Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 03 de diciembre de 2020
  • Actualizado 12:18

Corte Penal Internacional

Corte Penal Internacional
La Corte Penal Internacional ratificada por 108 países, con sede en La Haya, sin lugar a dudas ha sido y será una de las más grandes conquistas en la historia de la humanidad, puesta en vigor por la organización “Amnistía Internacional”, ha sido creada a favor de los “derechos humanos” a nivel mundial.

Lo que hoy por hoy vemos en el mundo en general y en Palestina en particular, la flagrante amenaza, destrucción y matanza a seres humanos inocentes especialmente personas de corta edad que son testigos y víctimas silenciosas de un mundo donde la humanidad se destruye por la misma humanidad. No por nada Thomas Hobbes, hace tiempos remotos expresó la frase tan conocida como: “El hombre es lobo del hombre”.

En la actualidad no se da una intervención pronta y oportuna de las organizaciones internacionales para decir un “basta ya” para preservar la vida, respetar los derechos humanos y ¿dónde? están las organizaciones creadas con mandato para preservar la paz en el mundo.

Me pregunto ¿para qué se ha creado el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas? ¿No será que los miembros de este Consejo son cómplices o tienen algún interés para que esto suceda?

Se dice que la Corte Penal Internacional es un gran avance y que las más grandes violaciones son sometidas a su jurisdicción y competencia; por lo tanto, todo el mundo está esperando y aguardando su participación y concurso en estos delitos de lesa humanidad.

Sostengo que desde donde estemos, la cultura que tengamos, la ideología que pregonemos, debemos protestar y no callar sobre esto, necesita ser denunciado y combatido, ya que el mundo no se va solucionar solo, necesita de nuestro concurso ¡ya!, nuestros hijos viven y sienten esta discordancia, todos nosotros nos preocupamos para que nuestros hijos sean cada vez más humanitarios, les educamos con valores, con principios, que se debe respetar a los demás, pero las imágenes en los medios de comunicación dicen lo contrario donde la vida parecería que no vale nada.

Para finalizar, nos preocupamos para dejar en este mundo hijos de bien, hijos respetuosos de los derechos humanos y de la vida, pero veo conveniente preocuparnos urgentemente ¿qué mundo les dejamos a ellos?