Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 03 de julio de 2020
  • Actualizado 22:42

Simpatizantes del Gobierno y detractores se enfrentan en Brasil; Bolsonaro pasea en caballo

Confirman 16.409 casos nuevos, con lo que el total llega ahora a 514.849, en tanto que el número de muertos aumentó en 480, para situarse en 29.314.
Partidarios y detractores del presidente brasileño Jair Bolsonaro se enfrentaron ayer en medio de unas violentas protestas que dejaron varios heridos en Sao Pablo. (EFE) 
Partidarios y detractores del presidente brasileño Jair Bolsonaro se enfrentaron ayer en medio de unas violentas protestas que dejaron varios heridos en Sao Pablo. (EFE) 
Simpatizantes del Gobierno y detractores se enfrentan en Brasil; Bolsonaro pasea en caballo

Grupos partidarios y detractores del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, se enfrentaron ayer en violentos disturbios que mezclaron las crisis política y sanitaria que vive Brasil, uno de los países más afectados por el COVID-19.

Entre tanto, Bolsonaro volvió a ignorar la gravedad del COVID-19, que deja ya casi 30.000 muertes en el país, y asistió a una manifestación en la que hasta se paseó montado a caballo ante miles de personas.

Los incidentes más graves ocurrieron en la avenida Paulista, en el corazón de Sao Paulo, donde el "bolsonarismo" exigió el "cierre" del Parlamento y la Corte Suprema y una "intervención militar", pero se encontró con un numeroso grupo que había convocado una protesta "en defensa de la democracia".

La tensión se elevó entre quienes se identifican con los "valores conservadores" que proclama el líder de la ultraderecha frente a los que se mostraron a favor de las "instituciones democráticas" y en contra del "autoritarismo" del que acusan al capitán de la reserva del Ejército que asumió el poder en enero de 2019.

Este último grupo que portaba pancartas en favor de la democracia contó con el apoyo de algunas hinchadas de clubes de fútbol.

Las manifestaciones, convocadas en varias ciudades, ocurrieron cuando Brasil, con casi medio millón, se sitúa como el segundo país con más contagios de coronavirus en el mundo, sólo por detrás de Estados Unidos, y el cuarto en número de fallecidos, con 28.834, según el último balance oficial.

Aunque hubo incidentes en otras ciudades, como Río de Janeiro, los más graves fueron en Sao Paulo y dejaron varios heridos, entre ellos el fotógrafo de la Agencia Efe Fernando Bizerra, alcanzado en una pierna por astillas de una bomba de estruendo.

EN CABALLO La jornada de protestas en medio de la pandemia reflejó la alta temperatura del debate político en Brasil, azuzado por Bolsonaro y sus seguidores con críticas al Parlamento y al Supremo y una fuerte presión contra las cuarentenas más o menos rígidas impuestas por los gobernadores y alcaldes para intentar frenar al coronavirus.

En Brasilia, Bolsonaro acudió a un acto organizado por sus partidarios, en el que también hubo unas duras proclamas contra el Parlamento y la Corte Suprema y se pidió una "intervención militar" para imponer el "orden y progreso" que clama la bandera de Brasil.

Bolsonaro no hizo declaraciones y se limitó a saludar y abrazar a muchos de los asistentes, cargó algunos niños en sus brazos y posó para fotos, todo sin usar la mascarilla que es obligatoria para circular por las calles de Brasilia.

Tras saludar a sus partidarios, calculados en unos 3.000, el jefe de Estado se dirigió hacia un grupo de policías a caballo, montó en uno de ellos y se paseó entre las personas, que tras la cabalgata se dispersaron sin mayores incidentes.

Esa manifestación ocurrió después de que un pequeño grupo de activistas de ultraderecha que acampa desde hace días en pleno centro de Brasilia se dirigió hacia la sede de la Corte Suprema en una marcha alumbrada con antorchas.

Con una puesta en escena que evocaba la estética neonazi, vistiendo de negro y algunos enmascarados, los manifestantes entonaron cánticos contra una Corte Suprema a la que acusaron de "plegarse a los intereses comunistas".

Bolsonaro, así como tres de sus hijos que actúan en política, son ahora mismo objeto de diversas investigaciones que están en manos de la Fiscalía General y son supervisadas por la Corte Suprema.

El mandatario es sospechoso de intentar intervenir ilegalmente en la Policía Federal, un organismo autónomo que depende del Ministerio de Justicia, cuyo extitular Sergio Moro denunció esas supuestas irregularidades.

CIFRAS DURAS

Brasil superó ayer los 500.000 casos confirmados de COVID-19 y quedó al borde de llegar a 30.000 muertos, lo cual reafirma que la pandemia sigue en expansión en el país, pese a que muchas ciudades se disponen a reabrir la actividad económica.

Según el boletín diario del Ministerio de Salud, fueron confirmados 16.409 casos nuevos, con lo que el total llega ahora a 514.849, en tanto que el número de muertos aumentó en 480, para situarse en 29.314.