Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 14 de agosto de 2022
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Bicivilización

Bicivilización
La noticia ha pasado desapercibida. Un claro ejemplo de las prioridades que tiene la institución y la sociedad con el tema. Este pasado jueves, el GAMC ha promulgado el Reglamento para la Ley de la Bicicleta como una manera de fomentar el uso de este medio de transporte en la ciudad con muy poco impacto mediático.

Tiempo atrás, el recién electo alcalde de Lima, Jorge Muñoz fue a su primer día de trabajo en bicicleta. De ahí en adelante, su firme apoyo al proyecto de “bicivilizar” la ciudad. Un claro ejemplo de que la mejor forma de predicar es con el ejemplo. Pero, ¿por qué la bici? Los argumentos sobran: trancaderas, contaminación, pésimo servicio del transporte público (que en realidad es privado y está en manos de pocos), a lo cual hay que sumar un agravante impositivo para quienes compran autos nuevos. Resulta curioso que la misma institución que busca privilegiar el uso de la bici, recargue impuestos absurdos a los autos nuevos, siendo que el parque automotor viejo es el que más contamina. Cita textual de este medio: “El impuesto por un auto nuevo es más alto que el de una casa. El tributo de un trufi cero kilómetros es de 8.000 bolivianos, mientras que de un inmueble en la zona central es de 3.000.” ¿Así queremos combatir la contaminación?

Queda claro que estas acciones son solo parches ante una situación insostenible, ciclovías para las fotos, que luego de un tiempo, como el caso de la avenida Oquendo, volvieron a ser de parte de la calle o placebos inverosímiles como el Día del Peatón que es algo así como, querer bajar de peso, dejando de comer un día.

El desarrollo no solo se mide por factores económicos, sino, sobre todo, por el nivel de servicios que ofrece una ciudad. Por cierto, por si no lo sabías, el artículo 26 del Código de Tránsito de Bolivia dice que “los conductores de motocicletas, motonetas, bicicletas, además de observar las normas generales del presente Código, circularán con arreglo a las siguientes disposiciones especiales”. Por lo tanto, autos, motos y bicis comparten la calle por igual con sus derechos y obligaciones. Y para esto, no se necesitan más ciclovías, sino ciclocarriles y más cultura ciclista, que no necesariamente es andar en bici, sino, sobre todo, respetar a quienes sí lo hacen. La actitud del alcalde de Lima pone las cosas en perspectiva. El papel aguanta todo, pero otra cosa es salir a la calle en bici. Si tu jefe, docente, profesor o superior no van a su trabajo en bici, ¿por qué deberías hacerlo tú? Da el ejemplo y prueba que no necesitas “Día del Peatón” para salir en bici. Eventualmente, un día, las autoridades entenderán que tenemos 365 días del peatón para demostrar educación vial y ciudadanía en las calles. Un día, seremos así de bicivilizados.