Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 04 de abril de 2020
  • Actualizado 16:45

MANTIENE PARALIZADO A CHINA

Hace una semana el coronavirus está reduciéndose

La epidemia ha alcanzado su punto más bajo desde el 27 de enero, cuando estaba en el 1.3%. 
Una niña con una mascarilla facial juega en un parque de Pekín. 	   EFE
Una niña con una mascarilla facial juega en un parque de Pekín. EFE
Hace una semana el coronavirus está reduciéndose

El crecimiento de los nuevos casos de la neumonía causada por el virus bautizado por la OMS como COVID-19 para evitar designarla con el nombre de una ciudad concreta o un país - lleva siete días reduciéndose desde que el 4 de febrero alcanzó un pico de 3.887 personas.

China comenzó ayer a vislumbrar una vía de salida, aunque bastante incierta aún, a la pesadilla que vive a causa de la epidemia del coronavirus, que mantiene al país prácticamente paralizado y a la inmensa mayoría de la población encerrada en sus casas desde hace ya casi tres semanas.

Los últimos datos publicados ayer por la Comisión Nacional de Sanidad, que recogen las 24 horas transcurridas hasta la medianoche del martes, cifran los nuevos contagiados en 2.015, un descenso del 48.2% respecto al martes de la semana anterior.

Con todo, la epidemia ha provocado ya 1.113 muertes entre los 44.653 casos diagnosticados en todo el país, pese a que 4.742 enfermos han sido ya dados de alta.

La tasa de recuperación de la neumonía se sitúa pues en el 10.6%, cuando el 27 de enero todavía estaba en el 1.33%, otro dato que podría inducir al optimismo.

El prestigioso epidemiólogo chino Zhong Nanshan, jefe del equipo nacional de expertos al frente de la lucha contra el virus, afirmó a algunos medios que el pico de la infección - cuando se alcance el máximo de casos y estos comiencen a declinar - podría alcanzarse a finales de febrero en el sur de China.

Sin embargo, el mismo neumólogo - muy respetado en el país por su protagonismo en la lucha contra el síndrome respiratorio agudo y grave (SARS) en 2003 - había pronosticado ya anteriormente el punto de inflexión de la epidemia para principios de este mes.

Zhong, de 83 años, se mostró hoy precavido: "nadie puede predecir con exactitud" el pico de la enfermedad, ya que todavía hay demasiadas variables abiertas, según recoge el diario oficial Global Times.

Escasez La falta de botellas de oxígeno y otro material médico continúa siendo un grave problema en la provincia de Hubei, epicentro del virus.