Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 22 de septiembre de 2019
  • Actualizado 10:45

OJO DE  VIDRIO

Qué es la democracia

Qué es la democracia
Según los entendéjticos, esta es una discusión bizantina entre liberales y socialistas. Para los primeros, la democracia es unos ritos, como el voto, que se cumple para elegir un gobierno, y no importa si es un gobierno de los ricos o de los pobres si se han cumplido esos ritos; por tanto, es una democracia formal. Para los segundos, depende de qué gobierno se elija, si de ricos o de pobres, y eso depende del modelo económico que, por lo general, redistribuye el ingreso; por tanto, es una democracia sustancial.
Quizá la democracia debería participar de ambas corrientes: lo formal y lo sustancial. Eso hace nuestra legislación, que tiene instituciones liberales como el voto o los tres poderes, que hoy son cuatro, con el Electoral; pero también exige un modelo económico a los candidatos.
Las cosas se complican por la ley: la legislación es sagrada y a ella se someten todas y todos los habitantes. Eso estipula la democracia formal, liberal; pero viene la otra, la sustancial, y dice que todo depende de la redistribución del ingreso, y que eso se hace con bonos y subsidios, aunque estos sean “irracionales”, porque se debe cobrar precios reales y sabemos que la gasolina y el diésel son subsidiados. Pero todo depende del modelo económico.
Como vemos, unos hacen prevalecer el modelo económico por encima de la ley, porque les interesa que el Gobierno redistribuya el ingreso; y otros, la ley por encima del modelo económico, pues tienen economistas conspicuos en sus filas, pero flojos para plantear un modelo económico alternativo a la sociedad. Unos claman por el referéndum, en el cual una mayoría del 51 por ciento en cifras redondas votó por el No a la repostulación del binomio gobernante, mientras un 49 por ciento votó por el Sí; otros, por el modelo económico, que en 14 años ha mostrado las virtudes de concentrar la economía en el mercado interno, en la inversión pública y el control estatal sobre los recursos naturales y las industrias estratégicas.
¿Qué hacer? Cada ciudadana o ciudadano debería consultar sus bolsillos, mirar a derecha e izquierda a ver con quiénes se alinea y luego votar por convicción: si pesa más la ley, aunque dé lugar a un gobierno de ricos o si pesa más el modelo económico, para dar lugar a un modelo redistributivo, con bonos y subsidios.
Zavaleta, que era un iluminado en política, decía que los bolivianos habíamos escogido a líderes blancos, usando una práctica colonial que es el restablecimiento de las relaciones de señorío. Habría que mirar con atención el color de los candidatos y qué ofrecen para votar.