Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 17 de octubre de 2021
  • Actualizado 01:43

La COVID-19 acaba 20 años de progreso en alivio de pobreza

De los 12 billones de dólares más de pobreza que habrá en cuatro años, 1.5 serán consecuencia directa de la disparidad en el acceso a las vacunas contra la COVID-19.
Imagen referencial sobre la crisis alimentaria. EFE
Imagen referencial sobre la crisis alimentaria. EFE
La COVID-19 acaba 20 años de progreso en alivio de pobreza

La pandemia del coronavirus acabó, en cuestión de semanas, con al menos 20 años de progreso en la lucha contra la pobreza. Se estima que para 2025, el mundo en desarrollo será 12 billones de dólares más pobre debido a la crisis sanitaria actual.

Así lo señala el informe anual de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), presentado ayer, a tiempo de detallar que, de los 12 billones de dólares más de pobreza que habrá en cuatro años, 1.5 billones serán consecuencia directa de la disparidad en el acceso a las vacunas contra la COVID-19.

"El éxito que vimos en el alivio de la pobreza en muchos países a lo largo de años, concretamente a partir del año 2000, fue borrado en cuestión de semanas o meses, lo que muestra la fragilidad de la economía global", dijo el economista principal de la UNCTAD, Richard Kozul-Wright, al presentar los principales hallazgos del informe.

Aunque la recuperación económica de este año será marcada, 5.3% la tasa más elevada en medio siglo, el punto de partida es muy bajo, además de presentar una seria amenaza de fuerte desaceleración para el siguiente año si los "responsables políticos se dejan convencer por las voces que llaman a un nuevo periodo de desregulación y austeridad".

"El mundo ha vuelto a descubrir el rol y la importancia del Estado y esto es bienvenido después de años de aplicar políticas que fracasaron frente a los pobres y a la clase media, no solo en los países en desarrollo, sino también en las economías avanzadas", dijo la nueva secretaria general de la UNCTAD, Rebeca Grynspan, quien asumió el cargo esta semana, tras dirigir ocho años la Secretaría General Iberoamericana.

El informe muestra que los países en desarrollo han sido más golpeados por la crisis pandémica que por la crisis financiera de 2008.

Kozul-Wright señaló que "el mundo no estaba preparado en lo absoluto para este shock" y esto no sólo en países en desarrollo, sino también en los industrializados.

"Estamos preocupados por la complacencia de los países desarrollados, están ignorando el daño de largo plazo que la pandemia ha causado en el mundo en desarrollo", lamentó Kozul-Wright.

Precisó que Latinoamérica es una de las regiones que más necesita una gestión efectiva de los flujos de capital y "algún tipo de controles para crear un entorno financiero más estable".