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  • Diario Digital | viernes, 19 de abril de 2024
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Informe de la ONU denuncia crímenes de guerra contra niños sirios desde 2011

El informe también denuncia que fuerzas próximas al régimen usaron en repetidas ocasiones contra niños armas químicas, bombas de racimo y otros armamentos prohibidos por las convenciones internacionales.
Informe de la ONU denuncia crímenes de guerra contra niños sirios desde 2011
 Los niños y niñas de Siria constituyen uno de los colectivos más golpeados por los ocho años y medio de conflicto en su país, siendo víctimas de asesinatos, violaciones, reclutamientos forzados y otros crímenes de guerra y contra la humanidad, según un informe de Naciones Unidas presentado hoy.

El informe recoge múltiples violaciones cometidas por todos los bandos de la guerra civil entre 2011 y 2019, fue recopilado por la Comisión de Investigación de la ONU que documenta los crímenes en la guerra civil en Siria y reclama a los bandos en conflicto el respeto a las leyes internacionales de protección de la infancia.

"Los niños sufren un daño brutal en el conflicto sirio y se les ha robado su infancia, causando una tragedia que se prolongará muchos años más", señaló en la presentación del informe Paulo Pinheiro, presidente de una comisión tripartita de la que también forman parte los expertos Karen Abuzayd y Hanny Megally.

Los autores del estudio, que admitieron la dificultad para dar cifras exactas sobre crímenes perpetrados contra menores de edad, señalaron en éste que niños de tan solo seis años de edad fueron reclutados por grupos armados sirios.

También denunciaron que la violación y la violencia sexual contra menores se usó frecuentemente como forma de castigo y humillación, o que "niños detenidos fueron utilizados para extraer confesiones de sus padres, siendo sometidos a tortura y maltrato", a menudo sin acceso a alimentos o cuidados médicos.

Megally insistió en que todos los bandos tienen responsabilidad en crímenes contra la infancia, aunque resaltó que el régimen de Bachar al Asad y fuerzas progubernamentales perpetraron con frecuencia torturas contra niños privados de libertad.

El informe también denuncia que fuerzas próximas al régimen usaron en repetidas ocasiones contra niños armas químicas, bombas de racimo y otros armamentos prohibidos por las convenciones internacionales.

Por otro lado, el reclutamiento de niños para grupos armados fue especialmente habitual entre el Estado Islámico o Hayat Tahrir al Sham, organizaciones terroristas que también ejecutaron públicamente a menores de edad o forzaron a éstos a ser ejecutores de otras personas.

El estudio destaca que muchas escuelas fueron objetivo de ataques durante la guerra, dejando a gran parte de los niños sirios sin acceso a la educación, y recuerda que cinco millones de menores de edad se vieron obligados a dejar sus hogares y buscar refugio en otros lugares dentro y fuera del país.

El comité de la ONU reclama a las partes en conflicto compromisos por escrito para dejar de cometer estos abusos, así como el fin inmediato del reclutamiento de menores, o que se investigue, identifique y juzgue a los responsables de los diversos casos de asesinato, tortura y otros crímenes contra niños y niñas.

"La mejor forma de evitar más violaciones es buscar una paz sostenible, por lo que urgimos a las partes a que se sienten a negociar soluciones que garanticen los derechos de todos los civiles, niños incluidos", concluyó Pinheiro.

Aunque el conflicto se ha limitado en los últimos meses a los últimos focos rebeldes en el norte del país, la comisión investigadora recalcó que ello no significa que los menores hayan dejado de sufrir las consecuencias de la guerra civil.

En Idlib, último bastión opositor de Siria, los niños siguen viviendo en pésimas condiciones y sufriendo un limitado acceso a alimentos, agua o educación, y en campos de refugiados como el de Rukban (en territorio jordano próximo a la frontera con Siria) "la situación es límite y los niños siguen muriendo", recordó Pinheiro.

La comisión aprovechó para mostrar su preocupación por la reciente aprobación en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas de una resolución que reduce de cuatro a dos el número de canales fronterizos de acceso de ayuda humanitaria a Siria, por presiones del Gobierno sirio y de su aliada Rusia.

"Ello podría significar una reducción de la ayuda humanitaria y tener un dramático impacto en los niños", señaló Pinheiro.