Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 17 de febrero de 2020
  • Actualizado 17:37

La muerte de Barrientos

La muerte de Barrientos
Parafraseando a Goethe podemos expresar: “La huella de mis días terrenos no podrá borrarse en el transcurso de las edades”. Este es el caso de la Gloria inmarcesible, la pasión y la muerte del legendario General René Barrientos Ortuño que el 27 de abril de 1969 cayó en la encrucijada de Arque, víctima de un alevoso atentado criminal.

Es esa esencia y sustancia histórica del gran Líder Nacional y Hombre época en el pedestal del sacrificio histórico, después de haber consumado, la extraordinaria victoria internacional comunista de las guerrillas en la selva de Vallegrande, donde el invasor Che Ernesto Guevara de la Serna, había levantado una cabecera de playa en los 25 km cuadrados de la selva de Vallegrande que fue reintegrado al país.

Si apenas es necesario recordar las glorias inéditas del General Barrientos en la historiografía republicana, como la institucionalización del proceso social de la Revolución boliviana que se produjo en su integridad, solo en la vía de su presencia estelar y legendaria del General Barrientos, un gobernante patriota de grandes méritos revolucionarios que se dio íntegro hasta morir por la liberación de las grandes mayorías campesinas que fueron la razón de su propia existencia.

Retomando la presencia singular del General Barrientos por todo lo que hizo y por todo lo que fue en la vastedad de los Andes, merece ser homenajeado y galardonado como el verdadero Libertador Contemporáneo después del Padre y creador de la República el Libertador Simón Bolívar. Ciertamente la patria agradecida a sus dotes de gloria y a sus sacrificios finales en la encrucijada de Arque, no podía sino rendírsele el homenaje de gratitud, por haber estigmatizado al mundo entero al dejar a la deriva y en agua de borrajas a los tres más grandes líderes y estrategas comunistas de la “Guerra no Convencional de Clausevich”, el difunto Secretario General Nikita Kruschev, el dictador cubano Fidel Castro Ruz y el Che Guevara de la Serna. Pues, que se sepa de una nueva vez por todas el General Barrientos con la victoria del 8 de octubre de 1967, subió a las cimas de la gloria para radicarse definitivamente en las alturas del Pantocráter.

El escritor nacional del Perú Eleodoro Ventocilla, en su Obra “Barrientos” tiene estos conceptos a saber: “El Che Guevara hubiera triunfado si el General Barrientos no le hubiera dado batalla hasta eclipsarlo definitivamente, porque es un hecho comprobado que solamente los hombres de convicciones revolucionarias e ideológicas pueden enfrentar a la amenaza internacional comunista. Barrientos, un revolucionario nacionalista derrotó el año 1967 a un revolucionario socialista, evitando de esa manera la Vietnamización Continental de la América Latina. Por ello lo que el mundo debe al General Barrientos es invalorable.

Terminamos: Precisamente cuando se ha recordado un nuevo aniversario de la trágica muerte del General Barrientos Ortuño, viene a nuestra memoria el bogotazo del taimado General pandino Alfredo Ovando Candia, que dio el zarpazo golpista al Gobierno Constitucional sucedáneo del Doctor Luis Adolfo Siles Salinas, empezando un régimen de terror con el vil y alevoso asesinato del Senador Campesino Barrientista Jorge Solís Román y el exilio fuera del país de muchos colaboradores del Presidente Barrientos, como: Fernando Díaz de Medina Guachalla, Edwin Tapia Frontanilla, Franz Ondarza Linares, Víctor Hoz de Vila, Guido Ocampo Castrillo, Edgar Camacho Omiste, Mario Pinto Rojas, Macedonio Juárez Zambrana, Jaime Rojas, Gabriel Plaza y muchos otros como el suscrito.