Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 18 de junio de 2021
  • Actualizado 20:38

Evangélicos y simpatizantes marchan en Brasilia en respaldo a Bolsonaro

Evangélicos y simpatizantes marchan en Brasilia en respaldo a Bolsonaro

Cerca de 2.000 simpatizantes del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, marcharon ayer en la capital Brasilia convocados por movimientos evangélicos y para manifestarle su solidaridad al mandatario, quien está contagiado por el nuevo coronavirus.

Diferente de recientes manifestaciones a favor de Bolsonaro, en las que sus seguidores pedían el cierre del Congreso y de la Corte Suprema, la movilización de ayer se centró más en el apoyo al convaleciente gobernante y a las protestas contra los gobernadores por su gestión frente a la pandemia de la COVID-19.

Los manifestantes, convocados en las redes sociales por líderes evangélicos simpatizantes de Bolsonaro, se concentraron en el Museo de La República y cargando una cruz gigante de madera se desplazaron en medio de la Esplanada dos Ministerios, sede del poder Ejecutivo, hasta las afueras del Congreso.

En la sede del Legislativo, los manifestantes pararon en la Alameda dos Estados, una callejón que homenajea a los 27 estados brasileños y donde había una cruz al lado de cada bandera regional, para hacer oraciones por la salud de Bolsonaro, quien el sábado manifestó que no podía acompañar la marcha como en otras ocasiones.

COVID-19 Bolsonaro, uno de los líderes mundiales más escépticos frente a la gravedad de la pandemia y que llegó a llamar el patógeno de "gripecita", contrajo la COVID-19 y anunció el resultado positivo de la prueba clínica el pasado 7 de julio.

El líder de ultraderecha acostumbraba acompañar las manifestaciones a su favor que suelen presentarse a cada domingo durante la pandemia y en la mayoría participó sin el uso de mascarilla, como es obligatorio en el Distrito Federal y en otras partes del país, y llegó a abrazar a varios de sus simpatizantes.

Acérrimo defensor de la apertura del comercio y de algunas actividades económicas, contrariando las cuarentenas y medidas rígidas de aislamiento social recomendadas por las autoridades sanitarias a nivel mundial, Bolsonaro ha delegado la responsabilidad de la gestión de la pandemia a los gobernadores.