Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 22 de octubre de 2019
  • Actualizado 02:20

Recrudecen enfrentamientos y los indígenas negocian con Presidente

Lenín Moreno, que trasladó la sede del Gobierno a Guayaquil, retornó ayer a Quito, donde dijo que cree que la convulsión social en el país pasará pronto. Hay 766 detenidos.
La movilización de ayer en Ecuador deja fuertes enfrentamientos. EFE
La movilización de ayer en Ecuador deja fuertes enfrentamientos. EFE
Recrudecen enfrentamientos y los indígenas negocian con Presidente

Los enfrentamientos en el centro de Quito, desatados por varias medidas económicas del Gobierno como la eliminación del subsidio a los combustibles, se reanudaron a media tarde de ayer con fuertes choques  entre manifestantes y las fuerzas de seguridad. Datos oficiales dan cuenta de que desde el jueves se detuvieron a 766 personas.

El presidente Lenín Moreno, que trasladó la sede de Gobierno a la ciudad de Guayaquil y ayer decidió retornar a Quito, celebró el inicio de un proceso de diálogo con el movimiento indígena y dijo que cree que la convulsión social en el país pasará pronto. 

“Ya tenemos primeros buenos resultados del diálogo”, precisó en un mensaje en Twitter, en el que se congratuló de que la movilización indígena se haya deslindado de grupos violentos y delincuenciales.

De su lado, el secretario general de la Presidencia, José Augusto Briones, remarcó que se produjo acercamientos iniciales para avanzar en soluciones a sus demandas. Indicó que el Gobierno preparó un "plan integral" para atender las principales demandas indígenas que buscan compensar el incremento de los precios de los combustibles y generar “oportunidades de bienestar reales” en las comunidades. Sistemas de riego, financiación agrícola, reestructuración y deudas de campesinos, tecnología y maquinaria, centros de acopio de productos del campo, entre otros, forman parte del plan, dijo el secretario.

Entre tanto, el sistema de Naciones Unidas, junto a la Conferencia Episcopal Ecuatoriana mantuvo “reuniones preliminares” con distintas organizaciones de la sociedad a fin de restablecer el orden y evitar una escalada mayor de violencia.

En un comunicado, precisa que el objeto es “garantizar condiciones para una protesta pacífica, respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales”.

La crisis también derivó en una reunión en Washington entre el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, y su homólogo colombiano, Carlos Holmes.

En Guayaquil, una marcha de personas vestidas de blanco y con banderas clamó por la paz.