Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 23 de septiembre de 2019
  • Actualizado 16:32

PUNTO BO

Gaia

Las redes sociales arden, literalmente por las escenas dantescas, sacadas de las peores pesadillas de El Bosco que retratan con impotencia, como el Amazonas se reduce a cenizas, producto de la mano del hombre. Las mismas redes también se están cohesionando con hashtags, mensajes, ayuda en centros de acopio hasta firmas en plataformas y donaciones para dar una solución definitiva, cada quien, desde su espacio y sus posibilidades. Quien diga que son “activistas del sofá”, debe salir de su burbuja digital con urgencia. Pero hablemos del problema de fondo. ¿Realmente quieres ayudar a la Amazonía y a la conservación de vida en el país? Mira tu plato. ¿Sabías que el 70 por ciento del suelo agrícola es utilizado para pastizales para alimentar ganado? Así pues, la ganadería es la principal causa de deforestación en América Latina según la FAO, y por ello, se han puesto en una campaña intensiva de reducción de carne de res en el mundo, no solo por sus implicancias negativas en la salud, sino por su impacto directo contra el medioambiente. Es una simple sucesión de hechos: se anunció que Bolivia exportará a China 40.000 toneladas de carne de res a finales de este mes. El presidente firma un decreto con los ganaderos del Beni para la ampliación de la frontera agrícola autorizando la quema controlada. ¿Se entiende la secuencia? Enriquecer a un sector a costa de la destrucción de un ecosistema para alimentar a nuestro país y al gigante asiático. Ojalá aprendan a comer dólares. Por su lado, el fuerte lobby de la industria ganadera hace que creas que solo en ella encontrarás las proteínas necesarias para vivir, que debes tomar tres vasos de leche al día para ser saludable, que un menú sin carne es inaceptable, o que ser vegetariano es comer lechuga todo el día. Todas ideas equivocadas. Pero no todo está perdido. Hay lugares que están nadando contra corriente, como Menta Restobar en Cochabamba, un restaurante especializado en comida vegetariana que borra todos estos mitos de un bocado. Desde hamburguesas de lenteja hasta un servicio de menú diario que te invita a descubrir la alimentación consciente, la alimentación del siglo XXI. No se trata de cambiar de un día para el otro. Pero en 200 años, tiempo estimado para que se recupere todo el bosque perdido, para la Tierra será un pestañeo, pero para nosotros una línea que divide el antes y el después. El año 2219, los bolivianos de entonces, recordarán esta época de barbarie, así como cuando nosotros miramos al 1700, como de líderes jumentos . Seguramente, el Amazonas estará militarizado contra cualquier intento de chaqueo, tal vez, la gente ya sea vegetariana en su totalidad, y las vacas caminen por las calles, sagradas como en la India. Aquí, viene el slogan de Menta: si quieres cambiar el mundo, comienza por tu plato.