares, este es otro reto para el Gobierno, porque a la fecha no riega ni una sola hectárea.

Otro “elefante blanco” de la Alcaldía de Cercado es la construcción de un hospital ubicado en el Norte de la ciudad con 9,7 millones de dólares que no tiene ni una silla y no por falta de dinero. Este año revertirán 850 millones de bolivianos, equiparlo toma varios meses.

El “proceso de cambio” nos dejó elefantes blancos y sin dinero en las reservas.