Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 30 de julio de 2021
  • Actualizado 07:54

Perú ya tiene presidente electo; Castillo llama a la unidad del país

Un mes y medio después de los comicios, impugnados por la derechista Keiko Fujimori, el maestro rural izquierdista asumirá su mandato. El cambio está previsto para el 28 de julio.
El presidente Pedro Castillo y su vicepresidenta Dina Boluarte saluda a sus simpatizantes, anoche. EFE
El presidente Pedro Castillo y su vicepresidenta Dina Boluarte saluda a sus simpatizantes, anoche. EFE
Perú ya tiene presidente electo; Castillo llama a la unidad del país

El izquierdista Pedro Castillo fue proclamado ayer presidente electo de Perú, un mes y medio después de los comicios que ganó a la derechista Keiko Fujimori, quien retrasó su nombramiento con más de un millar de impugnaciones en las que denuncia sin pruebas fehacientes un supuesto "fraude".

Después de declarar infundados los últimos recursos legales presentados por Fujimori, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) refrendó los resultados de la votación del 6 de junio.

La proclamación se dio a ocho días del cambio presidencial previsto para el 28 de julio, día en que Perú celebrará los 200 años de su independencia y el actual presidente interino, Francisco Sagasti, cederá la jefatura del Estado a Castillo, un profesor rural, originario de la norteña región andina de Cajamarca.

A diferencia de sus predecesores, Castillo comenzará su mandato con solo una vicepresidenta, pues Vladimir Cerrón, el líder y fundador del partido marxista Perú Libre, fue invalidado como candidato al tener una condena firme por corrupción, producto de su gestión como gobernador de la céntrica región andina de Junín.

Entre los invitados a la breve sesión estuvo el propio Castillo, así como la primera ministra, Violeta Bermúdez; el jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto; y la jefa del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec), Carmen Velarde. También asistieron los jefes de las misiones de observación electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE), organismos que han refrendado la legitimidad de los comicios peruanos junto a gobiernos como los de Estados Unidos y Canadá, entre otros países.

EL LLAMADO

El presidente electo asumirá para el periodo 2021-2026 con un discurso profundamente reformista, que incluye una nueva Constitución al considerar que la vigente, surgida del "autogolpe" de Estado de Fujimori en 1992, impulsó una economía neoliberal cuyo progreso económico no solucionó las profundas desigualdades.

Llamó “a la más amplia unidad del pueblo peruano" para que su país sea "más justo, más soberano, más digno y más humano".

"En este momento llamo a la más amplia unidad del pueblo peruano, para forjar y abrir la puerta del próximo bicentenario sellando este bicentenario con todas sus diferencias, con todos sus problemas y con todo lo que hemos vivido", enfatizó ante cientos de sus seguidores que llegaron hasta su local partidario en Lima.

También agradeció a sus "queridos compatriotas, a todos los peruanos" por haber apoyado a su fórmula presidencial, mientras coreaban “Sí se pudo” y lo llamaban “el presidente del bicentenario”.

Invocó a sus rivales políticos a "acercarse" y específicamente se dirigió a Fujimori para decirle que ya no se pongan "más barreras en esta travesía ni más obstáculo para sacar adelante a este país".

"Este espacio es para hacer un Gobierno de todos los peruanos, de todas las sangres, sin discriminación alguna. Este será el Gobierno donde nadie se queda atrás, hago la convocatoria, está abierto este espacio pero con lealtad con transparencia", enfatizó.

ILEGÍTIMO

Fujimori anticipó, en un pronunciamiento público donde no admitió preguntas, que respetará la proclamación del JNE pese a que la calificó de "ilegítima" por seguir considerando que hubo un fraude el día de la elección.

La hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) continúa insistiendo en ese supuesto "fraude sistemático" desde el día posterior a la elección, cuando veía irreversible su tercera derrota consecutiva tras haberse quedado también a las puertas en 2011 contra Ollanta Humala y en 2016 frente a Pedro Pablo Kuczynski.

Hasta ahora ni ella ni sus aliados presentaron una prueba fehaciente de las irregularidades que denuncian, basadas esencialmente en presuntas firmas falsas cuyos supuestos afectados salieron públicamente en numerosos casos a denunciar las acusaciones y reafirmar que las firmas de las actas son suyas.

En estas elecciones, Fujimori postuló mientras afronta una acusación de más de 30 años de prisión por presunto lavado de dinero en la financiación irregular de sus anteriores campañas electorales.