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  • Diario Digital | lunes, 26 de octubre de 2020
  • Actualizado 08:03

Fiscalía prohíbe salir de Panamá a Martinelli por el caso de compra de medios; también es citado por Odebrecht

El expresidente panameño, Ricardo Martinelli, sale de una audiencia en la ciudad de Panamá. EFE
El expresidente panameño, Ricardo Martinelli, sale de una audiencia en la ciudad de Panamá. EFE
Fiscalía prohíbe salir de Panamá a Martinelli por el caso de compra de medios; también es citado por Odebrecht

La Fiscalía de Panamá impuso ayer las medidas cautelares de prohibición de salida del país y presentación periódica ante la autoridad al expresidente Ricardo Martinelli (2009-2014) investigado por una trama de corrupción para la compra de un conglomerado de medios local.

Martinelli, de 68 años, ya enfrentó un juicio por malversación y espionaje político del que fue declarado en agosto pasado “no culpable”, un fallo que fue recurrido por la Fiscalía sin que hasta ahora el tribunal correspondiente haya dado una respuesta.

Esto es “persecución política (...) me quieren involucrar” en el caso conocido como “New Business”, relacionado con la compra de un conglomerado de medios de comunicación en 2010 a través de un supuesto blanqueo de capitales que involucró una decena de bancos locales, de Suiza, China y EE.UU., declaró Martinelli a su salida de la Fiscalía.

El Ministerio Público dijo en enero de 2019 que se investigaba el desembolso de 39.9 millones de dólares para la compra del conglomerado, que había 36 personas imputadas y que se habían recuperado 2.319.751,37 dólares, así como tramitado cinco asistencias internacionales.

El exgobernante y sus abogados sostuvieron ayer que los fiscales especializados contra la delincuencia organizada “están violando el derecho y las garantías constitucionales” de Martinelli, pues estaría protegido por un llamado “principio de especialidad” previsto en el Tratado de Extradición en base al cual fue entregado a Panamá por Estados Unidos en 2018.

Martinelli huyó en 2015 de Panamá y fue detenido en Miami (Estados Unidos) en junio de 2017 en razón de pedido de extradición por el caso conocido como “pinchazos”, y tras librar durante un año una batalla legal fue entregado a Panamá.

Estados Unidos dijo el año pasado en una comunicación oficial que las condiciones que daban vida al “principio de especialidad” y que limitaba la persecución penal al caso por el que Martinelli fue entregado ya no aplican, algo que rechaza la defensa del expresidente.

Agregó que este caso en su contra es consecuencia de que está “secuestrando las cuentas a todos los que violan” sus derechos, en relación a las denuncias penales que ha presentado contra operadores de Justicia en Panamá.

Roniel Ortega, uno de los abogados defensores, aseguró a los periodistas que en las más de tres horas que el expresidente estuvo en la Fiscalía “no hubo ningún tipo de interrogatorio” porque presentaron “una incapacidad médica” dada por un cardiólogo a Martinelli, quien estuvo hospitalizado a inicios de esta semana.

Por esa misma incapacidad, agregó el abogado, el expresidente no comparecerá hoy nuevamente ante la Fiscalía, esta vez por un caso vinculado a Odebrecht del que no se han dado mayores detalles.

Martinelli ha negado cualquier vinculación de él o de su familia con el caso Odebrecht, por el que sus dos hijos, Ricardo Alberto y Luis Enrique, están pedidos extradición por la Justicia panameña.

Los hermanos Martinelli habrían recibido sobornos por 55.8 millones de dólares de Odebrecht para agilizar pagos a la empresa, según las delaciones de André Rabello, quien dirigió por varios años las operaciones de la firma en Panamá.

La Justicia panameña validó un acuerdo alcanzado entre la Fiscalía y Odebrecht, que incluye el pago de una multa de 220 millones de dólares y el archivo del caso en Panamá contra la empresa y sus antiguos directivos en el país.