Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 17 de agosto de 2022
  • Actualizado 00:06

De opositores y retrocesos

De opositores y retrocesos
Inició oficialmente el nuevo ciclo de la Asamblea Legislativa. Rostros nuevos, teñidos de pueblo, entre ellos indígenas, obreros, mineros, petroleros, mujeres campesinas o intelectuales, todos representantes de diversos sectores del país. Dos tercios de las Cámaras de Diputados y Senadores pertenecen al Movimiento Al Socialismo (MAS), la minoría, aunque no menos importante, es la oposición fraccionada en Unidad Demócrata (UD) y el Partido Demócrata Cristiano (PDC).

Entre las principales dificultades por la que atravesamos en la legislatura 2010-2015 estuvieron la división de una débil oposición, una intransigente postura que solo buscaba rechazar por rechazar cualquier ley -así signifiquen obras, caminos u otros proyectos- una ausente participación técnica y propositiva, y, por último, una escasez de liderazgos políticos.

Se requiere en ese sentido una nueva oposición en la Asamblea Legislativa, no solamente propositiva, sino con visión de país, que busque, no apetitos personales, sino desarrollo para la población en materia de salud. Por ejemplo con la intención del gobierno de construir cuatro hospitales de cuarto nivel; en materia judicial, con elementos que puedan cambiar la justicia, o en economía, respaldando las políticas para evitar cualquier crisis interna o externa.

Pero también hay que destacar a quienes no siendo del MAS asumieron una actitud patriota y con vocación de servicio, a aquellos diputados y diputadas de la oposición que a través de propuestas técnicas y menos políticas permitieron construir leyes más adecuadas para la población. Eso, señores, sí es valorable, mas no así el show que otros pretenden generar o buscan copar los medios evitando saludos o protestando por todo y nada.

Esa es la actitud que se espera de esta nueva oposición. Que no importe, tampoco, el lugar de nacimiento o los colores que se defienden, al final bolivianos somos todos y no vale la pena perder el tiempo en debates insulsos que solo buscan alargar o retrasar el progreso del pueblo boliviano.

A los legisladores del MAS, solo pedirles más comprensión y actitud de apertura para las críticas, propuestas, rechazos y avales de parte del rival político. No se trata de una pulseta de opuestos, sino de complementarse en medio de las diferencias, esa es una experiencia que logré captar en mi trabajo legislativo, y es de las cosas que les dejo a quienes ahora deben continuar con la construcción legislativa del país.