Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 18 de noviembre de 2019
  • Actualizado 16:04

BITÁCORA ECONÓMICA

Receta para un crecimiento sostenido

Receta para un crecimiento sostenido
Lograr un proceso de crecimiento económico alto y sostenido requiere de un elemento central, la inclusión de los pobres en el proceso de mercado. Cuando menospreciamos la habilidad que pueden otorgar dichas personas, caemos en un asistencialismo barato. De seguro que se hace necesario dotarles de instrumentos que les permitan salir del círculo vicioso de la pobreza y uno de esos medios es un programa de salud y educación inteligentes que sean componentes de un programa de inversión social estratégica más integral.

Aquellos modelos de crecimiento no inclusivos están de facto condenados al fracaso, pues al no lograr un crecimiento continuo, no reducen la pobreza y son incapaces de satisfacer aspiraciones humanas básicas en materia de salud, seguridad y oportunidades de contribución productiva y creativa a la sociedad; adicionalmente, no utilizan los recursos humanos valiosos de manera eficiente, y terminan por provocar agitación política o social, impregnada de polarización ideológica o étnica, y que destruyen el tejido económico y social de un país

Un segundo elemento para un crecimiento sostenido se basa en que la estrategia de inversión social inteligente, sea coherente y flexible, y pueda compartir valores y objetivos de confianza mutua y un mínimo grado de consenso.

Queda claro que es difícil plasmar con facilidad en la realidad estos dos principios rectores del crecimiento sostenido, pero el no aplicarlos ha llevado a procesos de crecimiento laxos e inexistentes en muchas economías del mundo, y el problema puede deberse a una clase política y dirigente desorientada sobre lo que se debe hacer y mediante prueba y error ensaya políticas públicas fallidas y sin resultados satisfactorios. No obstante, aunque tengan los elementos correctos para una política de crecimiento continuo, el consenso social es una condición necesaria.

El paso hacia un crecimiento superior balanceado no es de carácter gradual ni incremental; al contrario, demanda un salto discontinuo en expectativas y políticas, con la presencia de un liderazgo que ofrezca a los ciudadanos una visión alternativa, basada en valores compartidos, que todos los actores puedan apoyar y no importa si ese liderazgo surja de arriba, de abajo o de algún grupo representativo; ¿Bolivia cuenta con este consenso social y con el liderazgo para seguir creciendo?