Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 22 de septiembre de 2019
  • Actualizado 14:55

DESDE EL CUARTO PROPIO

Mujeres de armas llevar

Mujeres de armas llevar
No, no se trata de una metáfora o de un recurso retórico, sino de la propuesta que Víctor Hugo Cárdenas lanzó el fin de semana, con motivo del Día Internacional de la Mujer, para acabar con la violencia contra las mujeres. Para el candidato presidencial, la solución de la violencia contra las mujeres requiere medidas radicales: armar a las mujeres para defenderse de la violencia machista.

La propuesta muestra un profundo desconocimiento de la problemática de la violencia contra las mujeres, de su carácter estructural, además del contexto de relaciones de poder que subyacen a las situaciones de violencia que viven las mujeres e ignora las condiciones en las que se producen las agresiones, así como las consecuencias en la capacidad de reaccionar frente a ellas.

Haciendo una rápida revisión de datos, existe una relación directa entre la cantidad de armas y los índices de violencia. De hecho, algunas estadísticas muestran que en hogares donde existe presencia de armas de fuego, la posibilidad de que las mujeres sean víctimas de esas es de 1 de cada 5. En países donde se permite la tenencia de armas, la posibilidad de que una mujer sea asesinada por su compañero se quintuplica. Tener un arma en el hogar aumenta en 41 por ciento el riesgo de que un integrante de la familia sea asesinado, para las mujeres esta probabilidad se triplica. Por el contrario, en países con leyes de posesión de armas más restrictivas, las tasas de suicidio son menores, disminuyen los índices de violencia doméstica y los delitos comunes con armas de fuego.

De ninguna manera las debilidades en la implementación de las leyes existentes pueden ser el pretexto para trasladar a la ciudadanía la responsabilidad del Estado de asegurar la seguridad ciudadana y luchar contra la violencia hacia las mujeres. Se requiere creatividad y redoblar los esfuerzos para asegurar la aplicación efectiva de la normativa vigente y las iniciativas en marcha para erradicar la violencia, y al mismo tiempo mayores esfuerzos de coordinación de las instancias llamadas por ley para transformar los comportamientos y los valores que “naturalizan” la violencia.

Una primera consecuencia de una medida como la que se propone, en un contexto patriarcal y machista, sería el incremento de mujeres en las cárceles. Si cuando son víctimas es tan difícil acceder a la justicia, imagínense si ellas deben demostrar que usaron un arma en defensa personal.