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  • Diario Digital | jueves, 02 de julio de 2020
  • Actualizado 15:21

Putin llama a los rusos a votar por su permanencia en el Kremlin; Oposición denuncia fraude

El presidente ruso, Vladimir Putin, en una conferencia de prensa. EFE
El presidente ruso, Vladimir Putin, en una conferencia de prensa. EFE
Putin llama a los rusos a votar por su permanencia en el Kremlin; Oposición denuncia fraude

El presidente ruso, Vladímir Putin, apeló ayer al patriotismo de los rusos y les llamó a votar en masa por su permanencia en el Kremlin después de 2024, ante el rechazo de la oposición, que considera que el plebiscito constitucional es una farsa.

“Les pido, queridos amigos, que expresen su opinión. Cada voto es importante. No votamos sólo por las enmiendas... votamos por el país en el que queremos vivir”, dijo Putin al dirigirse a los rusos por televisión.

En vísperas del día grande de la votación y con ocasión del 75 aniversario de la victoria sobre Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial, Putin eligió la inauguración de un gigantesco monumento en honor al soldado soviético para pedir veladamente el “sí” a la reforma de la Constitución postsoviética de 1993.

REFORMAS Y PUTIN 2036 Los rusos votan más de 200 enmiendas constitucionales. Algunas aluden a la creación de lo que Putin llama “Estado social”, como es la indexación anual de las pensiones o el salario mínimo por encima del mínimo de subsistencia.

En línea con el ideario conservador de Putin, la figura de Dios quedará plasmada en la Carta Magna, aunque Rusia sea un país laico, al igual que el matrimonio como una unión exclusiva entre un hombre y una mujer.

Los más nacionalistas también tienen motivos para apoyar la reforma, ya que la nueva Constitución prohíbe ceder territorios, defiende la “verdad histórica” y la prioridad de la legislación nacional sobre el derecho internacional, y considera a Rusia heredera natural de la Unión Soviética.

Aunque, en realidad, la votación es un referéndum sobre si Putin debe seguir en el poder una vez expire su actual mandato constitucional en 2024.

En caso de que el “sí” sea mayoritario, Putin, de 67 años, podría continuar al frente del Kremlin hasta 2036, algo sólo al alcance de zares como Pedro el Grande.

DENUNCIAS DE FRAUDE Y RIESGO PARA SALUD PÚBLICA Según la Comisión Electoral Central (CEC), casi la mitad del electorado ya votó por adelantado desde el pasado día 25 -unos 50 millones-, mecanismo ideado para evitar aglomeraciones y un posible rebrote del coronavirus.

Al respecto, la oposición considera que el voto por adelantado fue “inventado” por las autoridades no para garantizar la salud pública, sino para dificultar el control sobre el proceso electoral y así manipular los resultados a su antojo.

“Este es el método elegido habitualmente por los dictadores. Da el resultado que quiere el poder”, comentó a EFE Ruslán Jasbulátov, presidente del Parlamento ruso que fue bombardeado por orden de Boris Yeltsin en 1993.

La organización Golos, que vela por los derechos de los electores, considera que “el procedimiento elegido es ilegal, no tiene precedentes y no responde ni a los estándares rusos ni a los internacionales”.

Denunció numerosas irregularidades durante la votación por adelantado, como presiones para votar en la administración pública y en las empresas, propaganda soterrada, las urnas móviles, falta de control del voto y de la impresión de papeletas.

VICTORIA SEGURA DEL “SÍ” Aunque los comunistas llamaron a votar “niet” (no), son muchos los partidos opositores que han optado por el boicot, fragmentación que juega en favor del Kremlin.

Por ello, son pocos los que dudan que las autoridades lograrán el resultado requerido, que, según los sondeos oficialistas, rondará dos tercios del electorado a favor de los cambios constitucionales.

El independiente Centro Levada considera que Putin cimenta su victoria en el apoyo de los pensionistas y todos aquellos que dependen del Estado paternalista, sean funcionarios, sanitarios, profesores o militares.

En cambio, el apoyo a Putin entre los jóvenes es cada vez más bajo, especialmente en las grandes ciudades, donde sólo uno de cada 10 apoyará las enmiendas.

Según el sondeo de Levada publicado ayer, el nivel de aprobación popular de la gestión de Putin aún es alto, un 60%, pero este es el segundo indicador más bajo en 20 años.